The Killers

3.50

En su primer LP en cinco años, los amantes de la nostalgia de Las Vegas son más creídos que nunca

por WILL HERMES | 15 Nov de 2017


El orgulloso exceso ochentero de The Killers

El título del primer LP de The Killers en cinco años es astuto, tiene un aire al “wunnerful, wunnerful” del icónico acordeonista de la “música de champaña” Lawrence Welk, otro artista popular alabado por la crítica. ¿Pero qué sabemos nosotros? The Killers ha hecho una gran carrera con un rock grande y superficial, trabajando en la frontera entre la seriedad extravagante y lo totalmente artificial, sin caer en ninguno de los dos lados. Lo grandioso de Wonderful Wonderful es que parece seguir con ese juego, duplicando su inmenso fetiche mientras le hacen guiños a su cuenta bancaria.

Como siempre, toman partes de lo mejor. La tonta y egocéntrica The Man fluye sobre el groove de Spirit of the Boogie de Kool and the Gang mientras el líder Brandon Flowers se declara como “un hombre famoso”. Out of My Mind es un éxito ochentero que nunca pegó, en el que Flowers suplica: “Quita la aguja del vinilo, ¡no puedo soportar otro coro!”, mientras menciona personas importantes como Bruce Springsteen y Paul McCartney (“un nombre fuerte de decir”, susurra el cantante). Los gestos anti Trump en Run for Cover son bienvenidos, pero las partes más planas son irritantes, y tal vez lo saben. El triángulo U2-Springsteen-New Order en Life to Come es tan solemne que llega a ser fastidioso, hasta que Flowers pide: “¡Patea la vergüenza!”. Él lo hizo y eso lo ha beneficiado.


Deja tu opinión sobre el artículo: