The Post

3.50

La película de Steven Spielberg sobre la decisión del Washington Post de publicar los papeles del Pentágono parece tomada de titulares actuales

por PETER TRAVERS | 12 Feb de 2018

Steven Spielberg / Tom Hanks, Meryl Streep


Un oportuno thriller periodístico

Lo primero que necesitas saber de The Post, además de que es una de las mejores películas del año, es que es una historia de amor. El nuevo drama de Steven Spielberg homenajea el vínculo entre la libertad de prensa y cada uno de los seres humanos, incluso en la era de Trump.

Está ambientada en 1971, cuando la directora Katharine Graham (Meryl Streep) y el editor Ben Bradlee (Tom Hanks) del Washington Post decidieron ignorar las amenazas de Nixon y publicar los papeles del Pentágono, que revelaban un gran secreto que involucraba al Gobierno y a Vietnam. Las autoridades continuaron enviando jóvenes a morir, sabiendo que era imposible ganar la guerra. El analista militar Daniel Elssberg (un gran Matthew Rhys) robó los papeles con la esperanza de detener la matanza. New York Times fue el primer diario que publicó artículos sobre el caso, hasta que el presidente ordenó su retención en nombre de la seguridad nacional. El periódico de Beltway debía tomar la batuta. Sin embargo, si ellos desobedecían las ordenes de Nixon y los publicaban, el medio podría enfrentar cargos de conspiración y penas de cárcel, además de quebrar financieramente.

Esa es la trama: un thriller periodístico lleno de compromiso y pasión. Aunque los eventos reales ocurrieron hace 46 años, ves cada minuto con una gran expectativa, en un guion escrito por Liz Hannah y Josh Singer. Spielberg usa grabaciones reales de Nixon hablando sobre sus crímenes y cómo atacó a la prensa por revelarlos. ¿Les suena familiar?

The Post es un emocionante caso periodístico sobre cómo las acciones definen el carácter. Luego está la investigación pura y dura, personificada por el periodista Ben Bagdikian (un maravilloso Bob Odenkirk) llamando desde cabinas telefónicas y rastreando a Ellsberg hasta la habitación de un motel, donde se encuentran los documentos.

Aun así, los dos personajes principales hacen obligatorio verla. Hanks emana la ambición del editor por publicar los papeles para llevar al Post a las grandes ligas. La esposa de Bradlee, interpretada por Sarah Paulson, lo hace recapacitar, argumentando que él no está tomando ningún riesgo. Podría buscar otro trabajo si el periódico se quiebra. Graham es quien podría perderlo todo.

Eso obliga a Streep a luchar como una mujer fuerte y empoderada. Casi toda su vida, Graham había diferido de los hombres, empezando con su padre, Eugene Meyer, quien le cedió el control del periódico a su esposo, Philip Graham. Después del suicidio de su marido, Katharine se volvió la directora. Y aun así, los hombres mandaban. Vemos cómo sus asesores son quienes hablan y sonríen, mientras manipulan a su jefa.

Cuando Graham finalmente se arriesga y dice: “Publiquémoslo”, querrás pararte y aplaudirle. Es Streep en su mejor forma, construyendo su increíble actuación, capa tras capa, como una tormenta que se acerca. Es estimulante ver una mujer que emerge de las sombras y se hace respetar.

The Post no es como la clásica All the President’s Men de 1976, que habló sobre el caso Watergate justo cuando estaba pasando. La de Spielberg — que concluye con la destitución de Nixon como presidente— triunfa como un llamado a la lucha contra cualquier tirano que prohíbe a los periodistas decir la verdad sobre el poder. La Corte Suprema sentenció a favor de la libertad de prensa en Estados Unidos en 1971. ¿Pasaría lo mismo en la actualidad? Es una idea escalofriante y una de las grandes razones por las que esta obra es el punto de inflexión que necesitamos en este minuto.


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