The Square, la farsa del arte

3.00

El director sueco Ruben Ostlund ganó la Palma de Oro con esta “comedia trágica sobre la fragilidad de todo lo que llamamos humano”

por PETER TRAVERS | 14 Feb de 2018

Ruben Östlund / Claes Bang, Elisabeth Moss, Dominic West, Terry Notary


El escritor y director sueco Ruben Ostlund (Fuerza mayor de 2014) demostró que tiene potencial con una comedia negra que relata las pruebas de fuego que enfrenta una familia después de una avalancha. The Square, la farsa del arte, que ganó la Palma de Oro en Cannes en mayo, es una sátira sobre el mundo del arte donde la pretensión, el elitismo, la codicia y la insensibilidad son protagonistas.

Claes Bang interpreta a un maravilloso Christian, el curador del museo X-Royal. Él cree que está a la vanguardia al exhibir The Square (El cuadrado), un espacio vacío en la mitad del patio del museo, donde los visitantes pueden entrar en un refugio metafórico de valores humanos. Ostlund orquesta un circo alrededor de este supuesto “santuario de confianza y cuidado mutuo. Aquí todos compartimos los mismos derechos y obligaciones”. Desafortunadamente, Christian no se siente muy a gusto con los humanos en estos días, después de que le robaron su celular y su billetera en El cuadrado. Persigue al ladrón hasta un edificio y deja una nota en cada buzón en la que exige que le devuelvan sus pertenencias.

Con una serie de ocurrencias, el guion reitera por qué desaprueba todo lo que representan los proyectos artísticos. Anne (Elisabeth Moss, perfecta como siempre), una periodista estadounidense que entrevista al curador, lleva a Christian a su apartamento (ella vive con un chimpancé que sabe ponerse labial) y pasan la noche. Después de tener sexo, los amantes se pelean por un condón, porque Christian cree que Anne quiere quedar embarazada.

Cada vez llegan más problemas que demuestran la falta de compasión de Christian. Primero, en una mesa de discusión en el museo, se aterra por un hombre que sufre del síndrome de Tourette porque lo interrumpe de manera grosera. Después, se enfrenta con un niño que está resentido por la carta que dejaron en su buzón, en la que lo acusan del robo. Y para colmo de males, el curador no tiene ninguna conexión especial con nadie, ni siquiera con sus dos hijas, que por lo general lo ignoran.

La película termina en una cena de personas ricas en el museo, que se entretienen con un tipo sin camisa que actúa como un simio. Su comportamiento pasa de ser gracioso a agresivo, y los invitados temen por sus vidas e intentan huir. Terry Notary, un doble y un experto en la captura de movimiento, interpreta el papel con una pasión brillante, al punto de convertirse en su propia exhibición de arte acerca de la crueldad de un hombre sobre otro. La comedia trágica de Ostlund sobre la fragilidad de todo lo que llamamos humano dura dos horas y media. La cinta a veces acierta y otras veces no. Pero cuando Ostlund acierta, el golpe te noqueará. Te dolerá cada vez que te rías en The Square.


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