Todo por una visa

1.50

Por desgracia, los franceses tienen su versión de Adam Sandler y Kevin James.

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 12 Apr de 2018

Tarek Boudali / Tarek Boudali, Philippe Lacheau, Charlotte Gabris

Cortesía de Cine Colombia


Tarek Boudali y Philippe Lacheau, la pareja que obtuvo en Francia un gran éxito comercial con las comedias Babysitting 1 y 2 y Alibi.com (dirigidas por Lacheau), ahora se vuelven a reunir con una nueva película llamada Épouse-Moi, Mon Pote (dirigida por Boudali).

Piensen en Boudali y Lacheau como la versión francesa de Adam Sandler y Kevin James, pero un poco más ridículos. En su nueva colaboración, Boudali interpreta a Yassine, un inmigrante marroquí que viaja a Francia para cumplir su sueño de ser arquitecto y convertirse en el orgullo de su familia. Una noche de fiesta y tragos en la víspera del examen final, hacen que Yassine pierda la oportunidad de presentarlo, perdiendo así su visa de estudiante. Buscando una posible solución junto a Fred, su amigo buena vida (interpretado por Lacheau), los dos terminan ideando un plan que implica contraer matrimonio, para que Yassine pueda trabajar y seguir en Francia en calidad de esposo de Fred.

Si la historia les suena conocida es porque Épouse-Moi, Mon Pote es prácticamente un remake no oficial de la comedia del 2007 I Now Pronounce You Chuck & Larry, protagonizada por Sandler y James. Pero en términos de los estereotipos, supuestamente graciosos, que Boudali y Lacheau utilizan para burlarse de la comunidad gay (que incluyen bailes a lo Village People, trajes de látex, bizcochos, tazas y demás objetos en forma de pene y ropa estrambótica), la cinta de Sandler y James luce como un trabajo sobrio y recatado.

Épouse-Moi, Mon Pote también incluye a un empleado oficial de apellido Dussart (interpretado por Philippe Duquesne, colaborador recurrente de Boudali y Lacheau), que duda en que la pareja sea en realidad gay, lo que lo lleva a disfrazarse de mujer, a espiarlos con binoculares y a perseguirlos a sol y a sombra, lo que nos recuerda a los personajes de Mannequin y Police Academy interpretados en la década de los 80 por el actor G.W. Bailey.

Yassine y Fred también tienen a su lado a dos atractivas mujeres. Por un lado, está Claire (encarnada por la Youtubber francesa Andy), una chica obesa apodada “hipopótamo” en la universidad, que luego de ser abandonada por Yassine, se convierte en una mujer exitosa y atractiva (una premisa calcada de las comedias norteamericanas Shallow Hal, protagonizada por Jack Black y Just Friends, protagonizada por Kevin Reynolds, con todo y prótesis). También está Lisa (Charlotte Gabris), la novia eterna de Fred, una profesora de primaria que sueña con casarse pese a la reticencia de su novio (situación que nos recuerda a la comedia Ted protagonizada por Mark Wahlberg y un osito de peluche con la actitud de Fred).

Se me olvidaba decirles que esta comedia también incluye a un hombre ciego (Julien Arruti), a su perro lazarillo que sufre múltiples accidentes y a una anciana libidinosa que busca sexo a como dé lugar (situaciones copiadas de una manera descarada de There’s Something About Mary, la cinta de los hermanos Farrelly).

Los franceses fueron los creadores de la comedia en el cine y sus comedias habían mantenido la tradición de ser muy humanas y sensibles. Hasta ahora.

Épouse-Moi, Mon Pote es una cinta absurda, tonta e inverosímil, además de ser un mal remedo de algunas de las comedias norteamericanas más patéticas, escatológicas y vulgares de los años 80 y 90, las cuales distaban mucho de las comedias producidas en Francia. También sorprende su visión retrógrada sobre la vida gay, que traspasa la barrera de lo ofensivo. Pero lo más desconcertante es que se haya convertido en todo un éxito en su país de origen. Eso dice mucho de la cultura francesa actual.


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