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Asesinan al líder estudiantil Esteban Mosquera

De acuerdo con las informaciones preliminares, el joven de 27 años fue atacado por dos personas que se movilizaban en motocicleta
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En 2018, Esteban Mosquera perdió su ojo izquierdo a causa de un impacto de una bomba aturdidora del ESMAD en medio de las manifestaciones por la educación pública. Se exige verdad y justicia para esclarecer su asesinato.

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El líder estudiantil Esteban Mosquera fue asesinado en la tarde de este lunes 23 de agosto en inmediaciones del barrio La Pamba, en el centro de Popayán. En diciembre de 2018, Mosquera había sido víctima de una lesión ocular que resultó en la pérdida de uno de sus ojos, luego de haber recibido un impacto de una granada aturdidora disparada por el ESMAD.

De acuerdo con la información brindada por testigos y por las autoridades, el ataque fue perpetrado por dos personas que se movilizaban en una motocicleta, pero hasta el momento no se ha identificado a los responsables ni se ha determinado la causa del móvil del asesinato. Sin embargo, el concejal de Popayán Andrés Velasco informó en una entrevista con Blu Radio que horas antes del crimen recibieron un panfleto del Bloque Capital de las Águilas Negras en el que amenazaban a las organizaciones sociales y a algunos líderes de La Minga.

Por su parte, la Policía Metropolitana de Popayán se encuentra ofreciendo una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que contribuya a dar con los responsables del atroz crimen.

Mosquera, de 27 años, era estudiante de música de la Universidad del Cauca y en 2018 perdió su ojo izquierdo en medio de las marchas estudiantiles que pedían una mayor inversión para la educación pública. “Este tipo de cosas quizás se nos salen de las manos, pero como artista y como músico invito siempre al diálogo (…). Es increíble que tengan que pasar este tipo de cosas para que nos presten atención”, le comentó a la emisora de su institución educativa ese mismo año. “Al contrario del Gobierno de seguir estando en guerra, [deberíamos unirnos] a hablar y construir cosas juntos. La solución siempre es el diálogo”.

Posteriormente, Mosquera continuó adelantando procesos sociales y se desempeñó como reportero y fotógrafo del medio alternativo Contra Portada, con el que realizó el cubrimiento de las jornadas del estallido social en el país este año.

“No podrán matar nuestro anhelo de cambio, nuestro sueño de buen vivir, nuestra convicción del amor como arma en esta lucha, seguiremos comunicando la verdad y multiplicando la semilla eterna de la vida que nos dio Esteban”, compartió el medio en su cuenta de Twitter.

Lo poco que se sabe de su asesinato es que fueron sicarios quienes le dispararon. Aunque las autoridades locales ofrecen una recompensa para tener más información sobre estos hombres, genera una gran preocupación que la investigación culmine posiblemente con el paradero de los autores materiales pero no se conozcan los responsables intelectuales de este caso como es usual. En la dolorosa historia de violencia en Colombia el papel del sicariato ha jugado una doble victimización, pues no solo cometen los asesinatos, sino que son unas de las partes más débiles de las estructuras criminales en tanto ocultan los verdaderos motivos políticos y los autores del silenciamiento por medio de las armas. La verdad y la justicia se ven comprometidas cuando asesinan a líderes sociales y la responsabilidad se diluye en señalar al sicario como único culpable.