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Barack Obama pide que las protestas en Estados Unidos generen un cambio real

Mientras tanto, el presidente Donald Trump “no tiene nada que decir”
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Barack Obama.

Vincent Thian/AP/Shutterstock

Mientras el presidente Donald Trump “no tiene nada que decir” ante las calles de Estados Unidos llenas de manifestantes por la muerte de George Floyd y la violencia policial, Barack Obama escribió un ensayo sobre “cómo convertir este momento en un punto de quiebre para que haya un cambio verdadero”.

En el texto, Obama presenta tres “lecciones básicas” que las nuevas generaciones de manifestantes pueden aprender del pasado, y no aplican únicamente al contexto estadounidense.

La primera es no acudir a la violencia. El expresidente reconoce que las protestas “representar una frustración genuina y legítima” ante las reformas policiales y judiciales que no se han llevado a cabo en su país, pero resalta que los pocos manifestantes que incitan a la violencia ponen en riesgo a gente inocente. “Si queremos un sistema judicial que tenga un código ético más claro, nosotros tenemos que ser el modelo de ese código”, escribió.

En segundo lugar asegura que los ciudadanos no deberían tener que escoger entre las protestas y la política. No está de acuerdo con la idea de que votar no sirve para nada, ni que la única solución son este tipos de manifestaciones. Obama destaca la importancia de las elecciones locales. “En un punto hay que traducir todo esto a leyes y prácticas institucionales, y en una democracia eso solo sucede cuando elegimos gobernantes que responden a nuestras demandas”, explicó.

Por último escribió que los activistas tienen que pedir cosas concretas, sus demandas deben ser específicas para que las autoridades no digan que los apoyan y luego no hagan nada. Aclara también que cada comunidad tiene necesidades diferentes. “Crear reformas para cada comunidad requiere de activistas locales y organizaciones que investiguen y eduquen a sus ciudadanos, para que sepan cuáles son las estrategias que funcionan mejor”, dijo en el ensayo.

El expresidente concluye con el mismo mensaje de su campaña en 2008: tiene esperanza. “Si, mirando hacia delante, podemos canalizar nuestra rabia justificada en una acción pacífica y efectiva, este momento puede ser un punto de quiebre”.