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El viaje de Lorde hacia el fin del mundo

En febrero de 2019, la estrella pop viajó a la Antártida para aprender de primera mano sobre la crisis climática
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CLARO COMO EL CRISTAL: “Al ser de Nueva Zelanda, creces con una gran consciencia de la importancia de proteger el clima”, dice Lorde. “Pasamos mucho tiempo afuera”.

Harry Were

Desde que era niña he estado obsesionada con la Antártida. Al crecer en Nueva Zelanda, la carrera hacia el Polo Sur está tan mitificada como la carrera espacial soviética o estadounidense: dos exploradores, un británico y un noruego, atrapados en una lucha apasionada por el honor nacional. Siempre he apoyado a Robert Falcon Scott (el oficial inglés) y he estudiado sus diarios. Había sentido el frío y las muertes como algo propio. Y luego, al llegar al Polo, descubrí la bandera de su rival que había sido puesta 34 días antes.

Yo vivía en una ciudad cálida, nunca había visto nieve, ni siquiera podía imaginar cómo se sentía. Pero había algo más, un hecho que estaba sucediendo hacia el final de mi adolescencia: la Antártida se estaba derritiendo. El planeta entero se estaba calentando y los niveles de mercurio se estaban elevando poco a poco, dirigiéndonos hacia lo impensable. Me imaginé una montaña de nieve gigante, fundida a medias y a unos científicos intentando rescatar los glaciares con cubetas. El drama de este continente me obligaba a hacer algo. Tenía que verlo antes de que fuera demasiado tarde. Como soy una estrella de pop y el mundo es extremadamente injusto, hice un par de llamadas, recibí una docena de vacunas y me fui en busca del fin del mundo.

DESHIELO: Un científico le dijo a Lorde que, cada año, la barrera de hielo que se ve al fondo se derrite más rápido. Lorde

Es demasiado blanco por todas partes y hay cientos de miles de pingüinos. Pero también hay unas playas rocosas hermosas, que en un día soleado te hacen sentir como si pudieras nadar allí, hasta que recuerdas que el agua salada está a una temperatura menos cero. Todos los días tienes que utilizar gafas de sol. Mi bolígrafo se congeló en mi maleta. Oriné en una botella en medio de una barrera de hielo, completamente vestida, usando un instrumento verde de plástico llamado Pstyle. Comí tantas barras de energía que pensé que mis dientes se iban a caer.

Me quedé durante cinco días armando carpas, acampando afuera, sujetada a un glaciar y volando en helicóptero en busca de ballenas con una científica alemana llamada Regina. Hice unas cuantas llamadas a casa con un viejo teléfono fijo. Es un lugar increíble; solía pensar que la Met Gala o los VMAs eran geniales, pero no hay nada más extraordinario que la Antártida.


“Observar fijamente a la naturaleza en su forma más cruda y ser recibido con hostilidad pura, es una sensación muy extraña”.


Está en problemas, pero no como me lo imaginaba, pues mientras algunas partes del continente parecen estar bien, gran parte muestra la afectación de sus sistemas climáticos; algunas áreas, en especial la península Antártica, se está calentando más rápido que cualquier otro lugar de la tierra. Pero para quienes que no estén familiarizados, es totalmente blanco y todo está congelado. Es un mundo deslumbrante que me cambió luego de haber tenido la oportunidad de vivirlo. Lo entiendo, proteger nuestros recursos naturales más preciados puede parecer extraño, no hemos visto la mayoría de ellos en otro lado que no fuera un documental. Estamos intentando pagar las deudas ambientales de nuestros predecesores, con la esperanza de que nuestros descendientes puedan vivir con tranquilidad. Es mucho pedir para una especie hambrienta de grandes recompensas. Pero ahora lo entiendo, y espero que tú también encuentres la forma de hacerlo. Maravillas tan grandes como esta son las que están en juego.

AVISTAMIENTO DE BALLENAS: Lorde tomó esta fotografía de una científica alemana observando unas orcas: “Parece hermoso y maravilloso, pero nunca he sentido tanto frío como en esa ocasión”. Harry Were
PERROS DEL ÁRTICO: Estas casas para perros fueron construidas por el fallecido explorador británico Scott, cuyo campamento cerca al Polo ha sido conservado tal y como era en 1912. “Hay algo conmovedor en ello”. Lorde
HACIA EL CIELO: Los aviones de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos llevaron a Lorde en viajes de siete horas de Nueva Zelanda a la Antártida, y viceversa. Harry Were
ENTRE EL FRÍO: Una de las muchas focas de Weddel que fueron vistas afuera de la base de Nueva Zelanda. “Me senté adentro de la base para beber un whisky mientras observaba a los cientos de focas durmiendo a las 10 de la noche bajo el sol. Ha sido lo más loco”. Lorde
EN MEDIO DE LA OSCURIDAD: “Un viaje así se queda en tu interior”, menciona Lorde. “Es surrealista. En cuanto paso, sentí como si hubiera sido solo un sueño”. Harry Were
EL PLANETADE LOS PINGÜINOS: Parte de una gran colonia de pingüinos de Adelia. “Estas pequeñas criaturas te superan en número hasta el punto en el que piensas que son la especie dominante. Nosotros no”, comenta. Lorde