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Junior y River Plate juegan en medio de las manifestaciones en Barranquilla

El minuto de silencio antes del inicio del partido estuvo acompañado por el ruido de las protestas a las afueras del estadio Romelio Martínez
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Daniel Muñoz; Vanexa Romero

El partido del 12 de mayo entre Junior y River Plate por la Copa Libertadores se desarrolló entre la represión de las protestas que estaban ocurriendo a las afueras del estadio Romelio Martínez en Barranquilla. Alrededor del mediodía, decenas de manifestantes que bajo la consigna “Si no hay paz, no hay fútbol”, organizaron un plantón en el lugar para pedir que no se llevara a cabo el encuentro debido a la situación en la que se encuentra la ciudad y el país en general.

Pero a pesar de las muestras de inconformidad con el evento, el alcalde Jaime Pumarejo y la Conmebol tomaron la decisión de no aplazar la fecha, hecho que fue fuertemente criticado. ESPN, medio que estaba haciendo la transmisión, registró los estallidos que se lograron escuchar desde la cancha durante un minuto de silencio antes de iniciar el partido.

Posteriormente, cerca del minuto 22 tuvo que ser suspendido ya que los gases lacrimógenos alcanzaron a entrar al recinto. “Mira está llorando, han parado el partido. Ha ingresado gases lacrimógenos, el aire se ha metido y ha llevado lo que está sucediendo afuera, los disparos de gases lacrimógenos, al campo de juego”, dijo el comentarista Mariano Closs mientras en pantalla se mostraba al cuerpo técnico del equipo argentino afectado.

Ante lo ocurrido el técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, sostuvo en la rueda de prensa que viajaron a la capital del Atlántico confiados en tener garantías de seguridad dado el momento crítico que atraviesa Colombia. “No fue normal ni en la previa ni durante el partido, los que estuvieron presentes tienen que decir que se jugó en una situación muy incómoda, con humo de gases lacrimógenos durante varios momentos del partido, escuchando estruendos afuera, estallidos, fue una situación anormal durante todo el partido… no podemos mirar para otro lado. El resultado es anecdótico. No nos podemos ir contentos hoy”, expresó.

Manifestantes también denunciaron en redes que mientras afuera estaban siendo reprimidos por el ESMAD, adentro del estadio se puso música para evitar que se lograra escuchar lo que estaba ocurriendo. El hecho ya le está dando la vuelta al mundo, generando reacciones negativas entre figuras del deporte como el exfutbolista argentino Claudio Morresi, quien señaló la contradicción de lo sucedido: “El fútbol fue concebido como una expresión popular de búsqueda de la felicidad, a través del juego. Seguir jugando un partido mientras se reprime a un pueblo es la antítesis de su esencia.”.