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La pandemia por el COVID-19 no ha terminado, no podemos bajar la guardia

El virus sigue circulando, por eso no podemos relajar las medidas para no contagiarnos ni contagiar a nuestros seres queridos
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Imagen por telemadrid.es

Ya son varias semanas de confinamiento en Colombia. Las medidas van cambiando con el tiempo y pareciera que nos acercamos a una circulación libre. Sin embargo, el brote de COVID-19 no ha parado y mientras no exista vacuna no tendremos certeza de no contagiarnos o contagiar a nuestros círculos más cercanos de amigos y familia.

Varias personas expertas se han referido a esta pandemia con la metáfora de una maratón, es decir algo que se debe asumir como un proceso a largo plazo. El mensaje ahora es: no bajar la guardia y seguir las indicaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los gobiernos locales presentan.

Este es un corto resumen basado tanto en las recomendaciones de la OMS, como en los consejos de epidemiólogos como Julián Fernández Niño, profesor del departamento de Salud Pública de la Universidad del Norte, quien llamó la atención sobre las recomendaciones que debemos tener en cuenta en un conversatorio liderado por el diario El Espectador.

El tapabocas sirve, pero nos da una falsa sensación de protección

El tema de las mascarillas ha sido objeto de discusión a lo largo de esta pandemia, pues en un principio no se recomendaba su uso en personas asintomáticas, pero luego cambió tanto la recomendación de la OMS, como la norma interna y actualmente es obligatorio en Colombia usar tapabocas cuando se esté fuera del domicilio (incluso estando dentro de carros particulares). Pero, más allá de lo normativo, en este momento el tapabocas se considera útil para todos, incluyendo a los asintomáticos que puedan infectar a otras personas. A pesar de esto, el uso de este elemento genera un problema y es que da una sensación falsa de protección que por sí sola no es tan efectiva. Por esto, lo más importante y que no se puede olvidar ahora que se están relajando las medidas de confinamiento es:

  1. Guardar la distancia entre personas en espacios públicos a por lo menos 2 metros.  
  2. Disminuir la interacción social lo máximo posible.
  3. Lavarse las manos continuamente, incluso en casa y sobre todo luego de llegar de la calle.
  4. Evitar tocarse ojos, nariz y boca.
  5. Desinfectar superficies nos protege de todo tipo de infecciones, así haya dudas sobre la permanencia del nuevo coronavirus en ciertos materiales, esta es una práctica positiva de higiene.
  6. Evitar los lugares con las 3 C: Cerrados, Congestionados y Con contacto cercano.

Las noticias sobre lo que viene en las próximas tres o cuatro semanas no es del todo claro, pero existe preocupación por el aumento en la capacidad de Unidades de Cuidado Intensivo en el país y particularmente en Bogotá, donde ya 280 camas están siendo utilizadas por pacientes sospechosos o confirmados con el virus, esto es casi el 42 % de ocupación (si se sobrepasa el 50 % se declararía la Alerta Naranja). Por esto, si lo que viniera fuera un pico de contagios, es posible que se retorne a medidas de confinamiento más estrictas.

Hay una gran pregunta frente a los lugares donde más se podrían presentar contagios. Estos corresponderían a la explicación de las 3C, y por eso se considera hay una posible escala de riesgo en los siguientes lugares, de menos riesgo a mayor:

  • El menor nivel de riesgo es la casa siempre y cuando no haya personas con síntomas y los habitantes restrinjan la interacción social.
  • Las caminatas y paseos en bicicleta son relativamente menos riesgosos si se hacen en solitario. Este tipo de interacciones solo deberían ocurrir en caso dado con personas del círculo cercano o familiar que no tengan síntomas.
  • No se recomiendan las reuniones, pero aquellas al aire libre tienen menos riesgos que las reuniones en interiores.
  • Se deben evitar zonas poco ventiladas.
  • En caso de que en la familia haya alguien con el virus o con síntomas, debe aislarse en lo posible en un espacio diferenciado y no compartir elementos con otros miembros del hogar y extremar las rutinas de higiene y desinfección.

El llamado general es a disminuir las interacciones sociales. Todo el que salga a la casa se expone y está exponiendo a su grupo más cercano. La situación aún nos exige no relajar las medidas y cuidarnos no solo individualmente, sino pensar en comunidad para cuidar a nuestros seres queridos y a la sociedad en general.