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La violencia sexual amenaza a la Sierra Nevada con el regreso de Hernán Giraldo

La investigadora Norma Vera hace un recuento de las principales implicaciones sobre los múltiples abusos de este jefe paramilitar, conocido dolorosamente como el mayor depredador sexual del conflicto armado
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El regreso del exjefe paramilitar Hernán Giraldo a Colombia causa una enorme preocupación entre defensoras y defensores de derechos humanos en la zona Caribe, especialmente en las cercanías de la Sierra Nevada de Santa Marta. Uno de los argumentos más comentados por diferentes entes e investigadores es que la influencia de Giraldo no paró ni siquiera con su extradición, pues a través de su familia y sus herederos, su poder sobre el territorio y la población no cesaron. Norma Vera, una investigadora dedicada al análisis de este conflicto y especialmente de las consecuencias sobre las mujeres, hace un recuento de las principales implicaciones del regreso de Giraldo a Colombia, así como un ejercicio de memoria sobre los múltiples abusos y modus operandi de este jefe paramilitar, reconocido dolorosamente como el mayor depredador sexual del conflicto armado en Colombia. 

¿Cuáles son las implicaciones del regreso de Hernán Giraldo a Colombia y a la Sierra Nevada?

La primera implicación es el debate frente a las verdades que se dijeron en Justicia y Paz, y el nivel de contraste y verificación que tuvieron en este caso de mecanismo transicional. Lo segundo es el miedo de las víctimas que ya han empezado a sentir acosos y amedrantamientos. Ya se han dado desplazamientos en la Sierra Nevada y algunos defensores han tenido que salir, como Lerber Dimas hace tres meses. Por ejemplo, hace 15 días salió una señora defensora de los derechos sexuales del corregimiento de Palmor. Llegaron hombres armados a su casa y le dijeron que ya había llegado el patrón, que no querían más gente molestando así que tenía que irse. Hay miedo por parte de las víctimas y la presión que se viene haciendo desde los defensores de derechos humanos es pedirle a la Fiscalía que actúe, pues tiene en sus manos hace seis años tres denuncias graves. Una de una víctima que denunció en 2016 que fue ingresada a la cárcel modelo de Barranquilla mientras Giraldo estaba adentro y fue violada tres veces ahí. Queda una pregunta compleja y es cómo el INPEC permitió eso. ¿No se dio cuenta de que una víctima menor de edad ingresaba tres veces a visitar a una persona que no era familia y que además era uno de los mayores depredadores sexuales del conflicto armado? También están dos víctimas que la Fiscalía ya conoce. Una de ellas con problemas mentales que tenía 13 y la otra 14 años, eran hermanas. Ambas ingresaron a la cárcel y la Fiscalía las sacó de Santa Marta y del Caribe, son testigos protegidas desde 2016. Eso significa que durante seis años la Fiscalía supo que Hernán Giraldo no dijo la verdad sobre los crímenes sexuales y sin embargo seis años después aún los defensores nos preguntamos qué va a pasar con él. La justicia no se pronuncia y pide que salga de Justicia y Paz para que pase a la justicia ordinaria, ese es el debate que tenemos. Si no dijo la verdad debe ser juzgado por la justicia ordinaria. Con dos o tres crímenes de estos estaríamos hablando de una pena superior a los 25 años de cárcel. 

RS: Las acciones de Giraldo están íntimamente relacionadas con los crímenes sexuales que cometió y que usted indica que tienen una particularidad frente a la de otros actores armados, ¿por qué?

Nuestra investigación encontró que los crímenes sexuales eran una política de guerra, y la comparamos con guerras modernas como la guerra de Bosnia, la de Sierra Leona o la de Ruanda, con características propias de hacerle un hijo a la mujer del enemigo, romper el hilo intergeneracional, usar el cuerpo de la mujer como parte del control estratégico del territorio. Sin embargo, a diferencia de estos crímenes en donde las violaciones fueron oportunistas, las violaciones de Giraldo fueron estratégicas. Él escogió fenotipos, niñas de unas características determinadas. Todas blancas y de caderas anchas. Indagando por medio de entrevistas a profundidad, los paramilitares nos contaban que parte de la metáfora machista de construcción del cuerpo es que las mujeres más voluptuosas tienen hijos más sanos, mejor linaje. Encontramos que Giraldo violó estratégicamente para tener un linaje que los sucediera en el territorio y ese es el último debate que es parte de la pregunta y es qué pasará en el territorio. 

Giraldo fue extraditado hace casi 13 años y sus más de 25 hijos y sobrinos han estado sucediéndolo en la guerra. Han sido judicializados por narcotráfico, concierto para delinquir, asesinato y delitos conexos a las organizaciones neoparamilitares. Giraldo se fue en cuerpo, pero su linaje a través de la violencia sexual ejercida con menores de 14 años continuó en cuerpo ajeno. Aquí hay un elemento único en la guerra de Colombia. Ninguna persona, ni guerrillera, ni paramilitar ha violado a tantas personas como Giraldo. Nosotras encontramos 201 casos. Y eso que las fuentes de paramilitares nos dicen que fueron muchas más. Encontrar esas 201 significó muchos años de hacer trabajo etnográfico, de darle a las víctimas la posibilidad de contar su historia así fuera de manera anónima y en un documento académico. Fueron 20 años en los que Giraldo podía abusar fácilmente en un mes a tres menores de edad. Hagan las cuentas de cuántas pudieron ser.


“Giraldo se fue en cuerpo, pero su linaje a través de la violencia sexual ejercida con menores de 14 años continuó en cuerpo ajeno”.


RS: ¿Cuáles son las afectaciones diferenciadas para las mujeres de la Sierra Nevada en medio del conflicto liderado por Giraldo? 

Uno, el derecho de pernada (violación a niñas y mujeres vírgenes del territorio de influencia), validado social y culturalmente. Eso es un asunto de un debate muy importante. En Santa Marta las instituciones públicas sabían que Giraldo seleccionaba menores de edad, las violentaba y se acostaba con ellas. Dos, la vulneración de las mujeres pobres y campesinas en hogares analfabetas o semi analfabetas. Todas estas mujeres eran hijas de campesinos que vivían en la zona, pobres sin ninguna capacidad de resistir. Tres, un debate en el que yo insisto a favor de los padres que entregaron a sus hijas. Muchos recibieron dádivas, como dinero, ganado o tierras, eso está documentado. Pero era imposible resistir en el nivel de control que Giraldo ejercía. Muchos padres, precisamente en esa validación que existía del accionar de Giraldo, vieron una “oportunidad” de usar el cuerpo de sus hijas porque la violencia sexual está validada socialmente en este país. Es más fácil hablar de una masacre o un asesinato selectivo que hablar de violencia sexual, porque el perpetrador de la guerra piensa que el cuerpo de las mujeres es como el cuerpo del territorio, que también les pertenece. El elemento que me parece peligrosísimo es la validación cultural de la metáfora de “El taladro”. Ese es un título que se autoproclamó Giraldo. Es decir que tenía toda la potestad de taladrar, y lo digo con toda la crudeza como ellos lo reconocen, que era taladrar vírgenes. Eso significa que al taladrar vírgenes aumenta su potencia sexual y su virilidad, y aumenta la metáfora del patrón. Entre más vírgenes taladre será más poderoso, porque al fin y al cabo el cuerpo de la mujer es solo un ejercicio de mediación simbólica. No valíamos nada, pero servíamos para fortalecer la imagen poderosa de un hombre que muchos medios de comunicación le siguen diciendo “el patrón de la Sierra Nevada”. 

Estos hijos de la guerra son producto de la violencia sexual, del estigma social, pero muchos son además replicadores de la violencia por medio del legado de Giraldo, ¿cómo se entiende esto?

En la investigación georreferenciamos dónde habían ubicado a varias de estas mujeres y encontramos una relación entre las casas donde fueron ubicadas y las rutas del narcotráfico, rutas cerca al mar. Ahí las encontramos y sus hijos poco a poco fueron enlistados en la guerra. Hace seis años cuando publiqué mi tesis me decían que era absurdo cuando hablaba de las violaciones estratégicas. Con el tiempo y la documentación nos dimos cuenta de que 25 de sus hijos y cinco de sus sobrinos han sido criminalizados por crímenes asociados al control neoparamilitar con la metáfora que Giraldo dejó. Está claro que dejó hijos poderosos en el marco del linaje para que lo sucedieran y usó el cuerpo de las mujeres como factor de control estratégico a diferencia de otro tipo de violaciones que solamente son violaciones oportunistas. 

Pero aquí hubo una validación social. Cuando se revisa la sentencia de Justicia y Paz se ve que fue el único paramilitar que entregó junto con sus bienes un listado de más de cien obras con dinero del narcotráfico y ejecutadas con el modelo de organización comunitaria. Él se validó con la lógica comunitaria y por eso fue tan poderoso, a diferencia de los parapolíticos que hicieron negocios con otros paras y se validaron en un nivel más alto (senadores, alcaldes, gobernadores), pero sin el poder popular de Giraldo. Además, la dimensión geográfica de la Sierra permite una desconexión con la zona urbana de Santa Marta.


“La violencia sexual está validada socialmente en este país. Es más fácil hablar de una masacre o un asesinato selectivo que hablar de violencia sexual”


¿Cuál fue la responsabilidad de las autoridades y las élites políticas frente a las acciones de Giraldo?

Todos los representantes y senadores de la República de la época fueron condenados por parapolítica. El departamento de Magdalena quedó completamente acéfalo. La manera en la que la guerrilla golpeó a los habitantes de la Sierra Nevada y a los cafeteros fue muy poderosa, por eso la validación fue tan fuerte e incluso hay un factor de índole cultural. La mayor parte de los habitantes de la Sierra Nevada son campesinos con una idiosincrasia particular que Giraldo encarnaba completamente. Era el hombre comunitario que además les daba mercados a los que estaban pasando necesidad y empleaba a la gente del territorio, construyó vías donde el Estado nunca llegó y además mediaba en los conflictos de más de 25 veredas con alrededor de 20.000 personas y en donde solo hay una estación de policía con cinco policías. Obviamente el poder que acumuló fue tal que permitió que la gente lo validara culturalmente y el Estado fue tan débil que validó una serie de prácticas y conductas. 

Y también está el papel de las instituciones y su negligencia…

De los crímenes sexuales se habló muchísimo después e incluso el debate en el territorio sobre la manera en la que las mujeres fueron golpeadas por la guerra paramilitar no se ha dado y el debate de restitución mucho menos, ni el debate público de pensarnos qué pasó con el ICBF, por ejemplo. Incluso qué pasó con el INPEC cuando estas niñas ingresaron a unas cárceles en un momento en que Giraldo estaba supuestamente bajo el control del Estado porque se había desmovilizado. A la cárcel de Itagüí y a la cárcel Modelo de Barranquilla ingresaron por lo menos cinco menores de edad que tengo documentadas. Uno se pregunta cuál es el nivel de negligencia de estas instituciones.

También hay que revisar cómo en Justicia y Paz las verdades de los paramilitares no fueron contrastadas con las verdades de las víctimas. Su verdad era toda la verdad recogida, entonces cuando encuentro 166 casos que él nunca reconoció y que todos tienen las mismas características, las mismas lógicas pienso que si yo lo pude encontrar en un ejercicio académico es imposible que la Fiscalía no lo encontrara. Por eso sigo insistiendo en que esa institución incumplió su deber de debida diligencia respecto a la verdad de las víctimas.

¿Giraldo se reconoce como predador sexual?

Giraldo dijo que él no sabía que estar con menores de 14 años era un delito, pero que las quería, que nunca maltrató a las mujeres porque para él las mujeres “son lo más bonito que dios le ha dado”, así tal cual dice de forma descarada. En términos generales pide perdón por haber hecho eso, pero insiste en que no sabía que era un delito según quedó en la sentencia. Giraldo, a pesar de solamente haber hecho hasta tercero de primaria, es un hombre muy inteligente, hizo lo que ningún otro de los paramilitares.

Nuestra sociedad es totalmente machista y valida ciertas conductas. Parte de mi lucha es convencer a la gente de que dejen de insistir en que ellas querían porque los padres las entregaban. Las huellas psicológicas de una violación son inmensas, casi irreversibles. A las mujeres siempre nos toca la peor parte de la guerra y en este momento hay varios defensores en el territorio insistiendo en que Giraldo sea sacado de Justicia y Paz. Hemos recibido intimidaciones por parte de los hijos de Giraldo. No le tengo miedo a eso, pero sí a que la debilidad institucional hace que muchas víctimas estén en silencio y así que las mujeres víctimas puedan reclamar restitución por los crímenes sexuales es casi un imposible, porque los crímenes sexuales se hablan bajito. 


“Con el ecoturismo en la Sierra Nevada la plata queda blanqueada”


¿Por qué es tan importante el control de la Sierra Nevada y qué relación tiene con el turismo de la zona?

La Sierra Nevada es un ecosistema estratégico y es muy importante para Colombia. Tiene todos los pisos térmicos, tiene más de cien especies endémicas entre fauna y flora, tienen acceso en helicóptero y luego distribuyen al puerto, y tiene unas playas especiales para la salida de lanchas rápidas perfectas para el narcotráfico. Además, con la explosión del ecoturismo es un negocio redondo: compran las mejores tierras, por ahí sacan la droga, la traen en dólares y la legalizan a través de negocios asociados al turismo. Con el ecoturismo la plata queda blanqueada.

Si tú llegas al Parque Tayrona ves una asociación de lancheros, pero resulta que esa asociación no solo es un modelo asociativo que paga un peaje de extorsión a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, sino que es de ellas, son ellos quienes la adoptan. El año pasado, antes de la pandemia, se dio un debate muy fuerte porque varios turistas denunciaron que les estaban cobrando peaje incluso para comprar una bolsa de agua. Entonces ya no puedes llevar agua, sino que la tienes que comprar adentro del parque a unas organizaciones validadas y conformadas por una política neoparamilitar. Lo que pasó con ellos fue que se mantuvieron con esa estructura, en ese linaje.

¿Qué se espera que pase en los próximos meses en su zona de influencia? 

Primero una guerra cruenta porque se dio la extradición de alias La silla, un poderoso narcotraficante de la zona. Con la salida de alias La silla se viene una reconfiguración del esquema de control que tenían. La silla controlaba el 30% del narcotráfico y las autodefensas Conquistadores de la Sierra, que son los herederos de Giraldo, tenían el otro 30. El otro 30% es del Clan del Golfo, entonces hoy hay una guerra por quedarse con ese 30% de La silla. Se pueden esperar asesinatos selectivos y también viene la recuperación de los bienes, que es un asunto complejo porque Giraldo entregó más de 1500 bienes con el Frente de Resistencia Tayrona. Sin embargo, todos sabemos en el territorio que tenía muchísimos más y que es dueño de poderosas estructuras legales e ilegales. El otro tema que nos preocupa muchísimo es el del restablecimiento de derechos para las víctimas. Yo creo que vamos apenas por un 20% de la reparación y creo que ese 20% se va a devolver a una cifra mucho más irrisoria, porque los temas de tierras han sido imposibles. Hay un proceso de reorganización en la Sierra Nevada que se llama el POT paramilitar, por eso digo que Giraldo era supremamente inteligente porque el POT paramilitar es un proceso de apropiación de las mejores tierras de la Sierra Nevada. Giraldo nunca se fue, se mantuvo poderosamente a través del cuerpo de las mujeres, a diferencia de otros paramilitares.