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Lee la carta del director de Pantera Negra dedicada a Chadwick Boseman

“Era un líder y un hombre de fe, orgullo y dignidad”, escribió Ryan Coogler.
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Ryan Coogler, director de Pantera Negra, le escribió una carta de despedida a Chadwick Boseman, actor que falleció a los 43 años.

Samir Hussein

“Él fue un espectáculo épico de fuegos artificiales. Hasta el final de mis días contaré mis historias sobre los momentos que viví junto a una de las chispas más brillantes. Nos ha dejado una marca increíble”, escribió el director de Pantera Negra, Ryan Coogler, en un comunicado publicado el domingo.

Coogler dijo que a pesar de que él no eligió a Boseman para el papel de T’Challa (le dio el crédito de esa decisión a los directores de Capitán América: Civil War, Joe and Anthony Russo), “Es algo por lo que siempre estaré agradecido”.

El director enalteció la humildad y serenidad del actor, así como su entusiasmo para personificar a Pantera Negra. “‘No están listos para esto, lo que estamos haciendo… ‘Esto es Star Wars, El Señor de los anillos, pero para nosotros… ¡y más grande!’. Me decía esto mientras batallábamos por terminar una escena dramática, alargándonos el doble de horas extra”, recordó.

A pesar de haber trabajado juntos en Pantera Negra, la noticia de que Boseman había estado luchando contra el cáncer de colon durante cuatro años lo tomó por sorpresa . “Chad valoraba profundamente su privacidad, y yo no estaba al tanto de los detalles de su enfermedad. Luego de que su familia publicó su comunicado, me di cuenta de que él estuvo viviendo con esto desde que lo conocí. Porque cuidaba a los demás, era un líder y un hombre de fe, orgullo y dignidad, protegió a sus compañeros de su sufrimiento. Tuvo una vida hermosa e hizo un gran arte. Día tras día, año tras año. Así era él”, mencionó Coogler.

El cineasta también reconoció que había estado trabajando en una secuela de Pantera Negra, que estaba programada para salir en 2022, “Nunca había sufrido una pérdida tan grande. El último año estuve preparando, imaginando y escribiendo palabras para que él las dijera, que no estábamos destinados a ver. Me rompe el corazón saber que no volveré a ver otro acercamiento de él en el monitor o acercarme a él y decirle que hagamos otra toma”.

“En las culturas africanas solemos referirnos como ancestros a nuestros seres amados que han fallecido. A veces estás relacionado genéticamente. Otras veces no. Tuve el privilegio de dirigir las escenas en las que el personaje de Chad, T’Challa, se comunicaba con los ancestros de Wakanda. Estábamos en Atlanta, en un edificio abandonado con pantallas azules y luces gigantes, pero Chad hizo que se sintiera real. Creo que fue porque desde que lo conocí, los ancestros se comunicaban a través de él”, añadió Coogler.

“Para mí no es un secreto la manera en la que él podía interpretar notablemente a los más importantes para nosotros. No tenía duda de que viviría y seguiría bendiciéndonos con más. Pero es con una gran tristeza y un gran sentimiento de gratitud de haber estado en su presencia, que debo reconocer el hecho de que Chad ahora es un ancestro. Y sé que nos cuidará hasta que nos volvamos a encontrar”, concluyó el director.

Lee la carta completa de Coogler:

“Heredé la elección de Marvel y los hermanos Russo del papel de T’Challa. Es algo por lo que siempre estaré agradecido. La primera vez que vi a Chad interpretar a T’Challa, fue en una versión sin terminar de Capitán América: Civil War. Yo estaba decidiendo si dirigir o no Pantera Negra era la mejor elección para mí. Nunca olvidaré estar sentado en la sala editorial de los estudios de Disney, mirando sus escenas. Su primera fue con Scarlett Johansson como la Viuda Negra, y después con el titán sudafricano John Kani, como el padre de T’Challa, el rey T’Chaka. Fue en ese momento que supe que quería hacer esta película. Después de que el personaje de Scarlett los deja, Chad y John comienzan a hablar en un idioma que nunca había escuchado. Sonaba familiar, estaba lleno de los mismos ruidos que los niños afrodescendientes harían en Estados Unidos. Los mismos por los que usualmente nos regañarían por ser irrespetuosos e inapropiados. Pero tenía un sonido que hacía que se sintiera antiguo, poderoso y africano.

En mi reunión después de ver la película, le pregunté a Nate Moore, uno de los productores de la película, sobre el idioma. ‘¿Ustedes se lo inventaron?’, Nate respondió “ese es xhosa, el idioma nativo de John Kani. Chad y él decidieron hacer la escena así en el set, y así la grabamos’. Pensé ‘¿aprendió frases en otro idioma el mismo día?’. No podía imaginar lo difícil que debió haber sido y, aunque no había conocido a Chad, ya estaba asombrado por su capacidad como actor.

Luego me enteré de que habían estado conversando sobre cómo debería sonar T’Challa en la película. La decisión de que el xhosa fuera el idioma oficial de Wakanda fue apoyada por Chad, un nativo de Carolina del Sur, porque había podido aprender sus líneas en esa lengua, allí mismo. También defendió que su personaje tuviera un acento africano, de tal manera que podría presentar a T’Challa como un rey africano, cuyo dialecto no había sido conquistado por occidente.

Finalmente lo conocí en persona a principios de 2016, apenas me uní a la película. Él se escabulló entre los periodistas que estaban reunidos para una rueda de prensa que yo estaba dando por Creed, y nos encontramos en la sala de espera. Hablamos sobre nuestras vidas, cuando fui jugador de fútbol americano, cuando estudió en la Universidad de Howard para ser director y sobre nuestra visión de T’Challa y Wakanda. Hablamos sobre la ironía de cómo su ex compañero de clase en Howard, Ta-Nehisi Coates, estaba escribiendo el arco de T’Challa con Marvel Cómics. Y cómo Chad conoció a Prince Jones, cuyo asesinato a manos de un policía inspiró las memorias de Coates, Entre el mundo y yo.

Me di cuenta de que Chad era diferente. Era calmado, seguro. Estudiaba constantemente. También era humilde, reconfortante, tenía la risa más cálida del mundo y unos ojos que veían más allá de su edad, pero que todavía brillaban como un niño que ve algo por primera vez.

Esa fue la primera de muchas conversaciones. Él era una persona especial. A menudo hablábamos de la herencia y lo que significa ser africano. Al prepararse para la película, revisaba cada elección, no solo por cómo se reflejaría en él mismo, sino también sobre las repercusiones de esas decisiones. ‘No están listos para esto, lo que estamos haciendo… ‘Esto es Star Wars, El Señor de los anillos, pero para nosotros… ¡y más grande!’. Me decía esto mientras batallábamos por terminar una escena dramática y nos alargábamos el doble del tiempo. O mientras estaba cubierto de pintura corporal, haciendo sus propias acrobacias. O chocando con agua helada y colchonetas de espuma. Yo asentía y sonreía, pero no le creía. No tenía idea de si la película iba a tener éxito. No estaba seguro de saber lo que estaba haciendo. Pero miro hacia atrás y me doy cuenta de que Chad sabía algo que nosotros no. Él estaba pensando a largo plazo. Todo mientras ponía el trabajo en marcha. Trabajo que él hizo.

Iba a las audiciones para los papeles secundarios, algo que no es común en los actores principales en películas de alto presupuesto. Estuvo para varias audiciones de M’Baku. En la de Winston Duke, convirtió una lección de química en un combate de lucha libre. Winston rompió su brazalete. En la de Letitia Wright para el papel de Shuri, ella plasmó su elegancia con su sentido del humor, y le sacó una sonrisa a T’Challa, la cual era 100% Chad.

Durante el rodaje de la película, él se acercaba a mi oficina o a mi hogar temporal en Atlanta, para conversar sobre las líneas y diferentes formas de añadirle profundidad a cada escena. Hablamos sobre el vestuario y prácticas militares. Él me dijo ‘los wakandianos tienen que bailar en las coronaciones. Si solamente se paran ahí con lanzas, ¿qué los diferencia de los romanos?’. En los primeros borradores del guion, el personaje de Eric Killmonger le pedía a T’Challa que fuese enterrado en Wakanda. Chad cuestionó eso y preguntó, ‘¿Y si Killmonger pidió ser enterrado en otro lugar?’.

Chad valoraba profundamente su privacidad, y yo no estaba al tanto de los detalles de su enfermedad. Luego de que su familia publicó su comunicado, me di cuenta de que él estuvo viviendo con esto desde que lo conocí. Porque cuidaba a los demás, era un líder y un hombre de fe, orgullo y dignidad, protegió a sus compañeros de su sufrimiento. Tuvo una vida hermosa e hizo un gran arte. Día tras día, año tras año. Así era él. Fue un espectáculo épico de juegos artificiales. Hasta el final de mis días contaré mis historias sobre los momentos que viví junto a una de las chispas más brillantes. Nos ha dejado una marca increíble.

Nunca había sufrido una pérdida tan grande. El último año estuve preparando, imaginando y escribiendo palabras para que él las dijera, palabras que no estábamos destinados a ver. Me rompe el corazón saber que no volveré a ver otro acercamiento de él en el monitor, o acercarme a él y decirle que hagamos otra toma.

Y duele mucho más saber que no podremos tener otra conversación, un FaceTime o enviarnos mensajes de texto. Él me mandaba recetas vegetarianas y regímenes de alimentación para mi familia y para mí, para seguirlos durante la pandemia. Se preocupaba por mis seres queridos y por mí, incluso mientras enfrentaba el flagelo del cáncer.

En las culturas africanas solemos referirnos como ancestros a nuestros seres amados que han fallecido. A veces estás relacionado genéticamente. Otras veces no. Tuve el privilegio de dirigir las escenas en las que el personaje de Chad, T’Challa, se comunicaba con los ancestros de Wakanda. Estábamos en Atlanta, en un edificio abandonado con pantallas azules y luces gigantes, pero Chad hizo que se sintiera real. Creo que fue porque desde que lo conocí, los ancestros se comunicaban a través de él. Para mí no es un secreto la manera en la que él podía interpretar a los más importantes para nosotros. No tenía duda de que viviría y seguiría bendiciéndonos con más. Pero es con una gran tristeza y un gran sentimiento de gratitud de haber estado en su presencia, que debo reconocer el hecho de que Chad ahora es un ancestro. Y sé que nos cuidará hasta que nos volvamos a encontrar”.