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Pequeña guía para sobrellevar un ataque de pánico

Oficialmente, el ataque de pánico fue nombrado como tal en 1962 por el psiquiatra Donald Klein. Son más comunes de lo que se piensa y aquí te contamos qué hacer ante esta situación
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Anna Tarazevich

Hablar de cuidar la salud mental es, afortunadamente, cada vez más común. Si estás leyendo este artículo, seguramente tú también estás dentro de un creciente número de personas que se cuestionan cómo atender sus emociones, estados mentales, bajonazos y ansiedades. 

Los ataques de pánico fueron nombrados como tal por el psiquiatra estadounidense Donald Klein en 1962. Sin embargo, los análisis sobre crisis de angustia datan de tiempo atrás. El cambio en la atención hacia la salud mental es algo más reciente y puede estar relacionado con las nuevas generaciones que además reportan con más frecuencia estos malestares. 

Un estudio de 2019 realizado por Mind Share Partners sobre salud mental y trabajo mostró que la mitad de los millennials encuestados, es decir aquellos entre los 24 y 39 años, manifestaron que habían renunciado a su trabajo por razones relacionadas con su salud mental. Por su parte, los pertenecientes a la generación Z o centennials (entre los 18 y 23 años) reportaron esto mismo pero en un 75%, un número muy alto si se compara con tan solo un 20% reportado entre la población general.

Se requieren estudios más profundos para analizar ese vínculo entre la mayor frecuencia de reportes de afectaciones en la salud mental entre las generaciones más jóvenes, pero es una realidad que antes las personas no tenían tan a la mano ni la compresión que tenemos nosotros, ni la posibilidad de acceder a un acompañamiento adecuado, como indica la psicóloga Laura Rivera. Hablamos con ella para ofrecer esta corta guía que puede ser útil para identificar un ataque de pánico y saber cómo actuar. 

¿Qué es un ataque de pánico? 

Un ataque de pánico es un conjunto de síntomas que aparecen ante un estímulo que el cerebro percibe como peligroso, aunque cuando se encuentra asociado a otro tipo de trastornos, como el trastorno de estrés postraumático, puede aparecer repentinamente sin la necesidad de ningún estímulo y de manera recurrente (varias veces a la semana o al mes). 

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

Hay una serie de síntomas que pueden asociarse a un ataque de pánico. Esto no implica que una persona deba reunirlos todos. Los más comunes son: 

  • Sensación de miedo intenso
  • Temblores
  • Sudor profuso
  • Rigidez en el cuerpo
  • Sensación de mareo
  • Náuseas
  • Hiperventilación
  • Frío o calor intenso
  • Miedo a perder el control (enloquecer) o a morir
  • Llanto incontenible

Es importante recordar que no en todos los casos se presentan la totalidad de los síntomas, pero si se logran identificar la mayoría de ellos, es seguro afirmar que se está teniendo un ataque de pánico. 


Bajo ningún motivo se recomienda la automedicación sin autorización y supervisión de un especialista


¿Cómo actuar ante un ataque de pánico?

Existen diferentes estrategias para la contención de un ataque de pánico. Como profesional, lo primero que suelo recomendar, es que la persona busque salir del espacio en que se encuentra y dirigirse a un lugar más calmado, donde tenga privacidad. Ir a un parque, intentar caminar un poco y tomar aire fresco, es una buena idea. Nunca sobra pedir ayuda, que alguien de confianza le acompañe si es posible. 

Lo siguiente es observar alrededor intentando recordar dónde se encuentra la persona aquí y ahora. Una estrategia útil es enumerar las cosas que hay alrededor, por ejemplo: estoy en la sala de mi casa, son las 4 p.m., está lloviendo, estoy sentada en el sofá, estoy con mi hermana, el televisor está prendido, hay una silla a mi derecha, etc., lo cual permitirá a la persona recordar que no hay peligro real. 

Puede intentar también realizar ejercicios de respiración consciente, e incluso, tratar de meditar. Existen un sinfín de videos en YouTube y aplicaciones para el celular en los que se pueden encontrar meditaciones guiadas para ayudar a contener ataques de pánico o ansiedad. 

Otra estrategia de contención del ataque de pánico, es la toma de psicofármacos, los cuales ÚNICAMENTE deben consumirse bajo receta y supervisión de un psiquiatra, en las dosis recomendadas por el mismo. En estos casos, el profesional debe haber realizado un diagnóstico previo y establecido que la persona es apta para tomar el medicamento. Bajo ningún motivo se recomienda la automedicación sin autorización y supervisión de un especialista. 

Es importante recordar que los ataques de pánico no suelen simplemente aparecer de la nada, por eso si la persona no logra identificar un estímulo concreto que haya activado dicho ataque, es recomendable que acuda a un especialista para iniciar un proceso psicoterapéutico que le permita identificar cuáles son las causas de fondo que están originando la aparición del mismo.