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Un mensaje de esperanza del Dalai Lama

Su santidad habla sobre su música y sobre cómo el altruismo y el amor pueden ayudarte a pasar la pandemia
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RAGHU RAI/MAGNUM PHOTOS

En tiempos difíciles vale la pena recordar la historia del Dalai Lama. Las dificultades que ha enfrentado incluyen el ser alejado de sus padres cuando era niño, para luego ser encerrado en un viejo palacio donde se le encargó volver a aprender casi cada gramo de conocimiento que había adquirido en su anterior vida como el decimotercer Dalai Lama. Entonces, a los 15 años, se le exigió enfrentar a las autoridades chinas que estaban invadiendo su patria y que pronto la invadieron por completo. Y también incluyen la época en que, con 23 años, se vio obligado a disfrazarse y a huir del Tíbet de noche, pasando las siguientes dos semanas cruzando tramos mortales del Himalaya antes de llegar como refugiado a la India, donde ha vivido en exilio durante los últimos 61 años.

A pesar de todo, su trabajo como líder espiritual del pueblo tibetano era actuar con ecuanimidad. El que lo hiciera y continúe haciéndolo, lo ha convertido en inspiración internacional y en un faro de esperanza para millones de personas. Recientemente, le dio a Rolling Stone la oportunidad de profundizar en cómo ha mantenido la calma todos estos años y cómo podríamos hacerlo nosotros, incluso mientras el mundo se derrumba a nuestro alrededor.

Su santidad, estamos en un momento de mucha ansiedad y dolor por el coronavirus. ¿Cuál es su consejo para las personas que está teniendo dificultades?

Esta pandemia es muy seria y muy triste. Tenemos mucho miedo y eso no ayuda. Debemos atacarla; especialistas, científicos, doctores, los aprecio mucho. Si podemos superar el problema, entonces no hay necesidad de preocuparse, hagamos el esfuerzo necesario para superarlo. Si no hay manera de superarlo, entonces no sirve preocuparse.

Pero es difícil no preocuparse. ¿Cómo logra hacerlo?

Practicando la forma de abordar las emociones destructivas y aprendiendo a desarrollar las positivas. Esto es muy importante. Todas las emociones destructivas se basan en apariencias, no en la razón, no podemos meditar con enojo, odio o miedo. Pero las emociones positivas, como la compasión, el altruismo o el entusiasmo, se basan en la realidad, en la razón, así que podemos practicarlas a través de la meditación. Ignora tus ojos, ignora tus oídos, presta atención a tu mente. Solo el cerebro humano tiene la habilidad de concentrarse en un punto y analizar.

¿Qué clase de estudiante fue usted?

¡Era muy perezoso! [Risas]. Mi tutor a veces me amenazaba con látigos. Pero, gradualmente, mi mente y mi cerebro se volvieron más agudos. Algunas asignaturas escolares, que suelen ser difíciles, para mí fueron fáciles. Por eso creo que en mi vida anterior estuve familiarizado con esas cosas.

Su álbum Inner World  fue lanzado en su cumpleaños número 85. ¿Hay algo positivo que su música haya logrado, que usted no?

Mi práctica principal es el altruismo. Mi cuerpo, voz y mente están dedicados al bienestar de siete mil millones de seres humanos. Si escuchan un sonido agradable, están felices. Los sonidos afectan la mente. ¿Escuchan música? Su rostro hace [sonríe ampliamente].

Ha dicho que el siguiente Dalai Lama puede ser mujer o que quizá ni siquiera debería haber un quinceavo Dalai Lama. ¿Cuál es el futuro de la institución?

¡El siguiente Dalai Lama no es asunto mío! El pueblo tibetano tiene el derecho a decidir si la institución continúa o no.

Si conociera a Donald Trump, ¿hay algo que quisiera decirle?

Mi compromiso número uno es promover un sentido de unidad entre los siete mil millones de seres humanos. Espero que todos los líderes mundiales, en particular los de grandes naciones como EE. UU., Rusia, China e India, aseguren la unidad entre esos seres. Cuando él llegó a la presidencia, dijo: “Estados Unidos primero”; tengo ciertas dudas sobre eso. Estados Unidos es la nación líder del mundo libre, por lo que, moral e históricamente, tiene una responsabilidad.

Los niños a los dos años juegan juntos. No les importa la religión del otro o su nacionalidad. Cuando comienza su educación, no se toca el tema de la cordialidad, solo el conocimiento, y eso crea un sentido de “nosotros” y “ellos”, y luego, gradualmente, “mi nación” y “su nación”, “mi religión” y “su religión”. Nuestra educación debe incluir enseñanzas morales. ¿Religión? No, sino enseñanza moral. El éxito de la vida depende mucho de la cordialidad.

¿Qué es lo que usted llama “egoísmo consciente”?

Cuidar a los demás es la mejor manera de satisfacer tu propio interés. El altruismo es muy útil y muy importante para mantener la tranquilidad mental. Cualquier tipo de gente que conozco, siento que son mis hermanos y hermanas. Eso me da paz interior. Puedo decir que, el Dalai Lama, dondequiera que vaya, siempre sonríe.

Una vida de lucha, exilio y plenitud

1937 El Dalai Lama es reconocido como la reencarnación de los anteriores 13 Dalai Lamas después de haber identificado correctamente los objetos que le pertenecieron en una anterior vida.

1959 Es obligado a huir del Tíbet disfrazado y comienza una vida de exilio en India.

1963 Crea una constitución democrática para los tibetanos mientras sigue en exilio.

1989 Gana el Premio Nobel de la Paz. “Sin importar de qué lugar provengamos en el mundo, todos somos básicamente seres humanos iguales. Todos buscamos la felicidad e intentamos evitar el sufrimiento. Tenemos las mismas necesidades y preocupaciones humanas”.