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Vogue, arte y resistencia

Durante las manifestaciones que se han realizado por estos días, artistas han protestado a su modo con esta danza de gran carga histórica y cultural
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Axid, Neni Nova y Piisciiss en la Plaza de Bolívar, 28 de abril de 2021.

Camilo Vargas

Hace un par de semanas se conoció un video de tres artistas no binaries que se tomaron una estación y buses de Transmilenio para hacer una rutina de voguing. De inmediato, los pasos de Axid, Neni Nova y Piisciiss al son de guaracha (electrónica) se hicieron virales, generando todo tipo de reacciones e interrogantes. “El arte, la visibilización, la libertad y lo queer resisten en Colombia y Latinoamérica”, fue el mensaje con el que acompañaron el clip que, a pesar de durar poco más de un minuto, es un manifiesto en sí mismo.

Pero este sería apenas su primer volumen ya que el 28 de abril, día en el que inició el Paro Nacional, ‘voguearon’ frente a policías y miembros del ESMAD durante las manifestaciones que tuvieron lugar en el centro de Bogotá. “Somos más los que queremos un mundo diferente, donde el respeto, la igualdad y el amor primen. Nuestro país es diverso, valiente, poderoso y muy guerrero. Esta vez fuimos nosotras las que encarnamos estás luchas por y para todes”, escribió Piisciis en su cuenta de Instagram en el texto que acompaña el recuento de su jornada.

Desde ese momento, a lo largo de las marchas que todavía siguen de pie no solo en la capital sino en el resto del país, se han podido registrar más artistas haciendo esta danza que desde sus orígenes hace seis décadas en Nueva York, ha sido un símbolo de resistencia de la comunidad LGBTQ+ ante la marginalización y discriminación.

Esta ciudad estadounidense que ha sido la cuna de otros movimientos culturales, vio nacer la cultura ballroom a principios del siglo pasado cuando artistas drag organizaban balls en los que competían con sus mejores atuendos. Ya en la década de los 60, surgiría el vogue como danza gracias a las comunidades queer afro y latina de Harlem que incorporaron poses de las modelos de la revista Vogue dentro de sus batallas.

Debido a los altos niveles de racismo y homofobia de la época, dentro de la escena fueron surgiendo espacios seguros para personas queer. Estos lugares se conocen como ‘casas’ y en ese entonces solían recibir los nombres de grandes marcas de diseñador como Balenciaga o Lanvin, aunque esta no era una regla general.

Con el pasar de los años, el ballroom y el voguing fueron ganando más visibilidad en parte gracias al éxito de Madonna de 1990, Vogue, y el documental Paris is Burning que detalla el movimiento en Nueva York a finales de los 80, y el cual cuenta con entrevistas a íconos LGBTQ+ como Angie Xtravaganza y Willi Ninja.

Hoy en día se continúan celebrando balls en diferentes partes del mundo, ya sea en salones de danza, en los barrios (a finales de marzo se realizó el Santa Fé Ball en Bogotá) o en las mismas calles como lo han hecho Axid, Neni Nova, Piisciiss y muches más.