fbpx

10 días sin mamá

A la comedia familiar italiana 10 días sin mamá, deberían mejor llamarla 10 versiones sobre una misma premisa
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Alessandro Genovesi /

Fabio De Luigi, Valentina Lodovini, Angelica Elli, Matteo Castellucci

Cortesía de Warner

En el 2017, se estrenó una comedia argentina llamada Mamá se fue de viaje, con una premisa sencilla pero efectiva: Una madre cansada de estar a cargo de su hogar conformado por un esposo y cuatro hijos, decide irse de viaje sola y dejar a su marido a cargo de la casa, con unas consecuencias aparatosas. 

Lo que fácilmente pudo haberse convertido en una cinta ridícula y facilista, fue asumida por el director Ariel Winograd (el autor de esa maravillosa comedia romántica llamada Sin hijos) en un trabajo lleno de corazón, buenas actuaciones y situaciones graciosas, que dieron como resultado un producto de entretenimiento muy bien logrado el cual, aunque no llegó a retar al espectador, tampoco lo trató como a un tonto. 

Al parecer, de esta comedia no solo tomaron nota las madres abrumadas, sino también los productores de diversos países. En el 2019 se realizó una nueva versión en México, protagonizada por Martín Altomaro y dirigida por Fernando Sariñana; en España se realizó otra adaptación titulada Padre no hay más que uno, protagonizada y dirigida por Santiago Segura; y de Italia nos llega 10 días sin mamá, con Fabio De Luigi en el papel del padre de familia y dirigida por Alessandro Genovesi (en Francia ya se estrenó 10 jours sans maman, dirigida por Ludovic Bernard y protagonizada por Franck Dubosc).

Lo triste de todas estas versiones es que son tan solo copias al carbón de la película original argentina, menos la energía y la vitalidad que la llevaron a convertirse en todo un merecido éxito de crítica y de público. Pero como esta crítica busca hablar sobre la versión italiana, ¿Qué podemos decir de ella? 

Fabio De Luigi, quien se ha convertido en uno de los comediantes más populares del cine italiano, aquí le imprime gracia y carisma a Carlo, el padre algo machista y que ocupa gran parte de su tiempo en Family Market, una cadena de supermercados, donde trabaja como gerente de recursos humanos. Carlo no tiene mucho tiempo para establecer una relación cercana con su rebelde hija adolescente Camilla (Angelica Elli), su travieso hijo preadolescente Tito (Matteo Castellucci) y Bianca (Bianca Usai), la pequeña niña de lenguaje incomprensible (esta versión tiene un hijo menos). 

Aquí, la madre Giulia (Valentina Lodovini) lleva menos tiempo que su colega argentina sin tener vacaciones, y decide irse a Cuba en compañía de su hermana mayor (aunque ella parece la mayor, tal vez por el agotamiento que implica su labor como ama de casa) y como en todas las versiones, le deja el trabajo del hogar a Carlo, con todos los enredos y desastres que, en su mayoría, son los mismos de la versión original. 

Aunque la versión italiana tiene a unos buenos actores y goza de una buena dirección, lo cierto es que no llega a equipararse a la versión de Winograd y Peretti. Pero la pregunta que hay que hacerse es la siguiente: ¿Vale la pena hacer tantas versiones de lo mismo? Algunos dirán que tiene que ver con adaptar una premisa exitosa a la cultura de un país, pero las versiones no varían en casi nada más allá de su calidad. ¿Es tanta la pereza de leer subtítulos en el público contemporáneo que justifica tantas fotocopias? El doblaje es un argumento que desbarata esta hipótesis. Y mientras se abre el debate, en Italia ya se ha estrenado 10 días con Papá Noel, una secuela de corte navideño que es lo único original que queda de 10 días sin Mamá.  Hay que esperar por las versiones norteamericana y nacional, que posiblemente, ya se deben estar planeando.