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After Life y la vida después de una tragedia

Aunque son dos contextos completamente diferentes, la comedia negra del actor británico tiene similitudes con lo que estamos viviendo
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Tony (Ricky Gervais) y Anne (Penelope Wilton) en el cementerio.

Fotografía por Ray Burmiston/Netflix

La primera temporada de After Life fue una mezcla de una de las situaciones más dolorosas de la vida, examinadas a través del humor negro de Ricky Gervais. Esa comedia solo podría venir de un actor y guionista británico. Puede ser producto de la vida en el clima frío y lluvioso de la isla, que únicamente ve el sol unas semanas en verano (mezcladas con días nublados) y cuando llega una sorpresa como el Indian summer en el segundo semestre del año. El término comedia dramática está escrito con letras mayúsculas allá, pero en negrilla y subrayadas con negro.

Al inicio de la primera temporada de After Life conocemos que Lisa Johnson (Kerry Godliman) falleció por cáncer de seno, pero antes grabó unos cuantos videos para que su esposo Tony (Gervais) aprenda a vivir sin ella porque sabe que él es un desastre. Desde entonces es un tipo deprimido y amargado (tiene sus razones), que trata mal a sus compañeros de trabajo en un periódico local en Tambury que cubre las historias más ridículas. Como si fuera poco, se hace amigo de un indigente y empiezan a fumar heroína juntos.

¿Dónde está lo chistoso de eso? En la forma cómo Gervais se expresa y le da un giro a estos temas de adicción, depresión y pensamientos suicidas. “Se trata de la honestidad. De lo que es real”, dijo en una entrevista con Deadline unos días antes de estrenar la segunda temporada de After Life. “Hay cosas que los personajes hacen que la gente dice, ‘Por Dios, no puede creer que hizo eso y no pasó nada’. Pero después miras y te das cuenta que así es como habla la gente en realidad, solo que no sale mucho en televisión”.

La respuesta de la primera temporada sorprendió al actor. Seguramente por esa realidad que quiso llevar a la pantalla pequeña es que tanta gente pudo sentirse identificada con las situaciones de estos personajes. Sandy (Mandeep Dhillon) llega a un trabajo nuevo donde su jefe hace comentarios incomodísimos; Matt (Tom Basden) está preocupado porque su cuñado está en un hoyo negro emocional; el psiquiatra (Paul Kaye) de Tony casi siempre es un incompetente; Anne (Penelope Wilton) es una viuda con la que Tony comparte su dolor. 

Gervais ha dicho en entrevistas que su agente recibió 300 cartas, no correos electrónicos, sino cartas física de fanáticos de la serie. Cuando caminaba por la calle después del estreno de la primera temporada, la gente se le acercaba al actor y le decía que hace unas semanas había perdido a algún familiar. Mucha gente ha fallecido en los últimos meses por la COVID-19, otros han entrado en depresión. After Life, más allá de estar en un contexto muy diferente, lidia con esos temas.

En la primera temporada Tony pasó por el shock, la negación y la furia del duelo. “Ahora está en la negociación”, ha dicho el actor sobre la segunda temporada. “Está intentándolo, que es lo que todos hacemos. ¿Cómo puedo ser feliz? ¿Cómo hago para no aburrirme? ¿Qué hago para que caerle bien a los demás? ¿Cómo puedo vivir conmigo mismo? ¿Cómo puedo superar esto?”.

Tony es alguien que está viviendo algo por lo que nunca había pasado, como todos estamos pasando por una cuarentena de más de un mes jamás creímos en vivir. Y las preguntas son muy parecidas. También es fácil identificarse con sus respuestas: un trago más. ¿O van a venir a decir que en confinamiento no se han echado su buena cantidad de alcohol?

“La gente ahora se está dando cuenta de que extraña cosas en las que antes ni pensaba, como dar una vuelta por el supermercado. Antes ni lo hacía, pero ya no puedo esperar”, ha afirmado Gervais en redes sociales, comparando esos espacios en el mundo real con lo que vive su personaje. “Esos momentos pequeños de historias humanas son distracciones para él”.

Hay que reírsele en la cara a las dificultades. Y esto no quiere decir que toque tomarse menos en serio la COVID-19 y salir a carcajadas en manada en los parques, sino que esos momentos, estas situaciones, hay que equilibrarlas con humor. Ese es el clavo que Gervais golpea con más claridad en After Life

Desde que creó The Office no había escrito una comedia con tanto impacto internacional (aparte de sus apariciones como presentador en los Globos de Oro), aunque las plataformas streaming seguramente tendrán algo que ver. Pero como un comediante que analiza la conducta humana (ambas series son una muestra de eso), After Life muestra un lado más serio y sensible, sin olvidarse de esa agudeza para hacer reír. Puede ser que ese equilibrio es lo que necesitemos ahora.