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Amigos para siempre

Desde Australia llega el hermoso remake de una película para toda la familia, que cuenta la peculiar relación entre un niño y su pelícano
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Shawn Seet /

Geoffrey Rush, Jai Courtney, Finn Little, Morgana Davies, Trevor Jamieson

Cortesía de Santa Bárbara Films

En 1964 se publicó la novela infantil Storm Boy, escrita por el australiano Colin Thiele acerca de un niño, quien acompañado de su padre Hide-Away Tom y el nativo Fingerbone, cría y se hace amigo de un pelícano al que llama “Señor Percival”.

El éxito de la novela condujo a una celebrada adaptación cinematográfica en 1976, dirigida por Henri Safran y protagonizada por Greg Rowe, Peter Cummins y David Gulpill. Ahora, cuarenta y cinco años más tarde, se estrena en cines la segunda versión de Storm Boy, esta vez dirigida por Shawn Seet (un veterano de la televisión australiana) y protagonizada por Finn Little (un talentoso actor infantil a quien también vimos en la cinta de acción y suspenso Aquellos que desean mi muerte), Geoffrey Rush y Jai Courtney. 

Tanto la película de Safran como la de Seet logran equilibrar los momentos alegres y oscuros de la historia de Thiele, así como el paralelo entre un hombre maduro que recuerda su niñez, y un niño que debe aprender a crecer y madurar. Sin embargo, la versión actual se inclina un poco más por los aspectos melancólicos del relato acerca de un niño que rescata a tres pelícanos bebés de una muerte segura, para criarlos y convertirlos en sus compañeros. 

Contada a partir de flashbacks, Amigos para siempre comienza con un Michael Kingley ya abuelo (Rush), quien le cuenta a su nieta Madeline (Morgana Davies) la historia de su niñez, en la víspera del cumpleaños de la hija fallecida de este y momentos antes que la empresa minera de la que hacen parte él y su yerno, tomen una decisión que atenta contra el ecosistema y el modo de vida de la región de Pilbara. 

En dicha historia, hermosamente fotografiada por Bruce Young, se nos muestra al pequeño Michael (Little), viviendo en una cabaña alejada de la civilización con su padre pescador (Courtney), un hombre apodado Hide-Away Tom, quien perdió a su esposa y a su hija pequeña en un trágico accidente automovilístico. El solitario Michael, impresionado por la crueldad de los cazadores, a su vez se encuentra un nido con tres pelícanos bebés que han perdido a su madre. Ayudado por Fingerbone Bill (Trevor Jamieson), otro hombre recluido en la soledad, Michael decide adoptar a las frágiles crías, y con dedicación logra que el Sr. Proud, el Sr. Punder y, especialmente, el Sr. Percival, sobrevivan. 

Utilizando una estrategia similar a la de la bella cinta francesa Mia y el león blanco, las escenas entre Finn Little y las aves se lograron haciendo que el actor infantil generara una impronta con unas aves de tan solo seis semanas de nacidas, para que pudieran interactuar de la manera como se ve en la cinta. 

Hay que advertir que el público deberá tener sus pañuelos listos, ya que el tercer acto encierra una gran tristeza, comparable a la de ese clásico de Disney llamado Old Yeller, acerca de un niño y su fiel perro. Pero hay que entender que tanto la vida como la muerte hacen parte de los misterios de nuestra existencia y qué mejor que una bella película como esta, para que los niños (y también los adultos) aprendan sobre ellos.