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Ava

Esta cinta sobre una asesina a sueldo a la que sus empleadores quieren borrar del mapa, es tan solo un producto efímero que, eso sí, goza de unas buenas secuencias de acción
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Tate Taylor /

Jessica Chastain, Colin Farrell, John Malkovich, Common, Geena Davis, Joan Chen

Cortesía de Netflix

Al parecer, los asesinos a sueldo son personas muy eficientes en su oficio, pero muy poco inteligentes. ¿No saben que cuando decidan retirarse, serán eliminados por sus empleadores debido a todo lo que saben?

Este es el problema que los asesinos protagonistas de La Femme Nikita, Léon el profesional y Anna tienen en común: antes de aceptar sus respectivos trabajos, debieron pensar en la posibilidad de un plan de retiro. Otra cosa que tienen en común estas películas es Luc Besson, un director obsesionado con historias de asesinos a sueldo letales, pero envueltos en una red de traiciones. 

Tate Taylor, el director de las prestigiosas The Help (la cinta sobre racismo que evidenció el enorme calibre actoral de Viola Davis y Octavia Spencer), y Get On Up (ese fantástico biopic sobre James Brown que demostró el talento del fallecido Chadwick Boseman), ha mostrado un descenso en su carrera con la adaptación de The Girl On The Train y la película de terror Ma, dos trabajos que, aunque no llegan a ser terribles, tampoco están a la altura de sus películas anteriores.

Definitivamente, Ava continúa evidenciando una caída en la carrera de su director. Jessica Chastain interpreta a una mujer alcohólica y drogadicta, producto de una familia disfuncional y de una relación de pareja tóxica, quien termina en el ejército, para ser convertida allí en una asesina a sueldo bajo la tutoría del veterano Duke (John Malkovich), el hombre al que Ava le rinde cuentas y quien anteriormente entrenaría a otro asesino llamado Simon (Colin Farrell), quien actualmente supervisa las misiones de Ava y quien desea eliminarla sin que Duke lo sepa. 

Luego de una misión que casi termina mal para Ava, ella es enviada por Duke a un retiro temporal, lo que hace que se reencuentre con su familia conformada por una madre distante con rasgos obsesivos compulsivos y amante de los perros (Geena Davis, quien alguna vez interpretó también a una asesina a sueldo en la maravillosa The Long Kiss Goodnight) y una hermana cantante (Jess Weixler) quien ahora es la novia del ex de Ava, un hombre con una fuerte adicción al juego llamado Michael (Common). Es así que Ava deberá enfrentarse a Toni (Joan Chen), la dueña de un tugurio clandestino de apuestas, para saldar las deudas de Michael producto de su ludopatía. 

Pero el verdadero peligro lo constituye Simon, quien deberá encargarse personalmente de la asesina con corazón, quien suele preguntarles a sus víctimas qué fue lo que hicieron para que su asesinato sea ordenado y así justificar sus acciones. Tal parece que a Simon, un mercenario que ha entrenado a su propia hija como asesina, no le gusta que Ava tenga ese hábito, y por eso buscará borrarla del mapa.

Si no fuera por su elenco de lujo, y porque las escenas de pelea están exquisitamente coreografiadas, Ava sería un completo desastre, pero al final termina siendo un producto efímero, que cumple con la misión de entretener de una manera contundente y eficiente.