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El ritmo de Harlem

La película es un testamento de la rica cultura de Harlem en la era del poder y la belleza afro, y el final de la década, en el que se ganaron derechos y se perdieron líderes
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Ahmir Thompson /

Nina Simone, B.B. King, Stevie Wonder

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En 1969, una serie de conciertos gratuitos se dio en el Mount Morris Park de Harlem, presentando a grandes exponentes de la música negra como B.B. King, Mahalia Jackson, Nina Simone o Little Stevie Wonder. Fue apodado el “Woodstock negro”, y como el evento que definió a una generación en la granja de Max Yasgur, estos conciertos se grabaron para la posterioridad. Por casi 50 años, las cintas estuvieron en el sótano del camarógrafo, pero Ahmir  “Questlove” Thompson, baterista de The Roots y líder de la banda del Tonight Show, estaba listo para rescatar el metraje de la oscuridad.

Si Summer of Soul fuera solo un acto de amor de un gran fan, igualmente sería una película de concierto de primera clase y un vistazo fundamental a los músicos en su mejor momento. Las presentaciones son extraordinarias, desde Simone convirtiendo Blacklash Blues en el equivalente de una pelea de boxeo, y Sly and the Family Stone demostrando que el funk es sustantivo y verbo a la vez.

Pero lo que tenemos aquí va más allá de una colección de los mejores éxitos, la película también es un testamento de la rica cultura de Harlem en la era del poder y la belleza afro, y el final de la década, en el que se ganaron derechos y se perdieron líderes. Es el retrato de una comunidad vibrante y enriquecedora que usó la música como banda sonora para su lucha y celebración.

De muchas maneras, es un reclamo, y está muy cerca de ser una obra de arte.