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En guerra con mi abuelo

Luego de recordarnos el gran actor que es en The Irishman, Robert De Niro, con 77 años de edad, protagoniza una película infantil que nos hace querer mucho más a Rocky & Bullwinkle y a The Little Fockers
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Tim Hill /

Robert De Niro, Uma Thurman, Christopher Walken, Cheech Marin, Jane Seymour, Rob Riggle, Oakes Fegley

Cortesía de Ingenius Media

¿Cuál es la peor película de Robert De Niro? Algunos dirán que es la adaptación cinematográfica de Rocky & Bullwinkle, donde realiza una interpretación patética del Amadísimo Líder. Otros dirán que es Killing Season, en donde el actor demostró que no posee nada de química con John Travolta. El debate ha llegado a su fin, porque ninguna de estas películas llega a descender a los niveles infernales de En guerra con mi abuelo, una película tan mala, que comparada con Mi abuelo es un peligro (la terrible cinta en la que De Niro comparte la pantalla con Zac Efron), deja a esta última como toda una “obra maestra” de la comedia.

Tim Hill, el autor de cintas infantiles como Los Muppets en el espacio, Hop: Rebelde sin pascua y Alvin y las ardillas, no había confeccionado un esperpento tan insoportable como esta adaptación del libro de Robert Kimmel Smith, publicado en 1984. Y eso ya es mucho decir para quien estuvo detrás de la secuela de Garfield. Que lo diga Bill Murray.

Para los que no han leído la obra original, la historia es la siguiente: Un niño llamado Peter es desplazado de su cuarto al ático por sus padres, ya que su abuelo Ed llega a vivir con ellos. Por esta razón, el niño le declara la guerra al anciano, con el objetivo de recuperar su lugar.  

Lo que podría ser una nueva versión de Mi pobre angelito o Daniel el travieso (exitosas películas infantiles de calidad cuestionable), termina siendo una película para nada graciosa, la cual originalmente iba a ser producida nada menos que por Harvey Weinstein. Y es que En guerra con mi abuelo fue filmada en el 2017 y debido al cierre de los estudios del infame productor, su estreno se dilató hasta cuatro años después, momento en el que la pandemia, al parecer, obliga estrenar prácticamente cualquier cosa en las pocas salas de cine que se encuentran abiertas. Con una película así, es mejor cerrar todas las salas para siempre. 

De Niro es un actor que prácticamente está por encima del bien y del mal, pero su interpretación del abuelo Ed, primero nos llena de rabia e indignación (¿Por qué el actor de El Toro salvaje y Taxi Driver aceptó semejante encargo?) para luego hacernos sentir tristeza y pesar (¿A quién le parece gracioso ver a un anciano de casi 80 años resbalar con unas canicas dispuestas como una trampa por su nieto, para caer trágicamente de espaldas sobre el piso?).  

El actor infantil Oakes Fegley, quien interpreta a Peter, estuvo excelente en Wonderstruck y Mi amigo el dragón, pero aquí es un remedo antipático de Macauley Culkin. Pero algo tan inexplicable como la aparición de De Niro en esta horrible cinta, son las apariciones de Uma Thurman, la musa de Tarantino, como la madre de Peter (su peor película todavía sigue siendo The Accidental Husband, pero definitivamente esta es su segunda); Christopher Walken, el inolvidable compañero de De Niro en The Deer Hunter (en algo peor que cualquier comedia de Adam Sandler donde haya aparecido); Cheech Marin (un gran comediante que aquí es todo menos gracioso); o Jane Seymour (con actitud de no entender por qué está ahí), como los compañeros entrados en edad del abuelo Ed.     

Más inexplicable aún, es que En guerra con mi abuelo ya tiene una secuela en producción, lo que implica que la película es todo un éxito de taquilla. Como dijo en Al Pacino en su peor película, la comedia Jack & Jill, la cual es definitivamente mejor que la comedia de su colega: “Esto no debe ser visto por nadie”.