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Intemperie

Una película española salvaje, agreste y visceral, que cuenta con unos villanos desalmados y un héroe solitario, así como unas altas dosis de humanidad
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Benito Zambrano /

Luis Tosar, Jaime López, Luis Callejo

Cortesía de Cineplex

El Spaghetti Western es un término que se refiere a las cintas que empezaron a producirse en Italia, como respuesta a una demanda del público europeo por las películas de vaqueros norteamericanas, que habían dejado de realizarse en los años sesenta. Se cuentan más de cuatrocientos Spaghetti Westerns estrenados entre 1964 y 1973, que proporcionaron un tono crudo muy particular y una relectura desencantada y saturada de violencia, que los italianos hicieron del Oeste americano. Algunas de estas cintas fueron filmadas en Altamira y en coproducción con España, y de ahí que reciban el nombre de Chorizo Western.

Gracias al director Benito Zambrano, el Chorizo Western ha vuelto a la gran pantalla bajo el título de Intemperie, una adaptación de la novela homónima de Jesús Carrasco.  

Tanto la novela de Carrasco como la película de Zambrano cuentan la siguiente historia: Un niño de doce años sin nombre (Jaime López), huye de su pueblo dejando atrás a su hermana y a sus padres. Al parecer, el niño le ha robado un reloj de oro al capataz del pueblo (Luis Callejo) y este está obsesionado con perseguir al niño y traerlo de vuelta. 

El niño recibirá la ayuda de un pastor conocido como “El Moro” (interpretado por el maravilloso Luis Tosar) un veterano de la guerra civil española (la cinta se desarrolla en la Andalucía de 1946), quien se compadece del niño, sospechando que en su actitud temerosa y agresiva se esconde un pasado terrible.

Como en las mejores películas de vaqueros, vamos a encontrar unos villanos crueles, despiadados y traicioneros liderados por el siniestro Capataz, así como a un héroe noble, estoico y solitario encarnado de una manera magistral por Tosar. Los personajes sin nombre (el niño, el capataz, el Moro), son un claro homenaje al protagonista de las películas de Sergio Leone encarnado por Clint Eastwood. Pero más allá de ese guiño, la cinta de Zambrano (autor de la celebrada Solas), incluye una fotografía poética cortesía de Pau Esteve Birba, y una actitud salvaje, visceral, agreste y primitiva que hace parte de la esencia de los mejores Spaghetti y Chorizo Westerns

Pero lo que verdaderamente hace de Intemperie una gran película, son las altas dosis de humanismo y profundidad psicológica aplicadas a sus personajes, las cuales resuenan más allá de los disparos.