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Jinetes del paraíso

Un hermoso documental con una fotografía y música de ensueño
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Talía Osorio Cardona /

Narrador: Orlando Cholo Valderrama

Jinetes del paraíso, una cabalgata de poesía natural.

CORTESÍA DE CINEPLEX

En Disneylandia existe una atracción en la que niños de diferentes nacionalidades cantan en diferentes idiomas la misma canción (¡Qué pequeño el mundo es!). Dicha exclamación encaja a la perfección con el hermoso documental Jinetes del paraíso, de la antropóloga Talía Osorio Cardona.

Los estadounidenses tienen a sus cowboys, los argentinos a los gauchos y nosotros a los llaneros. Son tres tipos de persona en apariencia diferentes, pero todos unidos por su amor a la tierra, su apego a los caballos y una música llena de nostalgia que nos habla sobre la vida rural, y el amor por la vida simple y sencilla.

Es inconcebible que los colombianos no hayan convertido al llanero en el protagonista de sus películas. El western fue el género predominante en Hollywood por más de cuarenta años; las cintas sobre gauchos fueron las que iniciaron la fascinante tradición del cine argentino; pero los coleos, la música de arpas (con unas letras plenas de improvisación que se asemejan al blues y al hip hop) y, en últimas, la peculiar idiosincrasia de la mujer y el hombre llanero, han estado prácticamente ausentes de la gran pantalla.

JUANITA ESCOBAR

El documental de Osorio Cardona tomó diez años en realizarse y, debido al COVID-19, no tuvo la oportunidad de presentarse en una sala de cine, como se lo merecía. Pero la verdad, el confinamiento al que hemos estado obligados le brinda una gran potencia, ya que nos hace extrañar esos paisajes bucólicos donde los únicos límites los pone el cielo.

Pese a que Jinetes del paraíso a veces cae en los lugares comunes de los tradicionales cortometrajes colombianos sobre tierras exóticas y lejanas a la capital, la estrategia proveniente de estos “cortos nacionales” de no utilizar narrador sino las voces de sus protagonistas, aquí llega a ser muy apropiada y efectiva. Dentro de esas voces encontramos la de una mujer llanera, que por fin se va a casar con su compañero de vida en el ocaso de su existencia; un niño orgulloso de su sombrero; y varios hombres que confiesan sin vergüenza el gran amor que tienen por las bestias y por las mujeres fuertes y valientes.  

Jinetes del paraíso es también un musical protagonizado por El Cholo Valderrama, una especie de amalgama entre el John Wayne de las películas de John Ford y el carismático vaquero cantante que encarnó Roy Rogers. En el 2008, El Cholo obtuvo un merecido premio Grammy al mejor álbum de música folclórica, pero este (como lo confiesa en el documental) está más interesado en amansar caballos en la sabana del Casanare y en contar anécdotas recostado en un chinchorro, que en obtener más premios. Él no está interesado en vestir bien y en posar para fotografías. Sabe que Dios le dio un talento musical que debe ser usado, así como otros tienen talento para montar o para colear. La comparación con John Wayne no es para nada disparatada. Ojalá que este documental inspire a algún director para que estos hombres y mujeres recios y elementales, esos preciosos caballos, becerros, osos hormigueros y chigüiros, y ese joropo de arpas melodiosas y letras contundentes, se reúnan por fin en el primer western colombiano. Aunque, en este caso, no estaríamos hablando del lejano oeste, sino del cercano oriente.