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Lady Sings the Blues Again: La historia detrás de Los Estados Unidos contra Billie Holiday

El filme de Lee Daniels trae a la cantante de vuelta a la vida y narra su historia en la era del movimiento Black Lives Matter
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Day encarna el espíritu de Holiday.

TAKASHI SEIDA/HULU

El director Lee Daniels estaba a punto de terminar su película más reciente, Los Estados Unidos contra Billie Holiday, que cuenta la historia de la fallecida cantante de jazz y de cómo Strange Fruit (su canción de protesta en contra de los linchamientos en Estados Unidos) le trajo victorias y problemas, cuando se dio cuenta de un paralelo inquietante. De repente, pudo ver de primera mano lo oportuno que era su nuevo proyecto cinematográfico. “Estábamos en medio de la edición cuando eso [el asesinato de George Floyd] sucedió”, recuerda. “La gente me enviaba videos de manifestaciones donde las personas cantaban Strange Fruit en medio de la calle. Fue una locura”.

Desde su muerte en 1959, debido a complicaciones ocasionadas por años de abuso de drogas y alcohol, Holiday ha mantenido vigente su presencia en la cultura pop. En 1972 fue interpretada por Diana Ross en Lady Sings the Blues, y su fraseo hipnótico y pausado puede ser escuchado en el trabajo de Erykah Badu, Valerie June y muchas otras cantantes de soul poco convencionales. “Ella es más que un ícono musical”, dice la intérprete Andra Day. “Y la gente hasta ahora está comenzando a descubrirlo. La hicieron ver como una drogadicta desdichada que cantaba jazz, pero ella era mucho más que eso”.

La reevaluación posiblemente se intensifique con Los Estados Unidos contra Billie Holiday, su primera biografía desde Lady Sings the Blues. Con el debut cinematográfico de Day como protagonista, la cinta no evade los aspectos turbulentos de la vida de Holiday: abuso de sustancias, arrestos por posesión de drogas, encarcelamientos y una serie de relaciones abusivas con hombres. “A veces piensas: ‘¡Ve a terapia, por favor!”, señala la ganadora del Pulitzer de drama, Susan-Lori Parks, quien escribió el guion. “El hombre equivocado, drogas, etc. Pero las personas son complicadas y una parte se complementa con la otra. Tal vez su insensatez a la hora de escoger parejas la llevó a pensar: ‘Diré lo que quiera decir’”.

La película también aborda, indirectamente, la relación que mantenía con la actriz Tallulah Bankehad, añadiendo otra dimensión al impacto de Holiday. “Ella simboliza la libertad y la igualdad”, expresa Day. “No solo representa los derechos civiles o solo la comunidad afro, sino también la LGBTQ+. Ella representa casi a todos los grupos marginados. Era la verdadera ‘fuck the police’”.

Pero en gran medida, la película se enfoca en el acoso que sufrió por parte del FBI, que consideró que Strange Fruit era incendiaria. Para acabar con la cantante, la agencia decidió apuntarle a su adicción a la heroína, y asignó al agente afroamericano Jimmy Fletcher (interpretado por Trevante Rhodes, conocido por su actuación en Moonlight y Bird Box) para localizarla y arrestarla. De acuerdo con la producción, los dos se convirtieron en amantes.

“Ellos [la policía] estaban intentando borrar su legado”, comenta Day. “Ella fue una de las primeras personas en decirlo en voz alta y en entender realmente que estas drogas fueron dejadas en nuestra comunidad durante la primera guerra contra los narcóticos, entre los años 30 y 40. Pero era demasiado famosa, de modo que estaban buscando la manera de deshacerse de ella”.

A pesar de que fue perseguida por problemas personales y los tropiezos de su carrera, Holiday continuó cantando Strange Fruit hasta el día de su muerte en una habitación de hospital, con los oficiales detrás de ella, tomando su foto de prontuario incluso antes de que falleciera. “Ella suele ser retratada como una mujer afro pobre que consumía drogas, pero esa es la imagen que el poder nos quiere vender. En realidad era una mujer fuerte que no podía ser ignorada. Nuestra Billie no es una víctima. La lucha contra la injusticia y el poder se refleja fuertemente en nuestra película”, dice Parks, quien fue contactada por los productores de la cinta para que se encargara del guion. “Para esa generación ella fue como Rihanna y Cardi B en una sola. No le importaba nada e hizo lo que quiso hasta el final”, agrega Daniels.

El cineasta, que ha explorado las vidas afro en televisión (Empire) y en cine (Precious y El mayordomo de la Casa Blanca), tiene recuerdos vívidos de haber visto Lady Sings the Blues cuando era un adolescente en los 70. “Jamás había visto una pareja de afroamericanos en la pantalla grande, hablando en un dialecto que entendía por completo y en un entorno que comprendía a la perfección, con drogas y moda”.

Décadas más tarde, el director estuvo bastante intrigado cuando recibió el libreto de Parks, que fue inspirado en Tras el grito, el libro de 2015 de Johann Hari sobre la guerra contra las drogas (que toca la historia de Holiday y el papel de los oficiales federales en su vida). “Me tomó por sorpresa”, cuenta Daniels. “Una vez entendí la historia y que el gobierno la quiso acabar por esa canción, pensé que era un suceso importante que debía contar”.

Preocupado por irrespetar a Berry Gordy, la cabeza de Motown y coproductor de Lady Sings the Blues, Daniels lo contactó para pedirle permiso. Según el director, el empresario le contestó que no había problema “siempre y cuando lo hagas bien”. Pero aún quedaban otros obstáculos, especialmente relacionados con el presupuesto. “Tienes algo de fe en los estudios, especialmente después de Empire”, explica. “Pensé, ‘No hay manera de que no vaya a conseguir financiación para esta cinta’. Pero ningún estudio sintió que merecía el dinero que necesitaba. Es otra forma de racismo y discriminación en Hollywood, no puedes hablar sobre ello porque deseas trabajar, pero para este punto ya no me importa”.

Eventualmente, Daniels terminó por conseguir financiación gracias a New Slate Ventures, un fondo de alto riesgo con un gran interés en proyectos de diversidad racial. La primera película de la compañía fue la autobiografía de Radha Blank, The 40-Year-Old Version. El no haber sido financiado por un estudio de Hollywood, le permitió ignorar la recomendación de elegir a una actriz de renombre para que interpretara a Holiday. El cineasta quería a alguien que pudiera cantar esas canciones, pero cuando escuchó por primera vez sobre Day (quien no había actuado desde sus días de teatro en un colegio de California), admite que aún tenía dudas. “En realidad no quería reunirme con ella porque ya muchas personas me habían dicho que lo hiciera, y a mí no me gusta que me digan, ‘Esta es la mujer para ti’”, admite.

Por su parte, Day tenía dudas sobre su propia habilidad cuando finalmente se conocieran. “Me decía a mí misma, ‘¿Por qué tenemos esta reunión ahora?’”, cuenta. “Lo juro. Estábamos en una reunión, ambos creyendo que yo no podía con esto. Pensé, ‘¿Estamos seguros de que es una buena idea?’”. La actriz también recuerda, entre risas, la vez en que su profesora de teatro de bachillerato le recomendó escuchar a Holiday, y ella jamás lo había hecho: “Dije, ‘No sé quién es ese tipo’”.

Pero durante dicha reunión, ambos terminaron empatizando por lo que la actriz llama “inseguridades y autosabotaje”. Los dos se relacionaban con la artista de maneras diferentes. El cineasta, que batalló con las drogas durante décadas, se identificaba con los problemas de adicción de Holiday e inicialmente quiso que la película se enfocara en ese aspecto; su desgarradora interpretación de Autumn in New York también le recuerda a una pareja que murió por SIDA. Mientras tanto, Day conectó con el abuso que Holiday sufrió en sus relaciones con sus esposos y amantes. Y, aunque la cantante fue víctima de violación en varias ocasiones, Day dice que ella no lo fue “en el grado en que ella lo sufrió, pero sí de otras formas”.

Daniels dirige a Day en el estudio. TAKASHI SEIDA/HULU

Para asegurarse de que había tomado la decisión correcta, Daniels remitió a Day a un profesor de actuación, la misma persona que había ayudado a Mary J. Blige para su papel en Mudbound, la película de 2017 sobre disputas raciales al sur de Estados Unidos. Más adelante, el director vio una de las grabaciones de los ensayos de la actriz, “Me dejó con la boca abierta”. “Ella había logrado algo y supe que era Dios hablando. No me pude negar más”, dice.

Para prepararse para el rol, Day perdió 17 kilos y comenzó a beber y a fumar, a pesar de que nunca lo hacía, y tuvo que aprender a evocar el fraseo sensual de la voz de Holiday. Un reto en sí mismo, dados los pocos registros que existen de ella hablando o cantando. “Hay unos cuantos clips de audio de sus presentaciones en vivo, de sus entrevistas o simplemente conversando con su banda”, explica la actriz. “Pero te puedes hacer una idea real de ella, que es la de una mujer muy experimentada pero también ingenua en cierto sentido”. Aun así, cuenta que estaba llena de inseguridades durante el rodaje, “‘Intimidante’ no es el término apropiado; ‘temor de Dios’ sí lo es. Fue la cosa más atemorizante que he hecho en mi vida. Cada día me despierto pensando, ‘Hoy es el día en que lo haré mal y me van a despedir’”.

En 2012, la familia del último esposo de Holiday, que estaba encargada de su patrimonio, vendió los derechos a Concord Music por una suma que nunca fue revelada. El resurgimiento del interés en la artista también está impulsando a la disquera a explorar más oportunidades de mejorar la imagen de la fallecida cantante. El sello, que nunca fue contactado para conversar sobre el filme de Daniels a pesar de brindar su apoyo al documental de James Erskine, Billie, está explorando la posibilidad de hacer un musical basado en su vida. “Ella retrata todo lo que está viviendo Estados Unidos actualmente: racismo sistemático, abuso, derechos LGBTQ+ y brutalidad policíaca”, manifiesta la empresaria de Concord Michele Smith. “Ella es la historia estadounidense. No era perfecta, pero hizo lo mejor que pudo”. No obstante, Smith dice que la compañía está atenta a la concesión de licencias: les llegó una solicitud de utilizar el nombre y la imagen de Holiday en vasos de Whiskey, la cual fue denegada debido al alcoholismo de la cantante. “Ella murió por una adicción, así que somos cuidadosos sobre lo que es mejor para su legado”, explica la ejecutiva.

Por otro lado, el director dice sentirse decepcionado de que Los Estados Unidos contra Billie Holiday vaya a estrenarse en Hulu y no en la salas de cine como se había planeado (vía Paramount), otra víctima del impacto de la COVID-19 en la industria cinematográfica. “Ellos continuaron diciendo, ‘Vamos con todo’, pero yo pensaba, ‘¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Cómo van a estrenarla en febrero?’. Estaba demasiado nervioso”, expresa. El cineasta aceptó la decisión de liberarla en streaming pero agrega, “Estoy triste porque se grabó en cinta y debía ser proyectada en la gran pantalla. Así que estoy un poco desanimado por eso”.

Daniels dice que está tranquilo con el proyecto en otros aspectos. En el último día de rodaje tuvo un sueño sobre Holiday en el que ella se bajaba de un carro y se le acercaba. “Le dije, ‘Estoy haciendo una película sobre ti, espero que te guste’. Y ella me contestó, ‘¿Vas a representarme bien?, y le respondí, ‘Eso creo’. En mi corazón sé que lo hice”, cuenta.

El renacimiento de una leyenda

Cómo Watchmen y Springsteen ayudaron a traer de vuelta a Holiday

Holiday en 1947. BETTMANN ARCHIVE/GETTY IMAGES

Puede que Los Estados Unidos contra Billie Holiday haya traído a la cantante al ojo público en el Siglo XXI, pero es parte de un renacer más grande de los últimos años. En vista del movimiento Black Lives Matter y el intento fallido del Congreso de Estados Unidos por aprobar la Ley antilinchamiento Emmett Till (que pretendía catalogar el acto como un delito federal), Strange Fruit regresó: recientemente la canción fue sampleada por el rapero Rapsody, versionada por la veterana del R&B Bettye LaVette y alabada de nuevo por Bruce Springsteen. “Desafortunadamente, Strange Fruit sigue vigente y las personas comienzan a entender que esa fue nuestra primera canción de protesta”, expresa Andra Day, que hizo un cover de la misma en 2017. “Ella fue toda una heroína de los derechos civiles”.

Mientras tanto, el clásico You’re My Thrill apareció en un episodio de Watchmen. Hace poco Holiday inspiró un documental (Billie) y un álbum tributo (Think of Spring de M. Ward). Su disco de 1958, Lady in Satin, ocupó el puesto número 317 en el listado de Los 500 mejores álbumes de Rolling Stone. “Su historia es similar a la de Robert Johnson. El talento y la emoción son los aspectos que cautivan, y una vez te adentras en el misterio de sus vidas, quedas atrapado por un largo rato”, dice Ward.