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Las 10 mejores películas de horror del Siglo XXI

Desde brujas y zombies hasta virus de internet que pudren el alma, estas son las mejores cintas de miedo de los últimos 20 años
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Mandate/Universal/Kobal/Shutterstock; Moviestore/Shutterstock (2)

Por: Charles Bramesco, Jovanka Vuckovic, Sam Zimmerman, Scott Tobias, Noel Murray, Tim Grierson, Sam Adams, David Fear, Kory Grow, Sean T. Collins & Dan Epstein

A finales de los 60 y principios de los 70, Vietnam y los disturbios hicieron que naciera una nueva era dorada para los filmes estadounidenses de horror; poco después de comenzar nuestro nuevo siglo, hubo una atrocidad pública masiva y varias guerras nuevas que serían el combustible para una nueva ola de películas que tratan fobias y ansiedades comunes a través de monstruos y maníacos super raros. Sí, siempre ha sido un género durable a pesar de lo que suceda en la cultura, pero considerando lo que ha pasado a nivel global en los últimos 20 años, tiene sentido que las cintas de horror hayan resonado tanto como lo hicieron.

10. La Bruja (2009)

Una obra maestra de horror atmosférico, la película de época brillantemente creada por Robert Eggers cuenta la historia de una familia de una granja en Nueva Inglaterra en el siglo XVII que cae en la locura y el desespero luego de que su bebé fuera secuestrado por una bruja local. Aunque la película contiene algunas secuencias terroríficas, mucha de su energía sombría proviene de lo que no se ve en pantalla, junto con la tensión que vive la familia.

9. Kairo (2001)

Una extraña e incipiente energía que causa el suicido invade el mundo de los vivos a través de la callada y apocalíptica historia de fantasmas de Kiyoshi Kurosawa. De todos los filmes del género J-horror, Kairo (o Pulse),es de lejos la más profética y la más siniestra, es un manifiesto deprimente sobre la tecnología y el efecto negativo que puede llegar a causar en la humanidad. Impresionantemente, el cineasta nunca utiliza sustos baratos, más bien opta por un ritmo muy lento donde la sociedad progresivamente sufre una podredumbre espiritual, un click a la vez. Es triste, hermosa y espeluznante, es esa clase de película de horror extraña que deja una marca en tu alma.

8. La cabaña del terror (2012)

Es la película de meta-horror más subversiva desde que Scream hizo que el género se descubriera. Es la versión de Drew Goddard del cliché más grande del horror, adolescentes arrechos yéndose de paseo a una cabaña con muchas drogas y orgías. Es una película muy extraña que logra ser terrorífica y cómica sin caer en lo absurdo.

7. El Conjuro (2013)

Muchos directores le rinden tributo a las viejas películas de horror como El Exorcista; James Wan es uno de los pocos capaces de hacer algo que se asemeje a sus influencias. Esta historia de fantasmas por excelencia proviene de las mismas fuentes de la vida real que nos dieron Terror en Amityvile: A principios de los 70, los invetigadores paranormales Ed y Lorraine Warren visitan a una familia en Rhode Island que cree que su casa está embrujada. El pavor impregna cada cuadro de la película, con Wan jugando malvadamente con el público haciendo que salten del susto.

6. El Hombre Invisible (2020)

El clásico de H.G. Wells tiene una actualización moderna en la forma de la parábola del #MeToo: Cecilia Kass (Elisabeth Moss, posiblemente en su mejor actuación hasta la fecha) está atrapada en una relación abusiva con un gigante de la tecnología (Oliver Jackson-Cohen). Ella decide esconderse, a él lo encuentran muerto y todo parece tener un final feliz. Excepto que Cecilia tiene la extraña sensación de que su ex la sigue atormentando de alguna forma, cosa que tiene que ver con algo con lo que él trabajaba en su laboratorio. La escalofriante y hermosamente calculada pesadilla del director Leigh Whannel convierte una propiedad del horror universal en algo más tenebroso que los monstruos; una historia de gaslighting, en la que nadie cree que estás sufriendo simplemente porque nadie más puede ver lo que te atormenta. Bravo.

5. El Babadook (2014)

El debut de Jennifer Kent no solo fue uno de los más exitosos en años, sino el más conceptual: no solamente sabe cómo asustar a las personas, sabe por qué hacerlo. La historia de una madre viuda (Essie Davis) cuyo hijo es atormentado por un demonio que salió, literalmente, de un libro infantil, comienza como una parábola sobre el duelo que te pone los nervios de punta, y termina siendo realmente aterradora cuando la temática cambia a qué tan rápido el amor de los padres puede convertirse en odio. Es una película en la que todo el mundo se turna para ser el monstruo.

4. Criatura de la noche (2008)

Hermosa, desoladora y profundamente conmovedora. La maravillosa película de Tomas Alfredson le da un giro al género de vampiros con una representación sombría de una de las relaciones más inusuales en la historia del cine de terror: un niño de 12 años que, sin saberlo, se relaciona con su “joven” vecina chupasangre. Llena de suficiente angustia al estilo sueco como para hacer sentir orgulloso a Ingmar Bergman, y con el toque necesario de terror como para atraer a los amantes del género, Criatura de la noche calcula cada uno de sus movimientos para hacer que escenas como la masacre de la piscina parezcan aún más impactantes. Pero es más aterradora la visión de la cinta de que los hombres adolescentes tienen la capacidad de ser más temibles que los monstruos reales.

3. El legado del diablo (2018)

Ya sea que pienses que es “la película más aterradora desde El exorcista”, o simplemente una de las mejores cintas de terror de la última década, el primer largometraje de Ari Aster es una visión exitosa de las inquietantes dinámicas familiares. Sabe con exactitud cuándo y cómo adentrarse en la demencia. Su combinación entre el dolor, lo grotesco y una historia de fantasmas es casi insuperable. La actuación de Toni Collette como una artista que está viviendo su duelo, es una clase magistral sobre cómo interpretar a alguien que poco a poco está perdiendo la cabeza y Alex Wolff le sigue los pasos con el personaje del hijo que está igual de demente. Todo, desde la fotografía hasta el score, sugiere que estás sumergido en una pesadilla de la que no puedes despertar. La cinta requiere que la veas varias veces para ver la manera tan increíble en que va dejando pistas sobre lo que está sucediendo. Y luego está el clímax, que hace referencia a varios clásicos del terror sin parecer una copia.

2. Exterminio (2002)

Como muchas de las más grandes películas de terror, el thriller sobre zombies de Danny Boyle surgió de los temores de la vida real. “Danny estaba interesado en temas que tuvieran que ver con el aumento de la rabia en nuestra sociedad”, explicó el guionista Alex Garland. De allí surgió Exterminio, una cinta en la que un grupo de sobrevivientes (incluyendo Cillian Murphy y Naomie Harris) intentan huir de unas hordas imparables de muertos vivientes que se alimentan de los vivos, que están llenos de una ira incontrolable y que además persiguen a nuestros protagonistas como si se tratase de una pesadilla. Filmada en MiniDv para hacer énfasis en la horrible y desagradable realidad postapocalíptica, la producción es una maravilla hecha con una cámara de mano. Pero a razón de la tragedia del 11 de septiembre, esta película de terror también trata sobre la ansiedad de un mundo en el que la angustia y la paranoia se convirtieron en la nueva normalidad.

1. ¡Huye! (2017)

Instantáneamente se convirtió en un clásico y en la película ineludible de 2017. Fue tanto una referencia de Jordan Peele a los thrillers sociales de los 70, como un discurso racial que tocó a más de una persona. Cualquier cineasta con poca experiencia pudo haber reducido la historia a un fotógrafo afroamericano (Daniel Kaluuya) que tiene un extraño presentimiento de que algo va a salir mal al conocer a los padres liberales de su novia blanca, a unos cuantos jumpscares con un mensaje de consciencia social. No obstante, Peele logró que ¡Huye! fuera algo único: una pesadilla que une la sátira con una amenaza genuina, que encontró una manera agradable de pellizcar a la gente y que le dio una forma al temor colectivo de la era de “¡manos arriba, no disparen!”. Estrenada justo después de que un presidente racista llegara al poder de Estados Unidos, y todavía siendo presentada en las salas de cine cuando los supremacistas blancos marcharon al sur de ese país, esta exitosa película de terror continúa siendo una representación del momento que estamos viviendo.