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Los uruguayos quieren asustarnos

El mejor cine de terror en la actualidad viene de Uruguay y Rodo Sayagués director de No respires, nos dirá por qué
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Cortesía Prensa

Por si no lo sabían, hay un plan de apropiarse del género del terror por parte de dos uruguayos conocidos como Fede Álvarez y Rodo Sayagués. Inicialmente, ambos tomaron las riendas de resucitar a Evil Dead, el clásico de Sam Raimi, y lo hicieron muy bien. Pero luego llegó una pequeña cinta acerca de unos jóvenes ladrones que entran a la casa de un anciano ciego, la cual nos cortó el aliento. Conversamos con Rodo Sayagués, el coguionista de Evil Dead junto con Fede Álvarez, y quien ahora debuta como director con la segunda entrega de esa pequeña gran cinta de terror, acción y suspenso llamada No respires, un trabajo tan escalofriante como el anterior.    

Rolling Stone: La primera parte de No respires, coescrita por ti y dirigida por Fede Álvarez, nos tomó por sorpresa y nos dejó al borde del colapso, como solo las buenas películas de terror lo logran hacer. La segunda entrega, ahora dirigida por ti, es igual de potente. Hay algo bien interesante en relación con el género del terror y Uruguay en los últimos años. Recordemos la cinta del 2010 La casa muda, que tendría un remake norteamericano llamado Silent House.

Rodo Sayagués: Déjame decirte que La casa muda, dirigida por Gustavo Hernández, contó con la fotografía de Pedro Luque, quien también es el director de foto de las dos partes de No respires.

RS: ¡Ahora todo cobra sentido! Tanto la fotografía de La casa muda como la de las dos entregas de No respires son, en gran medida, la clave de su efectividad. 

Rodo Sayagués: Pedro es todo un artista. No deja de sorprenderme la fineza que tiene. Tiene un ojo muy particular. Encuentra belleza en todo lo que capta con su cámara. 

RS: Al ver las dos películas de No respires, no se puede dejar de pensar en la cinta de 1967 Sola en la oscuridad, protagonizada por Audrey Hepburn en el papel de una mujer ciega cuyo hogar es invadido por dos delincuentes que la quieren asesinar. ¿Ustedes tuvieron presente esta película a la hora que confeccionar las suyas?

Rodo Sayagués: Nosotros no conocíamos esta película sino hasta que se nos ocurrió la idea de la parte uno. Parte del proceso cuando uno piensa una idea y si se le ocurre algo bueno, es buscar a ver si hay algo parecido. Y recién ahí fue donde nos encontramos con esa película, la cual nos pareció muy buena a Fede y a mí, pero también sentíamos que nosotros estábamos haciendo algo diferente, si bien tenían algunas cosas en común. Sobre todo, porque en la primera película de No respires, estábamos contando la historia desde el punto de vista de los invasores y no desde la persona que estaba dentro de la casa. 

RS: Exacto.

Rodo Sayagués: Es decir, convertimos la ceguera de este personaje, no en un obstáculo o una debilidad, sino en un superpoder. Aquí radica lo distinto entre las dos películas.

RS: Y es que este exmilitar ciego interpretado magníficamente por Stephen Lang, me recordaba también al superhéroe de Marvel Daredevil y de ahí los superpoderes (risas), pero también al popular samurái Zatoichi e inclusive al personaje encarnado por el fallecido Rutger Hauer en esa cinta ochentera llamada Furia ciega.

Rodo Sayagués: ¡Sí!

RS: Pero aquí hay una transformación bien interesante. Y es que en No respires 1, este personaje ciego es casi que el villano y ahora, en la segunda parte, se convierte en el héroe de la historia. ¿Cómo se llegó a este cambio en el personaje y en el punto de vista?  

Rodo Sayagués: Bueno, lo primero es que a nosotros no nos gusta encasillar a nuestros personajes en términos de villanos o héroes. Aunque respeto y me encantan las películas de superhéroes y entiendo el concepto de “héroe” a nivel narrativo y lógico, también se ha convertido en un limitante. Cuando se habla de un héroe, este debe ser 100% altruista, noble, puro y bueno; y un villano debe ser 100% lo contrario. Entonces nos gusta despojarnos un poco de todo eso y simplemente contar historias de personajes con las motivaciones que ellos tienen. Eso lleva a que algunas cosas que hagan sean muy cuestionables y otras cosas sean buenas. Nos gusta pensar siempre en eso. 

RS: Como espectador pensaba que, si alguien ve la segunda parte sin haber visto la primera, va a tener una percepción muy diferente del militar ciego. En la primera entrega es un criminal, en la segunda, una especie de figura paternal protectora.

Rodo Sayagués: Exactamente. La razón por la cual quisimos poner al ciego en un rol más de protagonista (me gusta hablar más de protagonista y no de héroe), tenía que ver con la idea de contar la historia de un criminal que se salió con la suya. Después de la primera película logró evadir a la justicia luego de cometer unos crímenes terribles y no paga por ellos. Queríamos explorar que pasaba con él en los años venideros y si en algún momento iba a recibir su castigo por esos terribles crímenes que nosotros le vimos cometer. Y más aún, si en algún momento él iba a ser capaz de auto percibirse como un criminal, como una persona con maldad: Si iba a reconocer el monstruo que tiene adentro y la oscuridad dentro de él. Si recuerdas, en la primera parte, él se pasa la mayor parte del tiempo disculpando sus acciones y explicando por qué lo que está haciendo es justo. En esos términos, la ceguera del personaje funciona como una metáfora en cuanto que él es incapaz de verse a sí mismo y de ver sus acciones. La idea era construir una historia para obligar a este personaje a confesarse. Y esto requiere de mucho coraje. Ese coraje es el que genera cierta atracción, porque las personas valoramos la valentía que implica para una persona reconocer sus propios errores. Asimismo, entiendo por qué algunas personas van a percibir a este personaje como un héroe, y no estarían del todo equivocados.  

RS: Pero, ¿la intención de generar una percepción diferente de la película para aquellos que no han visto la primera parte y para los que sí, fue intencional?          

Rodo Sayagués: Si vemos las dos películas tendremos ese arco. Ahora bien, en la segunda parte decidimos contar la historia desde el punto de vista de una niña, la cual solo conoce un lado de este personaje y quien a lo largo de la historia comienza a enterarse de que hay más y que quizás esta persona es más de lo que le está mostrando a ella. Es así que Phoenix, la niña, comienza a desnudar, a descubrir gradualmente al monstruo que vive con ella. Y finalmente se confronta con él y logra verlo en su forma más monstruosa. Esa es la forma en que Fede y yo percibimos y transitamos la historia. No es muy común para este género o en el cine en general, tener a un psicópata o a un criminal que logre en algún momento reconocerse como tal. 

RS: Se que dentro de tus próximos proyectos se encuentra una serie llamada Calls y la secuela oficial o cercana en espíritu a ese clásico del terror llamado The Texas Chain Saw Massacre. ¿Hay una posibilidad o se ha pensado en una tercera entrega de No respires

Rodo Sayagués: No puedo contarte mucho al respecto, pero sí puedo decirte que creemos que todavía hay un capítulo de la historia que todavía no se ha contado.