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Ma Rainey’s Black Bottom

Denzel Washington produce la segunda adpatación de una obra de August Wilson, ambientada en los años 20 y protagonizada por la “madre del blues”
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¡Qué buen actor era Chadwick Boseman! Black Panther fue su personaje más popular, pero el actor camaleónico fallecido este año debido a un cáncer de colon con el que estuvo luchando por más de cuatro años, logró más de una actuación memorable. Boseman nos dejó con la boca abierta interpretando al beisbolista Jackie Robinson en 42, al padrino del soul James Brown en Get On Up, al abogado Thurgood Marshall en Marshall, al policía Andre Davies en la infravalorada 21 Bridges y al soldado Stormin’ Norman en Da 5 Bloods. Ahora llega a Netflix su último gran papel, encarnando al trompetista Levee en la estupenda adaptación cinematográfica de la obra de teatro, Ma Rainey’s Black Bottom, escrita en 1982 por el destacado dramaturgo August Wilson.

En el 2015, Denzel Washington (el actor que apadrinó a Boseman en sus años de estudiante), anunció que llevaría a la pantalla las diez obras que constituyen el llamado “Ciclo de Pittsburgh”, que le valió a Wilson sus dos Premios Pulitzer. Cada una de estas obras se ambienta en décadas distintas y aborda diferentes aspectos de la comunidad afroamericana en el siglo XX (de ahí que también se conozcan como “El ciclo del siglo”).

Ma Rainey’s Black Bottom (título también de una de una canción de blues), vendría a ser la segunda adaptación del ciclo de Wilson, ya que la primera fue la estupenda Fences, dirigida y protagonizada por Washington, en compañía de Viola Davis (quien obtuvo el Óscar por su papel). En esta ocasión, Washington le cede la dirección a George C. Wolfe, quien estuvo a cargo de la hermosa cinta romántica Nights In Rodanthe, protagonizada por Richard Gere y Diane Lane. Y en los papeles protagónicos tenemos de nuevo a Davis y, por supuesto, al gran Chadwick Boseman.

La obra está ambientada en la ciudad de Chicago en 1927 (época en la que muchos afroamericanos se desplazaron al norte de los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades) y gira en torno a la “madre del blues” Gertrude Malissa Nix Pridgett Rainey, mejor conocida como Ma Rainey, una cantante que dejó más de cien grabaciones hechas entre 1923 y 1929, y cuyo estilo influenciaría a las leyendas Billie Holiday y Bessie Smith. 

Wilson utiliza una sesión de grabación con Ma Rainey y su banda, para mostrarnos las tensiones entre blancos, representados por el mánager Irvin (Jeremy Shamos) y Sturdyvant, el dueño de la disquera (Jonny Coyne) y negros (representados por Rainey y los músicos Levee, Cutler (Colman Domingo), Toledo (Glynn Turman) y Slow Drag (Michael Potts); y cómo los primeros explotan y se aprovechan del talento de los segundos.  Pero la obra también nos habla sobre la envidia, la ira y las malas decisiones tomadas desde el orgullo, el resentimiento y la soberbia.

Los diálogos de Wilson se enriquecen aquí gracias a una estupenda dirección de arte a cargo de Karen O’Hara y Diana Stoughton; un maravilloso diseño de vestuario de Ann Roth y la música de Branford Marsalis. Pero son los actores, especialmente Viola Davis, como esa cantante de Blues caprichosa y talentosa; y Chadwick Boseman, como ese trompetista sufrido y creativo, los que hacen que Ma Riley’s Black Bottom sea una cinta vibrante, poderosa y conmovedora.