fbpx

Nuestros héroes sienten frío

La película Sumercé hace un retrato cálido de los líderes campesinos
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Dir: Victoria Solano /

Cesar Pachón, Rosita y Don Eduardo

Sumercé abre la puerta a la intimidad y a las preocupaciones de los agricultores colombianos

Cortesía Mowies

Victoria Solano, videógrafa y periodista ganadora del premio Simón Bolívar de periodismo, hace un retrato directo de tres líderes boyacenses. Cesar, Rosita y Don Eduardo le abren la puerta de sus casas, la involucran en el quehacer de sus fincas, en ese proceso logran que el espectador brinque sobre cualquier distancia emocional y camine por los páramos en peligro, calzándose las botas de estos héroes cotidianos.

Sin entrevistas, y sin usar voces externas que nos digan qué pensar, la hábil directora permite que la vida fluya.

Su proximidad y seguimiento constante a estos tres líderes nos permiten encontrarnos con la verdad de una protesta urgente y un movimiento social que crece orgánicamente a través de conversaciones entre personas, nos hace testigos de momentos humanos maravillosos. Ese retrato fragmentado y compartido, ejecutado con buen pulso, una acertada puesta en cámara y una edición precisa, nos plantean interrogantes sobre temas importantes como la soberanía alimentaria, el ejercicio de la democracia, la minería, el despojo de las tierras, la protección las fuentes hídricas y una lista larga de políticas criminales, que los terratenientes y multinacionales han impulsado en contra de los campesinos colombianos. Y si bien queda claro el peso político, también hay un espacio superior del que se ocupa, ya que a pesar de su desparpajada y adorable sencillez nos lleva también a reflexionar sobre temas como la identidad y la protección del concepto de origen.

En medio de la pandemia, en los noticieros ha sido común referirse a quienes trabajan el campo como héroes, como esas personas que, pese a nuestra indiferencia sistemática y nuestro arribismo, no han parado de camellar para que nosotros en las ciudades podamos comer. Sumercé nos plantea el heroísmo inverso, nos hace pensar en nuestro turno de ser héroes, de sacrificarnos por quienes lo necesitan, por quienes, ante las pocas opciones, han hecho de su vida un sacrificio, en un país que no tiene problemas en eliminar a quien se atreve a pensar diferente y a actuar consecuentemente con sus ideas.

En un momento significativo, Rosita les muestra a sus hijos el álbum familiar y les habla sobre su abuelo, uno de los primeros cerealeros, un hombre que nunca creyó que las mujeres debieran quedarse en la cocina y que en su lecho de muerte le hizo prometer que no se olvidaría de su gente y de luchar por ellos. Rosita les pregunta a sus hijos ¿Quién va a continuar con esa tradición? No dudan en responder que todos.

Justicia con ruana: Las formas de organización popular se presentan en la cinta como una respuesta orgánica de defensa ante la depredación industrial, económica y geopolítica. Cortesía Mowies

Sumercé debería servirnos para lo que le sirve a Rosita ese álbum de fotos. Para reconocernos en un origen trabajador, rebelde y orgulloso, para reconocer que nuestra dignidad se alimenta de historia, pero también de retos.

*La película que no logró ser estrenada en cines comerciales debido a la emergencia causada por el COVID-19, estará disponible a través de la plataforma Mowies, en donde hay una amplia selección de buenas cintas colombianas y latinoamericanas. Mowies ofrece películas a un costo muy bajo para los espectadores y garantiza un ingreso justo para los realizadores y productores.