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Olvídense de los Óscar, estos son los verdaderos ganadores

Que en la Academia tomen nota. Esta es nuestra elección de las grandes películas y actores del 2019
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Este año se disputará la batalla entre los filmes de los grandes estudios y los gigantes del streaming.

NIKO TAVERNISE/WARNER BROS; Sony Pictures

Febrero es el mes en el que se da el veredicto de los Óscar. Pero, ¿ganarse una de esas estatuillas doradas realmente demuestra el talento? La Academia le ha negado su premio más grande a las películas de ciencia ficción, horror, cómics y extranjeras. Solamente una mujer (Kathryn Bigelow) ha ganado el premio a mejor director. Las personas de raza siempre la han tenido difícil. Que se joda la parcialidad de los Óscar y celebremos lo que sí se merece estar en esas 10 categorías.

Mejor actor

NIKO TAVERNISE/WARNER BROS

Se podría decir que ningún actor en 2019 fue mejor que Joaquin Phoenix en Guasón. En su papel revela la dolida mente de alguien que decide hacer su propia justicia con sus manos y que emerge en un mundo sin empatía. De igual forma, hay argumentos suficientes para declarar un empate entre tres. Los altibajos emocionales de Adam Driver en Historia de un matrimonio, como un director de teatro que casi sucumbe ante el duro proceso de un divorcio, y el conmovedor Antonio Banderas interpretando el papel de su mentor Pedro Almodóvar en Dolor y gloria

Este año estuvo lleno de estupendos papeles masculinos: Adam Sandler sacó a relucir su capacidad dramática en Diamantes en bruto. Eddie Murphy demostró que no ha perdido su toque de comediante en Mi nombre es Dolemite. El novato George MacKay impresionó con su potencial en 1917.  La superestrella Leonardo DiCaprio fue un excelente actor de televisión en Había una vez en Hollywood. Las biopics sacaron lo mejor de Taron Egerton como Elton John en Rocketman, Jonathan Pryce como el Papa Francisco en Los dos papas, y Christian Bale como el piloto Ken Miles en Ford v. Ferrari. Hubo actores de todas las edades, desde Robert De Niro de 76, mostrando las duras lecciones de la vida de un criminal en El irlandés, hasta Roman Griffin Davis de 12 años, quien hace el papel de un niño que se aleja de las Juventudes Hitlerianas en Jojo Rabbit. La Academia solo permite que se nominen a cinco actores en las categorías de actuación. ¡¿Por qué?! Nominen a una docena si se lo merecen, y solo uno o dos si el año está flojo. Sean serios. 

Mejor actriz

A pesar de que Scarlett Johansson lo diera todo en Historia de un matrimonio, al igual que Saoirse Ronan en Mujercitas, todo el revuelo se centra en Renée Zellweger, al actuar y cantar a la perfección para interpretar a Judy Garland en sus últimos días en Judy. Las películas biográficas también llamaron la atención. Vimos a Cynthia Erivo como la abolicionista Harriet Tubman en Harriet y a Charlize Theron convirtiéndose en la periodista Megyn Kelly en El Escándalo

Fue difícil en el circuito independiente, donde Akwafina (The Farewell), Mary Kay Place (Diane) y Alfre Woodard (Clemency) debieron hacer piruetas para llamar la atención. Si los votantes de los Óscar dejaran de hacerse los de la vista gorda con las películas de horror, se darían cuenta que la mejor e indisputable ganadora de esta categoría ha estado presente desde hace tiempo, desde que Jordan Peele estrenó Us en marzo de 2019. El talento físico y vocal de Lupita Nyong’o en el rol de madre y esposa quien encuentra que tiene una doble malvada. Su interpretación brillante y escalofriante fue lo mejor del año. No tiene competencia.

Mejor actor de reparto

Es momento de que Brad Pitt gane su primer Óscar. Su papel como un doble de acción que termina relacionándose con la secta de Manson en Había una vez en Holywood es lo que verdaderamente se llama actuación. Ese es el problema. Pitt, al ser coprotagonista con Leo DiCaprio no está apoyando a nadie en el homenaje de Quentin Tarantino a los años 60. Sin el fraude de esta categoría, Joe Pesci ganaría este premio al interpretar a un mafioso vieja escuela en El irlandés. Felicitaciones a Jamie Foxx (Buscando Justicia), Song Kang-ho (Parásito), Wesley Snipes (Mi nombre es Dolomite) y a Al Pacino, compañero de Pesci en El irlandés. El regreso de Joe Pesci después de una década sabática define lo que es actuar un rol de reparto como se debe.

Mejor actriz de reparto

© Netflix/Courtesy Everett Collection/Cordon Press

Hay que aplaudir a Laura Dern por romperla en Historia de un matrimonio al ser una abogada de divorcios con una gran sonrisa y una defensa inigualable. Florence Pugh, con 24 años, fue una revelación en Mujercitas. Margot Robbie fue Sharon Tate en Había una vez en Holywood. Pero no nos olvidemos de Jennifer Lopez, quien dejó las comedias románticas para interpretar a una stripper que roba a ejecutivos en Estafadoras de Wall Street. Lopez ejemplifica lo que significa ser mujer en un mundo lleno de depredadores masculinos.

Mejor director

Tarantino causó revuelo con Había una vez en Holywood. Pero Martin Scorsese (El irlandés) es el que es, a excepción de los Globos de Oro, donde Sam Mendes, director de 1917 se llevó el premio y dijo, “No hay un solo director que no esté bajo la sombra de Martin Scorsese”. Sin ignorar el talento impresionante de los hermanos Safdie (Diamantes en bruto) o los aires revolucionarios causados por el surcoreano Bong Joon-ho con la sátira de Párasito, y claro, el drama de Greta Gerwig (Mujercitas) y Noah Baumbach (Historia de un matrimonio), catalogado por el Hollywood Reporter como “La primera pareja de las películas”, al estar ambos nominados en dos categorías. 

Mejor guion original

Sony Pictures

La fiel pero creativa versión de Gerwig de la novela de Louisa May Alcott, Mujercitas impone un nuevo estándar para las adaptaciones literarias al cine. A ella la iguala el guion original de Baumbach para Historia de un matrimonio, el cual es un retrato de una relación que se está cayendo a pedazos y que muestra que el amor no es una razón para vivir. Pero Tarantino con su humorística y feroz fantasía sobre la vida, la muerte y el poder sanador del cine en Había una vez en Holywood es el que tiene todo lo necesario para demostrar que él logra ver el mundo de una manera distinta a todos nosotros.

Mejor fotografía

No solo se trata de planos bonitos. Disfruten la brutalidad de la Primera Guerra Mundial que Roger Deakins muestra en 1917 o la cruda versión de Los Ángeles de los años 60 de Robert Richardson en Había una vez en Holywood o la oscuridad que Rodrigo Prieto pintó en El irlandés. El trabajo de cámara es un arte que se aprecia a la perfección en el claroscuro que usa Claire Mathon para iluminar dos dramas románticos, Retrato de una mujer en llamas y Atlantics.

Mejor Animación

Netflix

Con tantas secuelas como Toy Story 4 y Frozen II, la originalidad de Perdí Mi Cuerpo, brilla como ninguna otra, al mostrar una mano mutilada arrastrándose por las calles de Paris para buscar a su dueño. Ninguna otra animación de este año puede superarla.

Mejor Documental

Honeyland muestra la extraña sabiduría de un apicultor macedonio. Apollo 11 utilizó nuevo metraje para traer de nuevo a la vida la misión de la NASA de 1969. American Factory expone cómo una compañía china toma el control de una vieja fábrica de General Motors en Ohio. Ningún melómano se pudo resistir a Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story by Martin Scorsese, un viaje rocanrolero por la gira de 1970 de Dylan a través de los Estado Unidos.

Mejor Película

Esto es una guerra. Los Globos de Oro hundieron a Netflix, un solo premio entre 17 nominaciones, dejando a la vista la perspectiva de Hollywood sobre el gigante del streaming que solamente presenta sus películas por un par de semanas en los teatros. Eso es malo para el negocio. El año pasado, los Óscar la embarraron al negarle el premio a mejor película a Roma, al preferir Green Book, que hacía parte de un gran estudio. ¿Será que la ganadora del Globo de Oro, 1917, otro producto de un estudio, tumbará a los grandes de Netflix de este año? Entre esos se encuentran: El irlandés, Historia de un matrimonio, Mi nombre es Dolemite y Los dos papas. Todo es político, cosa que no tiene nada ver con la calidad o el hecho de que El irlandés es un nuevo clásico de Scorsese sin importar cómo o dónde lo veas.