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Películas para rebelarse

Un puñado de películas para inspirar a quienes luchan por un mundo diferente
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©y3 Film; Cortesía Mowies; Funny Balloons

La agitación social y el virus están en el aire. Son tiempos difíciles para quienes sienten la obligación moral y la urgencia económica de luchar por sus derechos. Ante un panorama desolador, en el que el poder encontró en el virus un mecanismo oportuno para ejercer control y diezmar la capacidad de organización social, presentamos un listado de filmes para inspirarnos y contemplar las muchas formas que puede asumir la protesta social. 

Se hace urgente movilizarse y convertir el descontento que imprime una carga tributaria desproporcionada y la constante masacre de los líderes sociales en capital político para sacar de sus sillas a quienes por siglos se han dedicado a saquear el Estado, a priorizar la muerte y la guerra en el gasto público. Pero no podemos desconocer la capacidad de propagación del virus, así que una mirada a estos clásicos empoderadores nos puede llevar a usar la herramienta a la que más temen esos poderosos delincuentes que nos gobiernan: la imaginación.


SUMERCÉ

Dirigida por: Victoria Solano

Año: 2020

De Boyacá en los campos viene un documental cargado de verdad y sensibilidad en el que las luchas ambientales, sociales y políticas convergen en una raíz rebelde. En este seguimiento de la directora Victoria Solano a diferentes líderes campesinos, se hace evidente el abandono estatal, la negligencia y la enquistada mezquindad con la que los sucesivos gobiernos de derecha (porque nada diferente ha habido en nuestra historia) han tratado a los campesinos colombianos. Igualmente, se hace visible su capacidad crítica, su potente y serena forma de convocar y resistir, también la obligación que asumen algunos de tomar el liderazgo y apostar por las vías democráticas para hacer contrapeso al poder. 

NUEVO ORDEN

Dirigida por: Michelle Franco

Año: 2021

El mexicano Michell Franco incendió Cannes con esta cinta deliberadamente delirante, en la que un estallido social tiñe de verde a los encopetados de la oligarquía mexicana. Su propuesta tiene tanto de ancho como de largo, pues ese estallido no proviene de la organización o de una forma de lucha articulada, sino más de un descontento con tintes vandálicos y catárticos. Sin embargo, no deja de haber magia en estas imágenes en las que los desarrapados trepan los muros de las mansiones para ingresar en desbandada y someter violentamente a los ricos, destruyendo toda propiedad y haciéndoles saber que el desprecio por las vidas es mutuo. 

Sin embargo, refiriéndonos al ancho, ese paroxismo violento que no se presenta sustentado en forma política alguna, rápidamente se dirige hacia un vacío en el que la autoridad económica es suplantada por la fuerza militar. Allí los excesos se hacen peores, sistemáticos y conllevan casi que exclusivamente al establecimiento del verdadero orden, una organización social regida por el miedo, por el poder armado que sin ninguna agenda se concentra en mantener el poder para ejercerlo.

DIARIOS DE MOTOCICLETA

Dirigida por: Walter Salles

Año: 2005

Un joven médico hace un recorrido a lomo de moto junto a un amigo; van por toda América Latina, desde la Argentina hasta donde puedan llegar. Suena como una encantadora experiencia en donde podrías descubrir parajes encantadores y delicias culinarias ancestrales, pero la vaina es más fuerte de lo que esperamos; Ernesto se encuentra con un panorama de miseria, una situación generalizada de explotación en la que los pueblos sistemáticamente saqueados por el poder exhiben las heridas y el alma rota de un continente desolado. 

Ernesto vuelve con la semilla del Che Guevara bajo sus ropas, la cinta de Salles que musicalizó magistralmente Gustavo Santaolalla constituye una pieza identitaria básica para comprender los caminos de Latinoamérica y la poca tolerancia política que en su momento llevó a muchos a proteger su forma de hacer política, sus vidas y su visión del mundo tras el erróneamente romantizado traqueteo de las AK 47.

SELMA

Dirigida por: Ava DuVernay

Año: 2014

Es claro que en este listado podríamos esperar los nombres de Matrix, Braveheart o incluso Star Wars, que a su manera logran aprovechar el espíritu de la rebelión para vender tiquetes, y no está mal. En cierto modo esta apropiación de la angustia política también inspira. Pero la verdad es que si queremos hablar de coraje inspirador tenemos que nombrar a Martin Luther King y recordarlo caminando hacia una línea de policías dispuestos a romperle la cabeza a todo aquel que trate de pasar por un puente. Suena sencillo, pero este hecho definió gran parte del destino político de los Estados Unidos en los años sesenta. Plantar la posición de resistencia no violenta, recogiendo los métodos con los que Gandhi triunfó contra el imperio inglés en la India, se han convertido en el paradigma de transformación que, pese a considerarse no violento, tiende a provocar la respuesta violenta y desmedida de la contraparte en su esfuerzo por mantener el estado de cosas. Esto se hace evidente en la desproporción de fuerza, que le hace perder legitimidad, empujando a la opinión a levantarse contra lo inaceptable. 

NETWORK 

Dirigida por: Sidney Lumet

Año: 1976

¿Algo mejor que el Prime Time para enloquecer y vomitar todas las verdades que nos han quemado el alma durante años? Pues no creo que se compare con el más feroz de los tuits. Al enloquecer en televisión tienes una sintonía garantizada y cero posibilidades de réplica. En esta cinta un veterano presentador de T.V. se va con toda contra el cuarto poder y empieza a delirar revelaciones que jamás esperaríamos escuchar en la televisión, el tipo parece un profeta, emana verdades y luego, como si nada, se calma. Network es un ejercicio catártico una metáfora sobre lo que podemos hacer con la verdad en cuanto la descubrimos. Nos presenta una mirada humana, sobre cómo esa verdad no puede permanecer dentro del frasco eternamente después de haber sido vista dentro.

El club de la pelea

Dirigida por: David Fincher

Año: 1999

Hay una regla del Club de la pelea que ustedes no saben y nosotros no se la diríamos si no supiéramos que nuestros fieles lectores tienen un espíritu que trasciende la obviedad, así que acá les va: La cuarta regla del club de la pelea es que no debe ser vista como una simple cinta catártica de entretenimiento. El club de la pelea causa heridas serias y profundas, tanto por su arriesgada apuesta visual y narrativa, como por la propuesta política que yace en el centro de todo lo demás. Un manual anarquista encubierto, una oda a la creatividad como herramienta política y también un llamado a experimentar la vida como algo que nos deja cicatrices. El club de la pelea es una cinta monumental sobre la organización no jerarquizada y el sueño de todos los que debemos pagar algún valor por el uso de esos demoniacos inventos que son las tarjetas de crédito.

EL JUICIO DE LOS SIETE DE CHICAGO

Dirigida por: Aaron Sorkin

Año: 2020

En la vida real la cosa es a otro precio. Una organización y movimiento de transformación social no se forma de un solo tipo de individuos, no son fuerzas alienadas y alienantes en las que se suprime el valor de la diferencia; por el contrario, se deben en su espíritu a la solidaridad, la comprensión del otro y a lograr acuerdos donde lo fundamental vaya al frente. En El juicio de los siete de Chicago tendremos una clásica cinta legal, en la que a través de un proceso judicial descubrimos las contradicciones internas que definen a un grupo de organizaciones que luchan por detener la incursión militar norteamericana en Vietnam. Lo maravilloso es que los nombres y cada uno de los soldados muertos durante el dilatado proceso tiene al final un poderoso momento para llevarnos hacia la senda de lo fundamental.

LOS EDUKADORES

Dirigida por: Hans Weinarther

Año: 2004

Se adelantó a su tiempo y nos permitió ver a un grupo de chicos que con sus acciones mediáticas buscaban reeducar a la sociedad, fue un clásico de culto por aquella época en la que el centro de Bogotá y muchos lugares alternativos acogían cineclubes en los que la visualización de la película venía acompañada por un foro o debate académico entre los asistentes. Por esa época la recordamos dividiendo opiniones entre los que consideraban que eran simples payasadas y los que las veían como una forma de activismo complementaria que se dirigía más hacia la levedad, hacia la posibilidad de aliviar las cargas a través de la expresión artística, que por su potencial de cambio político real. Al final nos queda una idea rondando; “Si no puedo imaginar nuevas formas para alcanzar un mundo diferente, no tiene sentido hablar de revolución”.

NO 

Dirigida por: Pablo Larraín

Año: 2012

Chile vivió una dictadura criminal donde la represión salvaje parecía un cáncer que jamás podría ser removido. Augusto Pinochet se instaló en el poder tras tomarse el Palacio de la Moneda y asesinar al presidente democráticamente electo Salvador Allende, se mantuvo por décadas en el poder ejerciendo el horror con la complicidad del gobierno norteamericano y una comunidad internacional que, pese a denunciar la crueldad y violación sistemática de los derechos humanos, poco podían hacer. 

Pero el emperador macabro cometió un error, confió ciegamente en el adoctrinamiento que había hecho efectivo hacia un pueblo que también disfrutaba los beneficios de su política económica, y en la manipulación eficiente que ejercía con respecto al sistema electoral y los medios de comunicación, ¿qué podría salir mal?

El dictador pensó que podía legitimar su poder con un referendo, y abrió un pliegue por el cual se le descosió el vestido. Nos cuenta la historia de un héroe poco común, un publicista encargado de descoser el traje de guerra del emperador.

EL ACORAZADO POTEMKIN

Dirigida por: Sergei Eisenstein

Año: 1925

La utopía comunista, en la que el Estado pasa a manos de los trabajadores, está retratada en la obra fundamental de Serguéi Eisenstein. Él supo aprovechar el ánimo propagandístico de los bolcheviques para producir una obra de arte inusual, que de paso transformó absolutamente la forma en la que se pensaba el cine, y a la cual le debemos en gran parte el establecimiento de un lenguaje que todavía hablamos. Genialidad absoluta bajando por las escalinatas, dilación y concesión del tiempo, encuadres pensados con un sentido político y una obra que manifiesta el espíritu socialista, que va más allá de la transposición de poderes, sino a la búsqueda de un nuevo sentido de la humanidad en el que el arte y su capacidad transformadora están llamadas a ocupar un lugar fundamental.