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Promising Young Woman

En estos tiempos del Me Too, llega una película de suspenso en la que una mujer se encarga de enseñarle a los hombres lo que significa el término “cultura de la violación”
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Emerald Fennell /

Carey Mulligan, Bo Burnham, Laverne Cox, Clancy Brown, Jennifer Coolidge, Alison Brie

Cortesía de Universal

Thriller – A Cruel Picture de 1973, fue una película sueca en la que una chica llamada Frigga (Christina Lindberg), es violada y luego convertida en adicta a la heroína y prostituta. Cuando ella pierde un ojo debido a la agresión de un cliente, ella decide convertirse en una mujer armada que no va a dejar que ningún hombre la vaya a lastimar de nuevo. 

I Spit On Your Grave de 1978, fue otra cinta ultraviolenta en la que una escritora llamada Jennifer Hills (interpretada por Camille Keaton), se venga de cada uno de sus violadores, después de que cuatro hombres abusan brutalmente de ella en grupo y la dejan por muerta.

Ms. 45 de 1981, dirigida por Abel Ferrara y protagonizada por Zoë Tamerlis Lund, cuenta la historia de Thana, una mujer muda que se convierte en asesina en serie de hombres, luego de ser violada dos veces en un mismo día, cuando llegaba a casa luego de un trabajo donde tenía que soportar el acoso de su jefe.

Ahora, Emerald Fennell, la actriz que interpreta a Camilla Parker en la serie The Crown y la guionista de varios capítulos de Killing Eve, debuta como directora con un largometraje que sustrae todo el sexo explícito y la violencia gráfica de sus predecesoras, pero que mantiene la premisa de una mujer que se enfrenta a un brutal mundo masculino en busca de venganza. Su título es Promising Young Woman.

Cassandra, la protagonista de esta cinta (interpretada por Carey Mulligan), es una mujer de 30 años de edad que suele ir a bares para hacerse pasar por alguien que está en un alto estado de ebriedad. Su plan es esperar por aquellos “buenos samaritanos” que acudirán en su ayuda y le prometerán llevarla a su casa, cuando en realidad los planes de estos hombres tienen que ver más con aprovecharse de la situación que en ayudar a una mujer desprotegida. ¿Cassandra es una mujer tan brutal como Frigga, Jennifer o Thana? La película no nos da respuestas claras, pero bien podríamos asumir que es así.

Cassie vive con dos padres que se preocupan por ella (encarnados por Clancy Brown y Jennifer Coolidge), pero que al mismo tiempo quieren que se independice y que consiga una pareja estable. Trabaja en una cafetería gracias a Gail, su amiga y confidente (Laverne Cox de la serie Orange Is The New Black), pero sabemos que ella abandonó la universidad y renunció a una prometedora carrera de medicina, debido a algo que le ocurrió a su gran amiga Nina y que la condujo al suicidio. Al igual que Paul Kersey, el protagonista de Death Wish, Cassandra no busca venganza por algo que el ocurrió a ella, sino a alguien muy cercano a su corazón. 

Sin embargo, ella ha encontrado una luz de esperanza en Ryan (Bo Burnham), un compañero de su época como estudiante de medicina y que ahora ejerce como pediatra. Ryan será el encargado de alejarla de sus planes de venganza y de pensar que ya es hora de dejar el pasado atrás y continuar con su vida. Pero esta no es una película romántica y sabemos que Cassie volverá a sus andadas.     

Las buenas actuaciones de todo el elenco, así como el humor negro (y una efectiva referencia a la cinta Very Bad Things de Peter Berg), hacen de Promising Young Woman una buena película. Pero al compararla con sus antecesoras surge una inquietud acerca de la función catártica de la violencia. 

En sus películas Inglourious Basterds y Once Upon A Time In Hollywood, Quentin Tarantino usó la violencia para castigar a Hitler y al clan Manson de una forma muy diferente y mucho más satisfactoria a lo que sucedió en la vida real. En Promising Young Woman, los hombres malos al final llegan a tener su merecido, pero los espectadores quedamos algo insatisfechos, especialmente en lo que tiene que ver con el destino de nuestra protagonista. En la vida real, muchos de estos hombres violadores, abusadores y acosadores nunca llegan a pagar por sus pecados y a veces es necesario que el cine nos haga ver que el crimen no paga. Por algo a este tipo de películas se les conoce como “fantasías de venganza”.