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Roadrunner: el documental sobre la vida de un hombre complicado, Anthony Bourdain

Este filme recoge momentos personales para el chef, autor y presentador de televisión, incluyendo una entrevista nunca antes vista
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Anthony Bourdain nunca quiso que la gente armara un escándalo por su muerte. “Lo que le pase a mis restos no es de mi interés” dijo alguna vez. “No quiero una celebración”.

Con esa espontánea frase abre el documental Roadrunner, el cual hace honor al chef convertido en autor, convertido en presentador para televisión sobre su intensa vida y trágico final en el verano de 2018 a la edad de 61 años. Desde ese momento, muchas personas han sido profundamente afectadas por los términos en los que se supo de su muerte, esta película los recubrirá con asombro, pues podrán escuchar de allegados y seres amados lo que significó para ellos conocer a aquel complicado hombre. Los entrevistados no contienen lágrimas. Algunos incluso se niegan a hablar de su suicidio. Bourdain habría preferido no ser recordado, pero su muerte provocó una respuesta opuesta: Quienes le rodeaban no pueden dejarlo ir.

Morgan Neville admiraba a Bourdain pero nunca lo conoció. Fue esa pena profunda expresada por los amigos del chef como David Chang, con quien Neville había estado trabajando en la serie de Netflix: Ugly Delicious, lo que realmente lo hizo reconocer el significado de su pérdida. “Todos le llamaban el tio Tony” dijo el director ganador del oscar por 20 Feet From Stardom, y especialista en perfilar íconos, sean estrellas de rock como Keith Richards en Under the Influence o Fred Rogers en Won’t You Be My Neighbor?. Tratando de resumir la reacción al suicidio de Bourdain, Neville solo puede decir que: “Es el duelo, ese es un vacío que ese hecho dejó en sus vidas”.

Pero, cuando la cadena televisiva que produjo la aclamada serie del chef, CNN, contactó a Neville precisamente porque él no conoció a Bourdain personalmente: “Íbamos a empezar la producción de este filme y necesitamos a alguien como él, un forastero (porque todos nosotros éramos muy cercanos al chef) entonces requerimos de alguien que tuviera una perspectiva más objetiva” comentó CNN. Morgan se unió al proyecto finalmente porque: “Yo tenía muchas preguntas ¿Cómo vamos a lograr que esto suceda?”

El documental hace memoria sobre el impacto de Bourdain a través de entrevistas y clips de archivo en donde se muestra la batalla del chef con sus batallas con su salud mental, adicción y su búsqueda para encontrar la felicidad. Pero, ahora que el filme está hecho, Neville no cree que esta producción devele por completo el misterio que rodea su suicidio. El director revela que a él no le molesta vivir con aquella incertidumbre pues: “Creo más en encontrar preguntas que respuestas” admite Neville. “Tengo mi propia interpretación de lo sucedido y la razón por la cual él se quitó la vida. Pero, no estoy seguro de estar en lo correcto”.

¿Dónde estaba cuando se enteró de la muerte de Bourdain?

Estaba en casa. Quedé anonadado, como la mayoría de personas, pues no lograba procesarlo. Lo que sí sé es que nadie sabe qué hacer con los sentimientos que surgen después de enterarse del suicidio de alguien, especialmente si resulta ser alguien que sienten que conocían, que era gracioso, divertido y exitoso. Simplemente no tiene sentido. 

Él era un personaje complejo. Además, creo que Bourdain era un viajero también, era como una especie de cineasta. Empleaba su plataforma para contar historias sobre personas en diferentes lugares del mundo, que de cierta forma nos ayudaban a comprender cómo (a través de la cultura, la comida y la música) aquellas personas conllevan sus propios deseos, sueños y amores. Eso es algo que siento que he estado haciendo siempre. 

Su programa era un servicio público realmente. No puedo pensar en alguien que le haya enseñado más al mundo sobre ‘América Media’. Vivimos en este tiempo donde las personas se dividen entre individuos curiosos (los que tienen pasaportes, quieren vivir experiencias distintas, aprender) y quienes se encuentran completamente desinteresados en tratar de entender a otros. Esa es una división peligrosa. Creo que Tony era aquella persona que estaba logrando equiparar aquella disputa. 

Es fácil entender por qué CNN se acercaría a usted por su reputación en cuanto a los perfiles documentales. Pero, cada perfil viene con su propio reto ¿No?

Sabía que esta tarea sería igual de complicada a alguien como Bourdain, pues no sobran las personas que te repiten: “No puedes equivocarte. Pero luego recuerdo que, incluso antes de empezar con el rodaje, cuando me senté inicialmente con Chris Collins y Lydia Tenaglia (productores del programa) para conocerlos mejor, terminamos teniendo una conversación de más de 3 horas en la que concluí que: “Tony era una persona muy importante. Era alguien que reflejaba las diferentes culturas del mundo y nos ayudaba a conectar con otros a través de la comida”, entonces ellos dijeron: “Sí, sí, sí, claro. Pero igual déjame decirte que él también era tremendo cabrón” [Risas].

¿Por qué cree que a ellos les interesaba comentarle eso en su primera reunión?

Aprecio que me hayan concedido el permiso de ponerlo en un pedestal. Francamente, eso es algo demasiado Bourdain: No pongas a nadie sobre un pedestal. No idealices a nadie. Todos tienen defectos y están jodidos.

Creo firmemente que, en el caso de Tony, sus defectos eran sus superpoderes. Eso es algo pernicioso, pues no querrás reparar tus imperfecciones si resultan ser tus superpoderes. Recuerdo que también me dijeron en nuestro primer encuentro que: “Tony podía ser como un niño de 14 años, demasiado inmaduro. Podía enamorarse, y para él era como si fuera la primera vez. Si probaba algo, era como si lo probara por primera vez… si se iba de viaje era como si fuera la primera vez que viajaba en la vida”. Por ello, eso era lo que lo convertía en un personaje tan importante en la televisión, era como ver a un niño vivir aquellas experiencias por primera vez. 

Perseguir aquella parte de Tony era algo grandioso, pero a la vez arriesgado. Si constantemente te mueves hacia adelante buscando la próxima aventura que te volará los sesos o hacer que tu vida vuelva a tener sentido, entonces no estás siendo consciente de todo lo que ya tienes. 

Para el público, una persona como Bourdain se reduce únicamente a sus ‘demonios’, lo cual simplifica de cierta forma sus diferentes luchas. ¿Cómo fue el acercamiento a la discusión de sus diferentes complejidades? 

El filme no te da respuestas pulcras. Tony detestaba las respuestas premeditadas y perfectas, creo que él dijo que: “La mayoría de problemas en el mundo están atribuidos a personas que simplemente tratan de encontrar una maldita respuesta”. Bourdain tenía problemas mentales y adicciones, lo cual era perjudicial para él emocionalmente, pero resultaba ser beneficioso para su creatividad. Hablamos bastante sobre el ‘amor’ y lo ‘normal’ en el documental, conceptos que quizá no serían aprobados por él, porque para su criterio eran un tanto ambiguos y, según él, la vida debería vivirse al extremo. Aquello ocasionaba que su programa fuera bueno: “En cuanto a lo creativo, prefiero fracasar rotundamente que mostrar algo completamente simple”.

Para mí existe este momento en el que… el momento en el que él se sienta a conversar con Iggy Pop y dice: “A tu edad ¿Qué te emociona como nada?”, a lo que el músico contesta: “Ser amado y apreciar lo que otras personas hacen por mí” … Dios, eso no era lo que Tony necesitaba escuchar (no creo que siquiera fuera capaz de entenderlo). La historia del filme se centra justamente en lo que le sucede a un tipo, de mediana edad, a quien de repente le dan todo lo que alguna vez quiso ¿Eso lo hace verdaderamente feliz?

La historia de Bourdain debía ser inspiradora: Aquí ves a alguien que encontró el éxito, después de lidiar con todos estos obstáculos. 

Creo que esa es la esencia del documental. El éxito lo hizo feliz, hasta que llegó a un punto en el que la felicidad era pasajera. Todos sus problemas internos sin resolver, su dependencia de la adicción (nunca fue a rehabilitación), todo lo que rodeaba a su salud mental, él simplemente lo disimuló. Nunca confrontó alguno de sus problemas.

Podía tener todo el prestigio y fama, el dinero, una esposa e hija, pero creo que a él le aterraba aferrarse y confiar verdaderamente en todo eso. Nunca paró de trabajar. No le preocupaba el dinero. Solamente que Tony sentía que si  paraba y se tomaba un tiempo, había algo que lo alcanzaría.

Usted ha hablado de su decisión de no entrevistar a su ex novia, Asia Argento, con quien había estado pasando por tiempos difíciles antes de quitarse la vida. Usted debía haber sabido que le preguntarían por qué no lo hizo.

Sabía que en cada entrevista me harían ‘esa’ pregunta.

Se debió haber dado cuenta que “Si ella no participa del filme, se podría suponer que ella es la culpable de todo”. ¿Cómo se reconcilia con ese hecho y con lo que puedan pensar los espectadores?

Creo que sí logro retratar de una forma muy precisa lo que sucedió. Quiero ser claro: No creo que Asia haya ocasionado que Tony se quitara la vida (hay alguien que incluso lo comenta el el filme). Ella tiene un carácter muy volátil, y él buscaba justamente eso. Él le explica a alguien en el documental que: “estoy saliendo con una actriz italiana que está loca, no creo que vaya a terminar bien”. Eso es algo le él le decía a todo el mundo.

Créeme, pensamos meditamos bastante el hecho de no contar con la participación de Argento. Investigué cada una de sus declaraciones públicas relacionadas a su muerte, incluyendo una autobiografía que ella publicó en Italia, entrevistas que concedió en Inglaterra. Es una misma versión sobre todo. “Yo lo amaba, pero la gente no comprendía nuestra relación”. Sentía como si yo fuera a terminar enredado en una disputa sobre lo que dijo ella o lo que dijo aquel, litigando sobre lo que había pasado en realidad. Era una arena movediza narrativa. 

La gente cree que quiere conocer más sobre esto, créeme, no quieren saber más. Aquello no te hará conocer a fondo a Tony, te lo garantizo. Es algo que se transforma en un hecho salaz, en el que dirán: “Bueno, pero ¿Qué hay de ‘eso’?” Alguien puede hacer un filme sobre su relación, o incluso sobre su muerte, pero yo creía que eso era como echar todo el propósito del documental por la borda. Estoy complacido con la decisión que tomé, pero también comprendo que debo defenderla a toda costa. 

Eso conlleva a otro reto: Cómo hacer paz con su suicidio en el documental.

Creo que lo más importante era pasar bastante tiempo con las personas que eran cercanas a Tony en su día a día, quería honrar aquel vacío que dejó con su pérdida. Creo que si hubiese hecho este filme en 5 años sería muy diferente, pero la crudeza de este es muy evidente en este momento, por lo cual no pude ignorarlo. Debía mantenerme en aquel espacio incómodo para poder comprenderlo.

Vi cada uno de los estados del duelo cuando rodamos este proyecto. Cuando me conoció Kim Witherspoon, su agente, me dijo: “Justo después de la muerte de Tony, una organización que trata casos de suicidio, se acercó a mí para ver si podían utilizar su nombre en una campaña… les dije que no porque ‘Tony habría odiado eso’. Ellos insistieron un año después, entonces les respondí lo mismo, pero luego dije: “¿Saben qué? Tony ya no puede decir nada”. Entonces hay una parte de la historia que a Tony probablemente no le gustaría ¿Sabes? Por lo tanto, creo que es un honor poder sentarme en una misma mesa con estas personas.

Adentrándonos más en partes de Roadrunner en las que Bourdain habría podido no estar de acuerdo, usted incluye entrevistas con amigos de él que estaban pasando por un proceso de duelo y expresan su inconformidad frente al hecho de que él se haya quitado la vida. Les molesta que haya dejado a una hija sola.

Soy padre y, en lo primero que puedo pensar, es: “¿Cómo carajos te quitas la vida si tienes una hija adolescente?” Eso es algo que nunca comprenderé. Creo que muchas personas que lo conocían se sintieron así.

O sea, entiendo que alguien como él podría estar pasando por un momento difícil, para sentir que las personas están mejor sin él. Pero, creo que el suicidio trata, para mí, sobre seres que pierden su perspectiva. Es algo sobre lo que la gente me habló una y otra vez, es como si Tony no hubiera dimensionado el amor que le tenían quienes lo rodeaban.

Sé que fue un acto no premeditado. Él estaba dando correcciones en la edición de algunos episodios de su serie esa tarde. Él estaba haciendo reservaciones para cenar con un amigo la semana que venía. La gente dice que él entró en un episodio suicida, que dura aproximadamente 90 minutos. Creo que estaba en una parte remota del mundo, solo, tuvo un momento depresivo e hizo algo al respecto… Sé que había tenido ese tipo de pensamientos antes. Él escribió sobre aquello. Él había estado hablando sobre quitarse la vida por mucho tiempo. Solo creo que nadie pensó que lo haría en realidad.

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PIE DE FOTO: Zero Point Zero. Créditos: Focus Features.

Repasaste muchísimo material que no fue sacado al aire en su programa para Roadrunner. ¿Cómo era Bourdain entonces?

Con frecuencia grababa escenas con completos desconocidos, de la nada hablaba de sí mismo de una forma muy abierta. David Simon me contó que, la primera vez que conoció a Tony, lo cual fue hace años, él le dijo: “Oh ¿Eres de Baltimore? Cuando yo era un narcómano traté de conseguir heroína allí, pero no lo logré”, entonces Simon respondió: “Bueno, debiste ser un drogadicto pésimo, porque eso lo consigues en todas partes”. No obstante, eso era parte de cómo Tony se abría a las personas: “Solo voy a soltarlo todo mientras me escuchas”.

En las escenas inéditas, encontrábamos muchas partes en las que él se hablaba a sí mismo. Siempre eran removidas del programa, pero esa era su técnica para ser abierto. Aquel Tony vulnerable, el Tony inseguro. También logramos rescatar escenas de él bailando, sin camisa, con toda esta gente… su director Tom Vitale vio eso y dijo: “Dios, quería poner alguna de esas tomas en el show, pero Tony me habría matado”.

¿A Bourdain le preocupaba proteger a su ‘persona’ en televisión?

No creo que él desease verse ‘cool’. Creo que lo que es realmente interesante sobre él es cuando se convierte en papá. Él está como: “Yo estoy lejos de ser considerado como alguien genial en este momento. No hay nada genial que emane de mí”. Es esa idea de ¿Qué es lo ‘cool’ verdaderamente?

Habiendo hecho películas sobre Iggy Pop y Keith Richards, puedo decir que ellos son completamente distintos a Tony. Tienen un aura muy pacífica alrededor de ellos y no les importa lo que piensen los demás, entonces percibes que confían en sí mismos. Tony, creería yo, estaba encantado con eso. A Tony le preocupaba todo. Él no era alguien muy tranquilo precisamente. Creo que a él le gustaba la idea de estar bien con eso, pero él no pudo salir de su propio camino. Su cerebro se centró en eso. 

En algunas formas Roadrunner choca con aquella noción de que “los artistas deben sufrir para hacer un arte espléndido”. Pero, no creo que seas el tipo de persona en adentrarte en la discusión de aquellos ‘demonios’.

Es gracioso porque el equipo de Tony… he logrado conocerlos, nos reunimos de vez en cuando. Pero recuerdo cuando me acerqué a ellos por primera vez, ellos estaban como: “Eres demasiado amable ¿No hay algo que te haga salir de tus casillas de verdad?” Me visitaron en mi oficina y hablaron con quienes trabajan conmigo preguntándoles que: “Bueno ¿Cuándo se convierte él en un completo idiota?”

Creo que esa es la atmósfera en la que Tony siempre estuvo, aquella de una cocina de vieja escuela, la cual era criticada por todo. La única forma en la que sabes si estás cumpliendo con tu labor era siendo extremadamente minucioso con ello. Era todo como una crítica negativa. Así es como funcionaban las cocinas (y siguen funcionando así, hasta cierto punto) así trabajaba Tony, así funcionaba el programa. Pero yo no.

Por naturaleza soy optimista, una persona positiva. No soy una persona perseguida por alguna clase de problemas. Creo que la parte más invisible de mi trabajo es aquella profundización de la vida de Bourdain y de quienes lo rodeaban. Si ellos están siendo vulnerables conmigo, yo también debo hacerlo con ellos. Me gusta esa parte del proceso. Aquella idea de que uno debe estar pasando por un dolor profundo para poder crear su mejor trabajo es basura para mí, no creo en eso. Sí creo que hay mucho trabajo grandioso que está hecho por personas en situaciones tortuosas, pero siento que el trabajo que yo hago no es tortuoso, por lo contrario, es algo puro. Estoy tratando, lo mejor que puedo, de ser bastante abierto, honesto y vulnerable para poder estar presente y escuchar verdaderamente lo que me dicen, todas esas cosas que me convierten en alguien bueno en mi trabajo. Aquellas emociones oscuras que intervienen en mí.