fbpx

Soul

La nueva película de los estudios Pixar es toda una joya de la animación y una de las mejores de este año terminó
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Pete Docter, Kemp Powers /

Con las voces de Jamie Foxx, Tina Fey, Graham Norton, Rachel House, Alice Braga

Cortesía de Disney+

Más allá de cualquier reflexión filosófica, metafísica o religiosa, tenemos que ser honestos: todos nos imaginamos a nuestras almas como una especie de seres pequeños y luminosos que habitan en nuestro interior: una especie de versión abstracta y minimalista de nosotros. 

Asimismo, los verdaderos amantes de la música hemos experimentado un ensimismamiento que luego conduce a algo que podríamos denominar como “el estremecimiento”. Esa sensación placentera, similar a una pequeña descarga eléctrica, es el producto de una buena pieza musical entrando por nuestros oídos, circulando por nuestra sangre y erizando nuestra piel. Esta es la esencia del Soul, término que en inglés significa alma y que se ha utilizado para designar a un género musical que a menudo logra este efecto, como casi toda la música que viene de África. Y es que, para los africanos ancestrales, la música era un medio para conectarse con otros mundos y también para hacer que el trabajo y la cotidianidad fueran más tolerables (¿Y es que acaso, no siguen siendo estas las funciones de la música?).

Todos estos conceptos y premisas convergen de una manera hermosa en la nueva película animada de Pixar, la cual, dicho sea de paso, constituye un nuevo triunfo para los estudios que nos trajeron a Toy Story, Finding Nemo, The Incredibles, Ratatouille, Wall-e, y Coco, entre muchas otras obras maestras de la animación contemporánea.

Pete Docter, el director veterano de Pixar, y quien fuera el artífice de las joyas animadas Monsters, Inc., Up e Inside Out, nos ofrece una historia con mucha alma y música (literalmente), protagonizada por un hombre llamado Joe Gardner (con la voz de Jamie Foxx). Joe fue el hijo de un músico de Jazz frustrado y al igual que su padre, lo que le da sentido a su vida es la música. Sin embargo, Joe se encuentra atrapado en su trabajo como profesor de unos niños a los que la música no les entusiasma como a él. Sin embargo, la oportunidad de cumplir con sus sueños de ser parte de una agrupación prestigiosa de Jazz, se le ofrece a Joe cuando Cecil, un antiguo estudiante (con la voz de Questlove, el músico de la banda The Roots), le informa que el pianista del cuarteto liderado por la gran Dorothea Williams (Angela Bassett) ha renunciado de forma repentina.

La audición es todo un éxito y el sueño de Joe por fin se está convirtiendo en realidad. Pero la mala fortuna hace que sufra un accidente y muera de una forma instantánea y repentina. Es así que el alma de Joe (su versión pequeña, abstracta y luminosa) se encuentra en el camino de ir al más allá. Joe se rehúsa a aceptar su deceso y eso lo lleva a enfrentarse a unos seres de aspecto cubista (piense en los personajes de los cuadros de Picasso) y de nombre Jerry (Alice Braga, Richard Ayoade). Serán estos quienes le asignen a Joe el trabajo de ser el mentor de 22 (Tina Fey), un alma rebelde que se niega a descender a la Tierra (es decir, “nacer”), y quien ha tenido como mentores anteriores a Abraham Lincoln, la Madre Teresa y a Copérnico, con resultados desastrosos. 

Sin entrar en detalles, para no estropear las sorpresas de la película, basta con decir que Joe y 22 cooperarán inicialmente para cumplir con sus objetivos, pero luego aprenderán sobre el verdadero sentido de la vida, el cual se acerca mucho al compartido por los Monty Python en su última película para cine. 

Es una lástima que la belleza formal de esta película de Pixar (sus colores, sus formas, sus figuras), no se pueda apreciar en las salas de cine (Disney decidió estrenarla en su plataforma de streaming), pero eso no le resta un ápice de su grandilocuencia y enorme belleza. La música Jazz, las figuras abstractas (que nos recuerdan a esa maravilla de la animación llamada Gerald Mc Boing-Boing), y una filosofía de la vida tan simple como profunda, hacen de Soul una película con mucha alma y una de las mejores de este oscuro año que ya termina.