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The Way Back

El drama deportivo sobre un exjugador alcohólico que busca exorcizar sus demonios entrenando a un grupo de chicos de secundaria, cobra fuerza gracias a que Ben Affleck convierte su papel en algo personal
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Gavin O’Connor /

Ben Affleck, Michaela Watkins, Janina Gavankar, Al Madrigal, Melvin Gregg, Will Roop, Brandon Wilson

Un drama deportivo con una estructura típica, que se salva gracias al trabajo de un excelente elenco actoral y a una sólida dirección.

Cortesía de Warner – Amazon Prime

Al parecer, Ben Affleck tomó una sabia decisión al retirarse de ese caos disparatado de las películas de superhéroes interconectadas de DC (La capa del hombre murciélago fue cedida a Robert Pattinson). 

En el drama deportivo The Way Back, Affleck nos recuerda su talento como actor (hay que recordar también su excelente trabajo como director en las cintas Gone Baby Gone, Argo y The Town). En esta ocasión, Gavin O’Connor (el autor de las magníficas Warrior y Pride And Glory) dirige a Affleck, quien interpreta a Jack Cunningham, una estrella del baloncesto universitario que cayó en desgracia debido a sus malas decisiones, una pésima relación con su padre, la pérdida de su pequeño hijo, su divorcio y, particularmente, su alcoholismo. Este debe ser un proyecto muy personal para Affleck, ya que en la vida real son de conocimiento público sus múltiples problemas con la bebida. 

La historia de The Way Back presenta la estructura típica de un drama deportivo. Cunningham asume con renuencia el trabajo de ser entrenador de los Hayes Tigers, un equipo de jóvenes perdedores de la escuela donde alguna vez estudió. Cunningham, quien ve en estos jóvenes un reflejo de sí mismo y de lo que pudo haber sido su hijo de no haber sucumbido al cáncer a una edad temprana, termina entregándose en cuerpo y alma a ellos, convirtiéndolos en un equipo de ganadores.

The Way Back hubiera terminado como otra película más sobre un entrenador y sus discípulos de no ser por la maravillosa actuación de Affleck, a quien percibimos como un hombre que quiere cambiar, pero cuya adicción puede dominarlo en cualquier momento de debilidad. El reparto de apoyo no se queda atrás: Michaela Watkins, quien interpreta a Beth, la hermana de Jack, logra con su mirada comunicar la frustración, la tristeza y la rabia que siente con un hermano que está repitiendo los pasos de su padre; y los jóvenes Melvin Gregg, Will Roop y Brandon Wilson cumplen con su deber encarnando a unos jugadores que han depositado todas sus esperanzas en su entrenador y en el baloncesto. 

También se le debe agradecer a O’Connor, el evitar los discursos de motivación y las escenas melodramáticas, para abordar esta película como lo hacen los jugadores de los Hayes Tigers: con fortaleza, valentía y resiliencia.