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Willy’s Wonderland

Nicolas Cage protagoniza una excéntrica cinta de terror en la que debe enfrentarse a un grupo de muñecos poseídos por caníbales degenerados y asesinos en serie
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Kevin Lewis /

Nicolas Cage, Emily Tosta, Beth Grant

Cortesía de Screen Media

En un episodio de la quinta temporada de la serie de televisión Community, Abed, el personaje de rasgos autistas y con una adicción desmedida al cine y a la televisión, se matricula en un curso dedicado a Nicolas Cage, en el que se debate si el actor es bueno o malo. 

El episodio en cuestión, en el que Abed es llevado a la locura, plantea una pregunta que aquí vuelve a hacerse pertinente. Cage es el protagonista de grandes películas como Birdy, Raising Arizona, Moonstruck, Wild At Heart, Leaving Las Vegas, Face/Off y Joe. Pero también es el protagonista de un gran número de cintas de calidad deplorable como Inconceivable, 211, Pay the Ghost, Color Out Of Rage, USS Indianapolis: Men of Courage o A Score to Settle, por nombrar algunas.

Definitivamente, Willy’s Wonderland (la nueva película de Cage, luego de presentar la divertida serie documental para Netflix La historia de las palabrotas), hace parte del segundo grupo. Pero, al igual que Payasos asesinos del espacio exterior, puede pensarse como una de esas cintas que es “tan mala que termina siendo buena”. 

Sin embargo, quedan muchas dudas. ¿Willy’s Wonderland está más cerca de la desastrosa cinta de terror inspirada en los Banana Splits (en la que los personajes infantiles de Hanna-Barbera se salen de control y mutilan y asesinan a personas inocentes)? ¿O es una especie de “clásico de culto”, como lo es la mencionada película sobre payasos asesinos? 

Es probable que aquellos que amaron a Mandy (la película homenaje al cine “B” en la que Cage se enfrenta a una secta satánica), odien a Willy’s Wonderland. Pero también es posible que los cinéfilos que encuentran irresistible a ese Nicolas Cage de interpretaciones excéntricas y desquiciadas, terminen adorando a esta cinta. 

Nicolas Cage quería hacer una película en la que no tuviera que pronunciar una palabra y encontró esa oportunidad en el guion escrito por el actor G.O. Parsons, acerca de un restaurante infantil temático al estilo de Chuck E. Cheese, en el que sus empleados eran en realidad unos asesinos en serie, caníbales, pedófilos y violadores, que hicieron de las suyas con las familias que celebraban allí las fiestas de cumpleaños de sus hijos. 

Luego de hacer un ritual satánico y cometer suicidio colectivo, este grupo de degenerados reencarna en los muñecos animatrónicos que eran la principal atracción del restaurante. Gracias a un convenio entre la sheriff del pueblo (interpretada por la legendaria actriz de carácter Beth Grant) y Tex Macadoo, el dueño del malogrado restaurante (Ric Reitz), los muñecos satánicos recibirán por parte de ellos una serie de sacrificios humanos periódicos para saciar su sed de sangre y como retribución, ellos dejarán en paz a los ciudadanos.    

Una de esas víctimas potenciales es el personaje silencioso interpretado por Cage (en los créditos aparece como “el conserje”). Su auto se descompone de una manera sospechosa y el dueño del taller del pueblo (Chris Warner), al ver que el hombre que no musita palabra alguna no posee dinero en efectivo para pagar por las reparaciones, lo contacta con Macadoo para que trabaje como aseador del restaurante y pueda pagar su deuda.

Es así, que mientras “el conserje” deja impecable el restaurante y toma de manera desaforada una serie de misteriosas bebidas energizantes, deberá enfrentarse a los ocho muñecos animatrónicos, que quieren acabar con su vida y que reciben los nombres de Gus el gorila, Ozzie la avestruz, Arty el cocodrilo, Tito la tortuga, la sirena Sara, Knighty el caballero, Cammy la camaleón y su líder, Willy la comadreja.

No podía faltar el grupo de adolescentes que serán masacrados uno a uno por los monstruos (y que incluye entre sus integrantes a los actores Terayle Hill, Kai Kadlec y Caylee Cowan). Obviamente, tampoco puede faltar la final girl (interpretada por la pésima actriz Emily Tosta), la hijastra de la sheriff quien se unirá a Cage para derrotar a las criaturas del demonio. 

Del mismo modo como el actor Terayle Hill muestra un impresionante parecido con el cantante Chris Brown, los fanáticos de los videojuegos reconocerán que la historia de Willy’s Wonderland es una copia al carbón de Five Nights At Freddy, un juego en el que un guardia de seguridad de un restaurante infantil debe enfrentarse a unos malvados personajes animatrónicos. Además, es indudable la similitud entre esta cinta y la saga de Evil Dead de Sam Riami. Pero ver a Cage decapitando avestruces y mutilando gorilas mientras juega pinball y toma sus bebidas como si fuera Popeye consumiendo espinacas, es algo casi imposible de resistir.