Nach: “El rap ha ido innovando más, siempre ha tenido más hambre”.

El rapero español habló con ROLLING STONE sobre su nuevo disco, y el estado actual del rap y el rock & roll


POR ROLLING STONE | 20 Nov de 2018

Nach presentó en noviembre un disco lleno de grandes invitados (Imagen tomada de sus redes sociales)


En Almanauta y también en tu libro de poemas, Hambriento, hay un juego que combina la fuerza del ego trip característico del rap, con la capacidad de mostrarte vulnerable, ¿cómo te aproximas a esa dualidad?

Hombre, porque está en mí, está en todos nosotros. Creo que en mi música eso siempre se ha visto reflejado. Yo no soy un artista que intente esconder su parte vulnerable, yo creo que fui uno de los primeros quizás en España que empezó a tratar eso con naturalidad, queriendo mostrarla. Lo necesito, y el hip hop me permite hacerlo, entonces es una manera de mirarme al espejo y reconocerme, de aceptarme y ver quién soy. Esos lados fuertes que también los tengo, y esos momentos en que estás más abajo, todo debe ser plasmado en un disco o en una obra de arte.

Creo que un artista completo es el que en que está atento a sí mismo, no deja de mirar partes suyas. Un artista completo debe darlo todo, yo siempre he sido un poco así y eso es algo de lo que me siento orgulloso, la verdad.

¿No es algo que trae la madurez?, normalmente los raperos o los artistas más jóvenes tratan de evitar esa vulnerabilidad.

Yo siempre lo hice, desde el principio, no sé por qué. A lo mejor ya era maduro desde un principio, y creo que desde jovencito lo vi en otros artistas que eran más maduros, y me enseñaron esa parte vulnerable, me identifiqué con ella, y creo que yo también quiero mostrar esta parte mía. Entonces, en mi caso no creo que tenga tanto que ver con la madurez, tiene que ver con alguien que se dio cuenta que debía hacerlo y gracias a eso ha sido un poco el secreto de mi éxito, decir: “Oye, estoy mostrando esa parte de mí, que es vulnerable, cogedla si queréis, y si no, dejadla”, porque también me llevé algunas críticas de gente que me decía que era un blando, o que no era un rap de la calle [Risas], cosa que me hacía mucha gracia en su momento. Si escuchas canciones de mi primer disco, La Brevedad De Los Días en el año 2000, esa parte vulnerable también existe.

Hay una parte en Todo o Nada donde te refieres a eso, dices que si algo no te sale tan bien te van a decir: “Nach, estás viejo ya”. ¿No se desprecia mucho la experiencia en estos días?, parece que se sobrevalora la novedad y la juventud per se

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Pero no solo en la música, en todo. A una persona con 40 años de edad le cuesta encontrar un trabajo porque tiene mucha experiencia, ya no sirve. Cualquiera que tenga canas, se las pinta para parecer más joven. Ya no es una cuestión de la música, es una cuestión superficial de parecer perfectos, jóvenes, etcétera. Y en la música también, sucede con este tipo de música, que escucha mucha gente más joven.

Esa cuestión con los veteranos -“Vengan, ya estamos cansados de vosotros”- yo no la he sentido porque siento que tengo mucho público y que los clásicos estamos ahí aún fuertes. Pero cualquiera busca la excusa, y al tener más edad será la excusa perfecta para que cualquier ignorante que quiera desprestigiarme diga que estoy viejo. Pero eso me motiva más, para hacer rap se necesita tener una voz y yo creo que la voy a tener hasta que me muera; espero estar aquí mucho tiempo.

Es una pena que hoy en día todo lo que importa es lo novedoso, sea bueno sea malo… es un pesar, pero luego en el fondo, los que tenemos experiencia sabemos cómo hacer las cosas precisamente.

En Almanauta tienes invitados increíbles como Residente, Bunbury y Kase.O, y también hay una cantidad de gente más joven, ¿qué criterio primó para seleccionar a esos invitados?

Bueno, fue surgiendo sobre la marcha. Desde que fui gestionando el disco hasta que entré en el estudio con Pablo Cebrián y fuimos hablando de quién tenía yo en mente, me fue dando ideas, también con mi socio, viendo gente que a mí me gustaba. Quería también acercarme a artistas latinoamericanos que yo seguía y escuchaba, como Residente o El B.

Bunbury salió porque yo lo escucho desde que era pequeño y mi productor también es súper fan de él. Yo sabía que Bunbury escucha rap, y cuando le mandé el primer correo me dijo que mi disco anterior lo tenía en su furgoneta y lo escuchaba constantemente. Entonces al final vas creando amistades, contactos con gente con la que crees que puedas tener afinidad. Ele, por ejemplo, que sale un tema y estaba en el estudio con Pablo Cebrián hace algunos años, me encanta cómo lo hace. Klau, que es una chica que tiene un talentazo, la conocí hace un par de años y le dije: “Yo quiero que salgas en mi disco alguna vez”, y ella no se lo creía hasta que salió el disco y me mandaba mensajes: “Tío, no me lo creo, no me lo creo, muchas gracias”.

No sé, vas conociendo gente en el camino y al final pues te encaja en determinadas canciones y salen adelante. Yo creo más en la colaboración natural de artistas, por tener que aportar algo uno con otro y que realmente tenga sentido antes que sacar colaboraciones de tipo mercantilista porque sí.

Yo quería a Kase.O para este disco también, porque lo hemos intentado y no había sido imposible, y en este le dije: “Hermano, quiero que salgas en el próximo”, y él me dijo: “Lo voy a intentar con todas mis ganas”, y al final pues ha salido. En épocas anteriores no fue posible, creo que han salido los que tocaban. José James es alguien que escucho, música negra, un soul muy personal y también le toqué la puerta y en seguida se involucró muchísimo con el proyecto. Es una alegría poder tener a toda esta gente en el disco.

En Art killer te refieres a Prince, a Julio Verne, a Hitchcock, a Vivaldi, y muestras un espectro de intereses muy amplio, ¿háblanos un poco más profundamente de esos intereses y de la forma en que enriquecen tu trabajo?

Bueno, mi espectro es muy amplio, a nivel musical escucho mucha música de los 70 y de los 80, escucho mucho soul, escucho mucha música de cantautores. Leo mucha poesía últimamente, desde la clásica española hasta gente más alternativa y más moderna. Mi espectro va un poco por lo que mi instinto me pide. Ahora también está la ciencia ficción y los libros de divulgación científica, me da mucha curiosidad todo lo que sucede más allá de este planeta, en ese mundo cosmológico, inmenso. También me gustaría aprender un poco de eso.

Yo he sido bastante ecléctico, ten en cuenta que me he criado con siete hermanos mayores y cada uno escuchaba su tipo de música, Supertramp, The Eagles, grupos como Spandau Ballet… Lionel Richie, Michael Jackson, todo eso sonaba en mi casa cuando era pequeño, Serrat… Entonces todo eso me ha convertido en una persona bastante ecléctica. Hay un abanico infinito de posibilidades de las que uno puede adquirir sensaciones, emociones, conocimientos, etcétera.

Tal vez el rap está viviendo su punto más alto, de mayor impacto, popularidad y relevancia cultural en la historia, ¿por qué crees que se está dando en este momento?

Porque yo creo que somos gente que no nos estancamos, que innovamos, siempre aparecen ramas nuevas de gente que va más allá. Es algo fresco, algo que es muy de la calle, de barrio, cualquier chaval se puede identificar con lo que escucha.

Para mí hay mensajes que son más valiosos y otros que son más vacíos, eso sucede como todo en esta vida. También tiene una parte superficial de gente que siempre muestra en sus redes sociales el mismo rollo, cuando yo sé que en el fondo que hay muchas más partes de ellos que no muestran.

Pero, yo creo que es algo que tiene mucha fuerza, que tiene un por qué, que viene de alguien gritándole al mundo lo que quiere expresar de una manera honesta, y muchas veces sin artificios.

Hay mucha gente que habla de su propio carpe diem y hace que otros también se sienten identificados con ese carpe diem diario. No sé, tiene muchas cosas que obviamente han conseguido cautivar a una generación mundial que quería eso, quería esa energía.

El hip hop no se puede generalizar porque hay muchas ramas, hay cosas mucho más agresivas, hay cosas mucho más filosóficas, hay cosas mucho más banales, y cosas que están mucho más retocadas y otras que son mucho más crudas y más auténticas, pero hay de todo, y cada uno acude a lo que siente, o a lo que se identifica con eso.

Es algo auténtico que venía de la nada, gente que no tenía nada y con la nada hizo algo. A partir de ahí fue evolucionando hasta convertirse en algo muy real y de verdad muy cool, muy auténtico y muy “en la cara”. Los chavales necesitan ese mensaje “en la cara” para tal vez acogerlo y plantarle cara al mundo.

Finalmente, quisiera conocer tu perspectiva frente a la siguiente pregunta: ¿el rap se hizo tan fuerte que debilitó al rock o el rock por su propia cuenta se ha debilitado abriéndole espacio al rap?

No lo sé, no lo sé. Yo creo que el rock sigue estando vivo. Pero creo que el rap o toda esta música urbana avanza a un ritmo que va más acorde a estos tiempos más inmediatos en los que vivimos. El rap nunca se ha conformado, a veces el rock sí que se ha conformado un poquito más.

El rap ha ido innovando más, más y más, siempre ha querido más, siempre ha tenido más hambre. Yo creo que eso es lo que hace que la gente siempre esté intentando innovar o llevarlo a otro nivel o buscando en otro espacio, en otros lugares. Y el rap también ha hecho cosas muy interesantes desde la cultura del sample con soul, jazz, música clásica, etcétera, hasta los mismos sonidos del 808 que vuelven a inspirarse en cosas que estaban en los años 80… siempre está buscando y buscando. Yo creo que eso nos diferencia del rock, que tendrá su hambre también, pero creo que menos.

Este árbol del que sale el hip hop crece con muchas ramas, y está en continuo movimiento, a lo mejor otros estilos de música son más conservadores, o no se ramifican tanto, y está bien que así lo sea, cada uno tiene que tener su propia idiosincrasia y su propio movimiento, su vida propia. Entonces, yo creo que comparar tampoco tiene mucho sentido, cada uno pues en cada tendencia o en cada estilo se mueve según lo que es, y el hip hop se mueve así, muy cambiante, muy acelerado y eso a veces es bueno y a veces no lo es tanto porque sus artistas cambian continuamente y no saben quiénes son, entonces mucha gente lo escucha y tampoco sabe qué escuchar porque ya no tienen paciencia, quieren ir a lo siguiente, a lo siguiente, a lo siguiente.

En el rock sí que tienen esa gente fiel que sigue ahí, dedicándole más paciencia a lo que hacen, a lo que escuchan, todo tiene sus pros y sus contras; compararlo a veces no tiene tanto sentido.


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