Última palabra: Patti Smith

La cantante habla de sus hijos, de lo que William Burroughs le enseñó, de la pizza perfecta y de por qué Horses ha perdurado


POR JERRY PORTWOOD | 01 Mar de 2019

ILUSTRACIÓN POR Mark Summers


¿Cuáles eran tus libros favoritos cuando niña?

Uno de mis favoritos era Pinocho, pero no la versión de Disney, sino la de Collodi. Todavía tengo una copia desgastada de A Child’s Garden of Verses, del tío Wiggily, ¡y de Mujercitas!

¿Por qué crees que a todas las generaciones les encanta Mujercitas y Jo March?

En mi caso, me sentí identificada con ella; yo no era nada femenina, me gustaba trepar árboles, leer libros y escribir. Crecí en los 50, cuando los géneros estaban muy definidos. Me sentía extraña en cuanto a lo que se esperaba de mi género, y luego conocí a Jo, quien era muy parecida a mí. Fue una epifanía. Ella era responsable y amorosa con su familia, pero era autentica y no actuaba ni se vestía como las demás.

Eso ya es más aceptado actualmente.

Cuando escribí Horses en 1975 estaba desafiando las etiquetas. En la portada del álbum dice: “Más allá del género”. No quería ser identificada en términos de género, quería ser identificada como artista.

Últimamente has tocado Horses en su totalidad, ¿por qué crees que perdura?

Horses ni siquiera obtuvo un Disco de Oro. La gente fue la que mantuvo el disco vivo. En Polonia toqué Horses para unos 20 mil jóvenes que se sabían todas las letras; esto me inspiró y me conmovió. No hago discos para mí, los hago para la gente y, si ellos quieren oír algo –mientras todavía pueda cantarlo o me pueda identificar–, lo cantaré. Cuando voy a algún concierto, también espero que canten la canción que más me gusta. Quiero escuchar las viejas canciones de Neil Young cuando lo veo. Así que, si la gente quiere oír Because the Night por milésima vez, la cantaré siempre y cuando lo pueda hacer con verdadero entusiasmo. No voy a fingir. Si puedo volver al impulso original que me llevó a escribirla, la cantaré.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

Cuando era muy joven, como en el 70 o 71, me ofrecieron mucho dinero; primero, para hacer una película y después, un disco. Pero era la visión de alguien más, de cómo esa persona quería mostrarme. Yo no tenía dinero, estaba trabajando en una librería. Me senté a hablar con William Burroughs sobre eso y me dijo: “Lo mejor que puedes hacer como artista es mantener tu nombre limpio”. Ese se convirtió en mi lema privado.

Te relacionan mucho con la Nueva York de los 70, ¿qué es lo que más extrañas de esa época?

Extraño la estructura económica y también la arquitectura antigua. Ah, ¡y la pizza! Antes una tajada de pizza costaba 25 centavos, tenía ingredientes totalmente naturales y era increíble. Ahora cuesta como cuatro dólares y ni siquiera parece real. Sé que es algo insignificante, pero es el reflejo de muchas otras cosas.

¿En qué ha afectado tu trabajo el hecho de ser madre?

Al ser un artista joven, de cierta manera te conviertes en el centro del universo: eres demasiado… no engreído, sino consciente de ti mismo. Es parte de la arrogancia de ser artista. Una vez tienes familia, te das cuenta de que no eres el centro del universo. Esa fue una buena lección que aprendí. Todavía podía trabajar, pero tenía que ser más disciplinada.

Sueles presentarte con tus hijos, ¿qué se siente?

Me gusta, somos una familia. Todos tenemos responsabilidades profesionales, pero sigo siendo su mamá y ellos mis hijos. A veces es gracioso, y a veces es reconfortante. Siempre les digo: “No se preocupen si meten la pata o si yo lo hago, solo hagan lo mejor que puedan y manténganse en contacto”. También me encanta trabajar con ellos porque ambos tienen aspectos de su padre [el exguitarrista de MC5, Fred “Sonic” Smith], y él era un gran músico. Ambos lo magnifican. Mi hijo tiene notas de guitarra que suenan igual a las de su padre, y mi hija tiene una manera de componer en piano que también se asemeja a la suya, por lo que siento su presencia con nosotros cuando tocamos juntos.

¿Le temes a la muerte?

No le temo a la muerte. Me gustaría vivir mucho tiempo porque tengo mucho por hacer. Quiero ver crecer a mis hijos, y tengo muchas ideas en mente. Espero cuidarme y tener tiempo para hacer todas estas cosas. Nunca tuve problemas de vicios, mis únicas adicciones fueron el amor y el café. No tienes que preocuparte por mí.


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