fbpx

Conversaciones de moda: A New Cross, rockabilly y el espacio que habitamos

Hablamos con Nicolás Rivero, director de la marca, sobre la influencia de la música en sus prendas y la ropa como un objeto para comunicar
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Fotografías por César Guerrero/ Modelo: Gabriela Castello

Era, si mal no recuerdo el año 2015, cuando me bajé en la calle 82 con 15 en uno de eso edificios a los que Bogotá parece haber decidido tragárselos. La tierra en ese sector se abrió paso para hundir algunas edificaciones, aunque la vida dentro de ellas sigue sucediendo, aprovechando la inclinación natural que hoy ostenta. Mi cita era con Nicolás Rivero, director de la marca A New Cross.

Hace poco oí unas palabras tan acertadas, que hoy se me vienen a la cabeza para escribir este texto. Si tiene audífonos a la mano busque alguna playlist de rockabilly y le cuento cómo comienza esta historia.

Nicolás vendía camisetas en la universidad, bendito espacio donde tantas empresas empiezan sin ser concebidas siquiera con un futuro, resolviendo economías inmediatas. Las compraba hechas y las mandaba a estampar con motivos inspirados en el rockabilly. Es verdad que la música es un camino unificador, nos lleva a todos lados, antes siquiera de imaginarnos la realidad. La música nos hace habitar el imaginario como si fuera el presente.

Entendiendo con el tiempo que sus prendas no eran de la mejor calidad, decidió involucrarse en el proceso de construcción, y es ese el camino que redireccionó al publicista hacia la industria de la moda.  Quiero pensar que el acelerado y alegre beat del rockabilly lo puso aquí.

Fotografías por César Guerrero/ Modelo: Gabriela Castello

Lo llamé hace unos días, le dije que tuviéramos una conversación sobre la marca y cuando le pedí que hablara despacio, que no pretendía grabarlo sino escribir, me dijo, “Sos de las mías, análoga”. Somos análogos los que recurrimos al romanticismo como idea fundamental de vivir la vida actual, y por romanticismo no me refiero a ningún amorío, sino al papel y al lápiz como herramienta de atención, concentración y respeto, dando valor a lo mas pequeño.

Me dice, “Un día me di cuenta de que la ropa es el espacio más pequeño que habitamos”. En mi cerebro sus palabras sonaron como el jackpot de un casino, tres cerezas en línea, qué belleza de frase. “Un espacio que resguarda y comunica, y ahí se concibe una noción reveladora. El textil como contenedor de memoria”. Se detiene y añade, “El saco de tu abuela, ese que siempre los hará pensar en ella, así lo lleve puesto otra persona, me habla de la disrupción en una prenda, y me pone el ejemplo de ver un metalero de rosado, no está mal que lo use, pero es disruptivo en el imaginario colectivo porque su imagen fue construida en nuestra memoria de otra forma. También la constancia en el uso de una prenda, define quien eres”.

Esto es lo que pasa con las tribus urbanas a nivel musical, construyeron un microcosmos dentro del campo de la estética que los identifica. Crecer tocando en bandas de neo punk bogotanas sólo afirma que la música es el eje central de A New Cross y que el proceso de nutrirse de estéticas juveniles ha sido bastante revelador a la hora de crear un ADN.

En este punto de la conversación la llamada ya se nos ha cortado dos veces. Esta vez no hay video, yo escribo tan rápido como me da la mano y él paciente me cuenta, me dice, “¿Donde te quedaste?, retomar es fácil”.

Fotografías por César Guerrero/ Modelo: Gabriela Castello

Carol Christian Poell, diseñador austriaco, es quien a través de su trabajo lo alienta. La idea de saber que el minimalismo tiene cabida y las técnicas artesanales que lo construyen son dignas de ser atesoradas, ponen a Nicolás hoy en un camino donde ha decido involucrar comunidades colombianas en sus procesos de construcción, dándole valor a la nobleza del material y al poderío de la construcción.

Le pregunto, “¿Qué teje A New Cross?”. Él baja la voz, respira y dice, “Como sociedad nos comportamos como un tejido, somos hilos que se tejen en un territorio, el tejido se repara y somos capaces de reparar el desarraigo, la desigualdad, la falta de educación”.

A New Cross teje reflexiones. Lo que se teje en trama y urdimbre no se deshace. Este texto es un tejido, lo que se teje, permanece.

Nicolás sabe que la belleza es absolutamente necesaria y se considera un esteta de tiempo completo. Hay que buscar la belleza a través de quién eres y hay que ataviar el espacio para habitarlo gratamente. Sus prendas son amigables, porque la amistad, a diferencia del amor, no necesita una frecuencia.

“En este tránsito de la existencia solemos ir donde el alma ya ha habitado”, oí hace pocos días. A Nicolás, la gratitud inmensa de invitarnos a habitar en nosotros mismos, a la música las gracias por llevarnos a todos lados, y a los dos juntos por construir un espacio que para vivir suena y para sonar vive.

Previous
Next