fbpx

Santa Marta Marriott Resort Playa Dormida pone las reglas del lujo moderno para las vacaciones

Su modernidad, gastronomía, arquitectura y enfoque en la practicidad, lo convierten en el destino favorito para estas vacaciones
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Cortesía Marriott

Al poner un pie en el Santa Marta Marriott Resort Playa Dormida de algo podemos estar seguros, el nuevo hotel de la cadena Marriott International, operado directamente por el grupo hotelero más grande del mundo, es un lugar realmente acogedor. 

Su lobby es un espacio minuciosamente diseñado con un lenguaje arquitectónico cálido que rescata formas y elementos tradicionales de las comunidades indígenas de la región caribe rindiendo culto y tributo iconográfico a la comunidad Arahuaca. La madera, de color natural, es el elemento predominante que viste los muros y las repisas en donde reposan Mochilas emblemáticas, presentadas como piezas únicas de colección. Primera conclusión; no hay elementos de sobra. Cada elemento tiene una función específica dentro del balance del espacio. 

Desde el primer contacto con su personal, la comunicación es cálida y profesional. Olvídense del servicio acartonado y anticuado de los tradicionales hoteles de la costa atlántica colombiana. No se trata tampoco de un hotel lleno de excentricidades, por el contrario, se trata de la preocupación por la funcionalidad y el pragmatismo al servicio del descanso. Un objetivo claro es el aprovechamiento de los espacios en su máxima expresión; el ideal del lujo moderno que, sin muchas pretensiones, entrega, más allá de lo esperado, un servicio y producto de categoría internacional, mediante la calidad de sus espacios y la excelencia de un personal cálido y educado con las mejores prácticas de la hotelería moderna.

Lobby y Great Room

La ubicación del Santa Marta Marriott Resort Playa Dormida es estratégica e inigualable, ya que se encuentra a tan solo 2 kilómetros del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y a menos de 3 kilómetros de la playa del Rodadero. Incrustado en una pequeña bahía recién urbanizada y rodeado de un nuevo grupo de conjuntos residenciales sobre la playa, cuenta con una de las mejores vistas al atardecer samario de la zona en Playa Dormida. 

Al entrar en las habitaciones es evidente el espacio generoso que las hace amplias y acogedoras superando las expectativas de un hotel pequeño. El huésped tiene la opción de elegir entre cama King o dos camas dobles, según la preferencia. Los detalles vanguardistas sobresalen en sus baños y sus paredes; modernos y artesanales. Se destacan una textura en forma de rombos que viste todas las paredes del edificio. Cada habitación tiene su propio balcón que otorga un espacio íntimo para disfrutar del sol, las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta y el atardecer. Mediante un menú digital se obtiene una lista de servicios adicionales; Gimnasio y un extenso listado de masajes, tratamientos y servicios de peluquería en el SEISHUA SPA antes de ir a la playa.

Una habitación funcional, con ambiente rústico pero moderno con vista al mar.

La propiedad cuenta con dos restaurantes diferentes; el primero es 1525 que toma su nombre por el año en que se fundó Santa Marta. Un restaurante de comida internacional para toda ocasión. Allí se sirve el maravilloso buffet de desayuno hasta las 11 am; almuerzo a la carta de 12m a 2:30 de la tarde; cena a partir de las 6:30 de la noche y el famoso Brunch dominical. Su carta obedece a una búsqueda de sabores locales enriquecida con la calidad de los ingredientes de la región y la visión vanguardista de su Chef  Alirio Rodríguez. Para destacar, la longitud y versatilidad de su carta que se toma un tiempo importante para recorrer las diferentes regiones del caribe y el trópico, y la amable atención de todo su equipo de servicio.  Desde su hostess quien al pasar de los días, memoriza las preferencias de la familia, hasta la visita cordial del chef en turno.

Justo un nivel debajo, y a unos metros de la playa está ubicado el restaurante Cayeye, de diseño rústico pero cálido, el cual hace un énfasis principal en los productos de mar y recetas del caribe. Sus pescados y mariscos lo hacen un destino en sí mismo dentro la perla de América. Allí podemos apelar a la informalidad del traje de baño y pedir unos cócteles en el chiringuito; una cabaña que hace las veces de barra de licores.

El Brunch dominical se posiciona fácilmente como el mejor de la ciudad. Un buffet categórico que navega entre paella y mimosas en la mejor hora del día para aquellos que gustan despertarse más tarde y prefieren un largo descanso después de una semana de sol intenso. Solo deben visitar 1525 los Domingos al medio día para degustar de una variedad maravillosa: frutas frescas, jugos, barras de proteína con pescados, mariscos y carnes Premium, estación de fritos de la región caribe, ensaladas y acompañamientos todo tipo y barra de postres. Además de opciones veganas y libres de gluten. 

El bartender ha desarrollado una línea de cócteles de su propia autoría para compartir, por lo tanto, mientras que esperamos el sunset podemos tomar un cóctel de la casa minutos antes del atardecer acompañado de unos exquisitos canapés, justo antes de que Cayeye tome el protagonismo principal de la noche.  Luego del Magic Hour una serie de shows temáticos embelesan la noche con el sonido del mar. Ya sea con show de Flamenco o un concierto de Gaitas y Tambores se cierran las veladas todas las noches en Santa Marta Marriott.

Para los que van en familia, el hotel cuenta con un paquete “familiar” para que los más pequeños aprendan a hacer pizza artesanal con el chef y en caso de que los mayores necesiten tiempo para ir al SPA o a nadar, el hotel cuenta con una recreacionista profesional que ofrece diferentes actividades para niños en las mañanas y en las tardes.

El Santa Marta Marriott Playa dormida abrió sus puertas meses antes de empezar la pandemia COVID-19 lo que lo convierte en un hotel relativamente nuevo. Actualmente tiene fuertes medidas de bioseguridad que garantizan a sus huéspedes el distanciamiento social en las zonas comunes y en las zonas húmedas. Además su ocupación máxima ha sido reducida para cumplir con todos los protocolos establecidos por las autoridades locales.  

Entre sus paquetes más destacados están: 

Paquete Mesa del chef: un viaje gastronómico hecho por el chef ejecutivo que incluye hospedaje, desayuno, cena de tres tiempos y coctelería.

Paquete de atardecer en suite:  Un hospedaje mágico para vivir en pareja que incluye; hospedaje en suite con vista al mar, desayuno y mimosas con canapés al atardecer.

Paquete en familia: Un fin de semana en familia en donde los más pequeños exploran sus dotes en la cocina. Incluye: Alojamiento y desayuno para dos adultos y dos niños. Helados y jugos naturales.

Paquete SPA SEISHUA: Rituales místicos de la Sierra Nevada en pareja. Incluye: Hospedaje en pareja en suite con vista al mar, desayuno, masaje relajante en pareja y dos copas de vino.