Cartagena, paraíso gastronómico

Un recorrido por algunos de los más fascinantes restaurantes de La Heroica

POR ROLLING STONE | 23 Sep de 2019


Actualmente la escena gastronómica de Cartagena es una de las más destacadas del Caribe colombiano, debido especialmente a una exitosa mezcla entre innovación, nuevos talentos de la alta cocina y al poderío de la comida local. La oferta de restaurantes en los últimos años se ha incrementado a tal nivel, que varios de los más respetados chefs internacionales buscan abrir su cocina en La Heroica, y varios cocineros locales se han consolidado a través de los años, reinando la mesa de comensales provenientes de todo el mundo. Nos aventuramos a visitar tres de las mejores ofertas de la ciudad.

Juan del Mar

Cl. 39 # 38-18


En una casa que conserva elementos originales de la época, y de arquitectura republicana en la Plaza de San Diego, se encuentra ubicado Juan Del Mar, un lugar emblemático de Cartagena que se ha mantenido por más de dos décadas y que continúa siendo el faro de la comida típica colombiana en el Caribe.

Este lugar colonial, decorado y diseñado por el mismo Juan, adornado por elementos que evocan al mar, se ha posicionado con pasos de gigante entre los mejores restaurantes del país. Sin las pretensiones de la alta cocina, su exuberante menú navega por lo mejor del sabor colombiano.


El espacio se articula de adentro hacía afuera, teniendo como eje central, un majestuoso patio interior que presenta música en vivo todas las noches. Distribuyendo el espacio de forma diametral, hasta llegar a las mesas que adornan los adoquines de la calles de la plaza.

Se dice que el mismo Gabriel García Márquez visitó sus mesas en varias ocasiones. Este lugar ha sido clave para el posicionamiento de Cartagena como destino gastronómico. Es el sitio favorito de muchos de los artistas y actores que cada año visitan la ciudad, y que vuelven en búsqueda de uno de sus más famosos platos; arroz caldoso de langosta. Una exquisitez original de su chef: arroz, langosta y plátano maduro que se funden entre vegetales y aromas del mar.

Más allá de la calidad y sabrosura de su menú, es realmente especial encontrarse con Juan del Mar, quien está casi todas las noches y saluda a cada una de las mesas. Este personaje no representa la típica personalidad del chef creativo o corporativo, sino que por el contrario, representa al cocinero experimentado que puede haber en cualquier casa de Colombia. En Juan del Mar eres uno de los invitados de su casa y es muy difícil quererse ir de ella.


Blue Apple Beach

Playa Mamon #1-1, Bocachica,

Isla Tierra Bomba


A tan solo 15 minutos en lancha desde Bocagrande, se encuentra uno de los paraísos escondidos de La Heroica. Blue Apple es un hotel boutique que cuenta con una de las mejores reputaciones del Caribe y ostenta una cocina con enfoque caribeño; natural, fresca, práctica y deliciosa. No es casualidad que en un lugar donde cada detalle ha sido diseñado y construido por su dueña Portia Isabelle, una inglesa que llegó a la ciudad media década atrás, la comida sea una de sus banderas y factores de éxito.

Con una cocina sostenible que se basa en la calidad y respeto por los ingredientes de su entorno, Blue Apple resalta por su ingenio. No hay lugar para las dietas en este paraíso terrenal.


Don Juan

Calle del Colegio # 34-60


Una casa republicana con techo de doble altura dentro de la Ciudad Amurallada se configura como un bistró casual y contemporáneo. El chef Juan Felipe Camacho presentó desde su apertura una propuesta fresca e innovadora y desarrolló un menú variado con énfasis en los ingredientes locales, dando lugar a cada una de sus características propias e intentando respetar sus sabores y condiciones naturales. Como resultado, Don Juan presenta un menú internacional con fuerte carácter caribeño. “Tratamos de manipular los alimentos lo estrictamente necesario, nos enfocamos en el producto. No trato de hacer una cocina pretensiosa, solamente de sacarle a cada ingrediente su mejor sabor”.

Su espacio interior es cálido y amigable, emulando la sensación de estar en un viejo patio de casa familiar. Con una mezcla entre el interiorismo republicano con el colorido del Caribe, recibe cientos de comensales y celebridades cada noche.


Una amplia oferta de pescados, mariscos y carnes que se acompañan con los mejores vegetales de todo el país hace que el menú imponga un desafío a la hora de elegir. Entre múltiples combinaciones, el risotto de langostinos servido con mascarpone y tomates se hace cremoso al paladar. La cola de langosta con bok choy resalta por su contraste y presentación.

Don Juan es un clásico obligado para nacionales y extranjeros, y estableció desde hace varios años el nivel mínimo de la cocina en la ciudad.


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