La exquisita sutileza de Leon Mozzarella

Su amplia gama de quesos y sus dos ambientes lo convierten en uno de los restaurantes italianos más sofisticados de Bogotá

POR ROLLING STONE | 21 Mar de 2019


Qué importante es el ambiente para sentirse a gusto, cómodo y como en casa. Que se pueda respirar aire fresco, que el ruido no sea molesto para conversar y que los espacios estén lo suficientemente iluminados como para ver a sus acompañantes y apreciar el arte en cada plato. Así es Leon Mozarella, un restaurante que reúne características muy difíciles de encontrar en el espectro gastronómico de Bogotá.

Se fundó en 2016 con un concepto claro en mente: satisfacer a los amantes del queso y de la comida italiana con productos frescos, saludables y de calidad. Su bar de mozzarella es único –cuenta con 10 tipos de quesos y de tomates– y abarca una extensa gama de posibilidades que van desde un brunch y un almuerzo de lujo, hasta una cena light acompañada de cocteles.

Se diferencia de los demás al saber cómo mezclar productos nacionales con la cocina tradicional italiana. Por ejemplo, una de sus especialidades es el rigatoni al teléfono acompañado de una burrata. “La idea es que el cliente rompa la burrata y haga su propia salsa al teléfono. Es la experiencia de un restaurante italiano conceptualizado con un bar de quesos”, cuenta Jairo Badalacchi, uno de los socios fundadores. Si usted es de esas personas que gustan de todo lo que tenga la palabra “gratinado”, este es un recomendado.

Cortesía de Leon Mozzarella
Cortesía de Leon Mozzarella

Además de los platos fuertes, los clientes también pueden ir a las 10:00 a.m. para disfrutar de un bubble waffle, una pizzeta de huevo o un sándwich ciabatta. “Eso es todo lo que nosotros queremos representar en el brunch: un coctel italiano fresco y un aperitivo que no te complique o te llene, sino que te abra el apetito”, asegura Badalacchi. Si prefieren ir en la noche, les ofrecerán una docena de cocteles preparados en un bar de óleos, todo bajo la supervisión del sommelier y bartender Omar Pantoja. Aunque dentro de la carta hay aperol spritz y tragos clásicos, Badalacchi recomienda un coctel de mangos ahumados con mezcal y óleo de mango o un coctel de almendras con ginebra.

La decoración no se queda atrás. La terraza, la luz natural y las plantas alrededor le dan un toque sofisticado al conjugarse hábilmente en el día y en la noche. Y a pesar de ser un espacio elegante, es de los pocos que permiten reservar mesas para grupos grandes. Si quieren celebrar un cumpleaños, una despedida o cualquier otra ocasión especial, pueden llamar para asegurar el puesto y la comodidad de 20 invitados. Se pueden dejar encantar con un lomo sobre una piedra rosada del Himalaya, alegrar a un niño con una pizzeta de margarita clásica o disfrutar de una tabla de quesos acompañada de un coctel.

Aunque suene extraño, Leon Mozarella es “un sitio de lujo, pero casual”, como lo describió Baladacchi. Si nunca se han sentido así en un restaurante… ¿qué están esperando?


Deja tu opinión sobre el articulo: