Red Room le apuesta a la unión generacional

El sofisticado bar atrae personas de todas las edades por su música, sus cocteles extravagantes y su inigualable decoración

POR DAVID VALDÉS | 15 Apr de 2019


Las brechas generacionales son una realidad. Gracias a la tecnología, lo que hacen los jóvenes en la actualidad se aleja por completo de lo que hacían hace un par de décadas. Hoy existen las redes sociales, se habla más por aplicaciones de chat que por teléfono, existen oficios como el de gamer, influencer y youtuber, se hacen compras y pedidos por Internet, y se consumen más revistas y libros digitales que impresos. Esos avances evidencian el abismo y nada va a cambiar. Es más, es probable que esa brecha sea cada vez mayor con el paso del tiempo.

Eso ha provocado que las generaciones se distancien, no solo por sus personalidades sino también por sus hábitos. Sin embargo –aunque son difíciles de encontrar– todavía existen espacios donde convergen, comparten y se divierten. En Colombia son contados los sitios donde pueden encontrar diferentes generaciones en un mismo espacio y por una misma razón. Uno de ellos es el Red Room.

Ubicado en una casa al estilo inglés en el barrio Quinta Camacho, este bar cuenta con características únicas y exclusivas que encantan a cualquiera. Una vez dentro, se van a sorprender. Primero, se darán cuenta de que el color predominante es el rojo y que su decoración es elegante y lujosa. Es normal que se sientan en un castillo, en un palacio de la realeza o en uno de los bares más sofisticados de Londres o París. El Red Room tiene la capacidad de transportar a la gente a otros lugares con facilidad, no se asusten. Se les va a olvidar que todavía están en la caótica Bogotá, con sus trancones, su inseguridad y su ritmo frenético. ¿A quién no le gusta escaparse de vez en cuando?

CARTA VARIADA Y EXQUISITA Pueden encontrar whiskeys, ginebras, tequilas, vinos y rones de altísima calidad.
CARTA VARIADA Y EXQUISITA Pueden encontrar whiskeys, ginebras, tequilas, vinos y rones de altísima calidad.


Sus productos no se alejan de eso. La carta de licores es muy amplia: whiskeys escoceses, ginebras inglesas, vinos españoles, tequilas mexicanos y rones dominicanos. Esa gama de marcas, sabores y posibilidades le permite a cualquier cliente escoger un trago a su gusto. Además, es uno de los bares más fuertes en mixología. Tienen cocteles ahumados a base de whisky, mezclas servidas en un hielo ahuecado a base de champaña y una bebida sobre una roca pesada a base de tequila y mezcal. ¿A quién no le gusta tomarse un trago de altísima calidad y servido de manera extravagante?

La comida tampoco se queda atrás. Red Room, además de tener a mixólogos ganadores de premios como el Pisco Lab, cuenta con una cocina de primera calidad, cortesía del restaurante portugués O’Galo. Para maridar con sus cocteles hay entradas pequeñas como croquetas de cangrejo, empanadas de camarón y tablas de quesos. Si prefieren ir a cenar con su pareja, también hay otras opciones. Les recomendamos las brochetas de pollo en especias y pimienta, el lomo de res bañada en mostaza de Dijon y las albóndigas de cordero con romero y entorchados de berenjena. ¿A quién no le gusta un corte fino de carne?

Se preguntarán, ¿qué factor rompe esa brecha generacional de la que hablamos al principio? La respuesta es la música. “Para mí, eso es el 90 % de cualquier sitio”, asegura Andrés Sánchez, director comercial y relacionista público del Red Room, y quien se asegura de que el sitio siempre esté a la vanguardia artística. El bar ofrece música en vivo para todos los gustos los jueves, viernes y sábados. Las noches de los jueves son de jazz y blues, protagonizadas por la cantante argentina Uschi y una banda de percusión, bajo y piano. “A la gente le gusta escuchar jazz, pero también le gusta cantar. Por eso tocan canciones conocidas, más comerciales, pero en su propio estilo jazzero”, comenta Sánchez. Es usual ver a los clientes cantar una balada de Queen, Maroon 5 o Adele.

LA MÚSICA ES CLAVE "Para mí, eso es el 90 % de cualquier sitio", asegura Andrés Sánchez, el director comercial y relacionista público del Red Room.
LA MÚSICA ES CLAVE “Para mí, eso es el 90 % de cualquier sitio”, asegura Andrés Sánchez, el director comercial y relacionista público del Red Room.


Por otro lado, los viernes y los sábados corren por cuenta del DJ Diego Sánchez y bandas escogidas por la casa. El enfoque del DJ son canciones de los 80, al estilo Kool & the Gang y Michael Jackson, pero de vez en cuando complace a los más jóvenes con Red Hot Chili Peppers o Bruno Mars. En cambio, los grupos convierten la tarima del segundo piso en un verdadero concierto, al punto que los clientes se paran a bailar, saltar y cantar al ritmo de la música. Justo en esos momentos es cuando las generaciones unen sus voces. Es increíble cómo el ambiente cambia cuando tres generaciones distintas se encuentran para cantar al unísono Cuando pase el temblor de Soda Stereo o Every Breath You Take de The Police. ¿Cuándo van a ver a una abuela de 70, a una madre de 40 y a una joven de 20 cantar la misma canción a grito herido? En Red Room eso ocurre cada fin de semana.

“La personalidad del Red Room es la de un rockstar o un amante. Es soberbio, sensual, para desinhibirse, salir de la monotonía y el día a día”, responde Sánchez cuando habla de la identidad del bar. “Escuchas música que no encuentras en otro lugar, es cómodo, muy seguro y, lo más importante, integral”.

Es casi imposible pensar en un lugar donde se pueda celebrar junto a 10 familiares de diferentes edades, organizar un cumpleaños para un amigo de 30 años, celebrar el aniversario o simplemente invitar a su pareja para una velada romántica. Este bar tiene una mezcla de características que funcionan en cualquiera de los casos. En pocas palabras, en Red Room nadie se sentirá fuera de lugar porque encontrará un toque de su personalidad en los detalles, la atención, el entretenimiento y la calidad de sus productos. Como dice Sánchez, es integral y eso lo distingue de los demás.

LA MÚSICA ES CLAVE "Para mí, eso es el 90 % de cualquier sitio", asegura Andrés Sánchez, el director comercial y relacionista público del Red Room.
LA MÚSICA ES CLAVE “Para mí, eso es el 90 % de cualquier sitio”, asegura Andrés Sánchez, el director comercial y relacionista público del Red Room.


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