fbpx

10 canciones esenciales de Prince

Los mejores éxitos del músico que cambió la música y desafió el género
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
El catálogo musical de Prince no se queda corto con sus éxitos tan icónicos.

Gonzales Photo

* Jason Heller, Tessa Stuart, Brittany Spanos, Joseph Hudak, James Montgomery, Mosi Reeves, Piotr Orlov, Keith Harris, Maura Johnston, Dan Hyman, Patrick Doyle Y Steve Knopper.

“Lo que le falta al pop es el peligro”, dijo Prince en una entrevista con The Guardian en 2006. “No hay emoción ni misterio”. El peligro, la emoción y el misterio fueron las cartas de presentación de Prince Rogers Nelson desde el primer día. A la edad de 19 publicó su primer álbum, For You (1978) y a partir de allí, utilizó su plataforma como un performer extravagante y sensual (que resultó siendo un músico virtuoso y un genio en el estudio) para crear algunos de los éxitos más innovadores y desafiantes que han irrumpido en el mainstream.

Claro, no le costaba ocasionar titulares escandalosos, pero lo que realmente conmovió al mundo era su música capaz de sacudirnos emocional, sensual e intelectualmente. He aquí tan solo una muestra de algunas de sus mejores canciones.

10. Purple Rain (1984)

En una entrevista con Mojo en 2013, Stevie Nicks reveló que originalmente Prince le había dado un demo de Purple Rain al pedirle que contribuyera. Ella se negó diciendo, “Prince, he escuchado esto cientos de veces, pero no sabría por dónde empezar. Es una película, es épico”. La canción se ejecuta en un punto tan crucial en la cinta que lleva su mismo nombre, que la hace trascender incluso más; como si lo necesitara. Envuelta en las notas, los ecos y un coro góspel, y rematada con un solo de guitarra te eleva hasta el cielo, es la muestra final de todas las influencias que Prince había estado absorbiendo a principios de los 80, cuando pasó de rock a pop y de pop a soul.

9. Erotic City (1984)

El lado B de Let’s Go Crazy no solo fue una de sus canciones más funk sino también la introducción al mundo de Sheila E. Con una sinuosa línea de bajo y unas notas de teclado dulces y sencillas, Prince fluctúa su voz en uno de sus temas más obscenos. A finales de los 90, en la inducción de Parliament-Funkadelic al Salón de la Fama del Rock & Roll, el músico reveló que había grabado la canción justo después de haber visto al grupo en el teatro Beverley en California. “Fue estremecedor. 14 personas cantando Knee Deep al unísono”, dijo Prince. George Clinton después le devolvería el favor con un cover.

8. Let’s Go Crazy (1984)

Después de que When Doves Cry dominara la radio pop a mediados de 1984, Let’s Go Crazy sirvió tanto como una forma de reafirmar su éxito, como de publicidad para la película Purple Rain. Su funk rock y sus alusiones a Jimi Hendrix fueron hechas con la ayuda de The Revolution, que se convirtió en el grupo de acompañamiento más famoso en Estados Unidos.

7. When Doves Cry (1984)

El corazón del soundtrack de Purple Rain y el mayor éxito de 1984, When Doves Cry, mostró lo experimental que podía llegar a ser el pop. Sin ninguna línea de bajo y Prince en la guitarra, los sintetizadores y la batería, esta canción es tan gélida como una relación podría llegar a sentirse. Su ingeniero recuerda que el artista, quien tocó todos los instrumentos en la canción, supo instantáneamente el impacto que tendría el sencillo en la música. “Nadie tiene los cojones para hacer esto”, le dijo Prince. “Tú solo espera, se van a enloquecer”.  

6. Delirious (1983)

Delirious, el segundo tema de Prince en llegar al top 10, es una canción ligera y funk mejorada con nuevos sonidos: la caja de ritmos LinnDrum (popularizada por Devo, Gary Numan y Michael Jackson) y un sintetizador. Todo marcaba una delgada línea entre lo comercial y lo experimental; entre el pop, el R&B y el new wave. Como diría Matt Fink, teclista de The Revolution, “Hasta un punto, él estaba intentando que la música sonara bien, como algo agradable para el oído de una persona promedio que escucha la radio, pero que aún enviara un mensaje”.

5. Little Red Corvette (1983)

El coro de la primera canción de Prince en llegar al top 10 sugiere que simplemente se trata de una canción sobre un automóvil, pero si miramos debajo del capó, es una sobrecarga sexual. A pesar de las alusiones al sexo y otros versos más directos, la canción resonó en la radio mainstream, en gran parte gracias a su coro pegadizo e irresistible. La historia detrás de ella es que a Prince se le ocurrió la letra mientras manejaba el Ford Edsel rosado de Lisa Coleman, miembro de The Revolution, pero a mediados de 1983 no había nada más llamativo que el Corvette de Prince.

4. 1999 (1982)

Cuando Prince grabó su disco 1999, pasaba los días y noches sin descansar ni ingerir alimentos ya que comer le daría sueño. Su himno apocalíptico fue publicado en 1982, justo cuando las tensiones por la Guerra Fría llegaron a su punto más álgido: al parecer, la guerra nuclear solo era cuestión de tiempo. En medio de tal ambiente, Prince detonó una canción tan osada que observa el final con desdén: “Pero la vida es una fiesta, y las fiestas no están pensadas para durar”. El fin del mundo nunca ha sonado tan sensual.

3. Controversy (1981)

La Mayoría Moral estaba en su auge en 1981, reforzada por la posesión de Ronald Reagan. Para noviembre, la respuesta apareció en forma de Controversy. Con un beat sólido y un ritmo al estilo P-Funk, el decimotercer sencillo de Prince contrarrestó la reacción de los conservadores contra cualquier cosa (la música, el cine, la televisión, los libros y el sexo) que amenazara con liberar a Estados Unidos del período de calma que hubo después de los 70. Sin darle mucha importancia a las especulaciones sobre sus preferencias tanto políticas como personales, el artista ofrece más preguntas que respuestas: “¿Soy blanco o negro? ¿Soy heterosexual o gay? ¿Creo en Dios? ¿Creo en mí?”. Este es el sonido de Prince apropiándose de la moralidad estadounidense y haciéndola su juguete.

2. When You Were Mine (1980)

Como cuenta la leyenda, la mejor canción de new wave que jamás se ha escrito sobre un triángulo amoroso bisexual, llegó a Prince en una habitación de hotel en Florida, luego de haber rechazado una excursión de la banda a Disney World. O, de acuerdo con otra historia, le llegó en Alabama mientras escuchaba a John Lennon. En cualquiera de los dos casos, la segunda canción de Dirty Mind (1980) es una obra maestra que tiene tanto de Blondie como de James Brown. Tres años más tarde, Cyndi Lauper haría un cover en su álbum She’s So Unusual.

1. I Wanna Be Your Lover (1979)

Los Angeles Times describió el primer éxito de Prince como un “ejercicio de funk modesto y cuidadosamente elaborado”, en una reseña sobre el debut del cantante en el teatro Roxy en noviembre de 1979. En retrospectiva, esa es una valoración muy cautelosa, pero es comprensible: Prince tenía 21 años en ese entonces, y su estilo extravagante y descarado todavía no se distinguía entre el panorama de la música disco. Pero las semillas estaban ahí. Tras los pocos resultados de su primer álbum, For You, el músico compuso I Wanna Be Your Lover con una pasión dirigida a la cantante de R&B Patrice Rushen. El tema posee un beat creado de forma audaz, un estremecedor falsete del cantante y una brillante renovación de la música disco. Con esta canción, Prince creó un desafío y de allí en adelante, el mundo tendría que aceptar el reto.