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10 canciones esenciales de ZZ Top

Revisamos los mejores temas de la exitosa agrupación tejana, desde La Grange hasta Legs
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Tras la muerte del bajista y miembro fundador de ZZ Top, Dusty Hill, recordamos las 10 canciones más icónicas del trío de Texas.

Aaron Rapoport

Por: David Browne, Kory Grow, Brian Hiatt, Joseph Hudak, Angie Martoccio, Simon Vozick-Levinson

Desde antes de haber aparecido en MTV en los 80, ZZ Top nunca fue una banda cualquiera de blues rock. Después de que Cream y Jimi Hendrix convirtieran el blues eléctrico en psicodelia, este trío lo llevó de vuelta al árido suelo de Texas. La lujuria de sus letras siempre estaba acompañada de algo más, y el sonido eléctrico de Eliminator y sus sucesores resaltó la esencia inigualable de la banda. Aquí echamos un vistazo a 10 de sus canciones más memorables.

La Grange (1973)

Un exquisito riff de guitarra guía esta “maravilla de dos minutos” (en palabras de Billy Gibbons), que le rinde tributo a Chicken Ranch, el mismo burdel ubicado en La Grange, Texas, que inspiró el libro y la película The Best Little Whorehouse in Texas. “Cuando fui allí tenía 13 años”, le dijo Dusty Hill a Spin en 1986, señalando que le había molestado que el establecimiento cerrara tan solo unos meses después de que saliera la canción de ZZ Top. “Era un prostíbulo, pero no es por nada que alguna cosa dure 100 años”.

Waitin’ for the Bus (1973)

Pobre ZZ Top, solamente quería llegar a casa. La canción al estilo de La Odisea que abre su álbum Tres hombres comienza con un suave y preciso lick de guitarra, y una línea de batería que anticipan la era electro-blusera de la banda. Aquí, Gibbons cuenta que han estado esperando el transporte durante todo el día, con una botella de trago en la mano y unas cuantas monedas en los bolsillos, ¡pero vaya suerte la suya!, cuando llega el autobús está repleto. El virtuoso James Harman toca su solo y cuando el tema termina, los chicos están soñando con poder comprar un Cadillac algún día. “Puedes conocer personas excepcionales en la estación del bus”, Hill le dijo a Spin en 1985.

Tush (1975)

No pido mucho”, grita Dusty Hill en esta enérgica canción, cuyas letras fueron compuestas en menos de 10 minutos por él mismo durante una prueba de sonido en un rodeo en Alabama. Puntos extra por la honestidad con la que fue escrita y por ese nuevo giro en una larga tradición de mezclar lo sagrado con lo profano… eso es un hecho a menos que creas en sus entrevistas en donde menciona que únicamente se refería a algo “muy exuberante y lujoso”.

I’m Bad, I’m Nationwide (1979)

Una de sus canciones más pretenciosas, un blues con el que ZZ Top soñó y cuya visión no se cumpliría sino hasta cuatro años más tarde con Eliminator. Aun así, Billy Gibbons, Dusty Hill y Frank Beard te retaban a encontrar a alguien más cool que ellos. En 2009 Gibbons le dijo a Guitar World que el tema era un homenaje al guitarrista tejano Joey Long, quien le prestó el instrumento (una especie de mandolina de hojalata) que suena al fondo. También hay un poco de clavinet al final, una decisión que inspiró a Hill a tocar piano en sus sesiones futuras. “Es un sonido muy interesante”, dijo Gibbons. “Eso despertó el interés de Dusty en aprender a tocar el teclado”.

Cheap Sunglasses (1979)

¿Quién dice que la monotonía de las giras no puede ser una fuente de inspiración? Uno de los éxitos de Degüello (1979), además de I’m Bad, I’m Nationwide, es esta oda a los lentes baratos que surgió en medio de una tour de la banda. De acuerdo con Hill, durante sus viajes ZZ Top visitó muchos paradores en las carreteras y, tal como se lo mencionó a Spin, “Toda estación de gasolina en el mundo tiene una vitrina con las gafas de sol más baratas y espantosas que te puedas imaginar”.

Gimme All Your Lovin’ (1983)

“Habíamos jugado un poco con los sintetizadores y luego todos estos aparatos comenzaron a aparecer. Nos aventuramos y esta fue una de las primeras canciones que creamos”, le dijo Billy Gibbons a ROLLING STONE sobre el cambio de estilo que tuvo la banda en los 80, que comenzó en forma con el sencillo principal de Eliminator. Una explosión de sintetizadores ochenteros y riffs salvajes que transmite adrenalina pura; la canción se convirtió en un clásico en la radio e inspiró un videoclip que definió la iconografía de ZZ Top: automóviles, guitarras y mujeres.

Sharp Dressed Man (1983)

ZZ Top y el productor Bill Ham se aferraron a los sintetizadores en el extraordinario álbum de 1983, Eliminator. Junto a su video que emanaba elegancia, el tema representaba a los 80 en su máximo esplendor, incluso cuando la vestimenta de los miembros de la banda no iba acorde con el código de traje y corbata. “La elegancia depende de quien eres”, le explicó Hill a Spin en 1986. “Si estás en una motocicleta te verás bien vistiendo cuero. Si eres punk, puedes tener estilo de ese modo. Puedes serlo o no serlo de cualquier forma, todo está en tu cabeza. Si te sientes elegante, eres elegante”.

Got Me Under Pressure (1983)

Billy Gibbons no es capaz de explicar cómo se acostó con una dominatriz adicta a la cocaína en Got Me Under Pressure, porque lo sacó de quicio. Lo único que puede hacer es intentar cumplir sus deseos de comer comida francesa, visitar museos de arte y tener sexo en automóviles. “Todo el mundo me pregunta si Under Pressure trata sobre alguna de mis exnovias”, le dijo Gibbons a Spin en 1985. “Y si no, ¿de quién era? Bueno, afortunadamente no sufrimos de ese tipo de presión. Quizás sea porque nos marchamos justo a tiempo de la ciudad”.

Legs (1983)

El tercer sencillo de Eliminator tiene sintetizadores enérgicos y a comparación de Sharp Dressed Man y Gimme All Your Lovin’ es más apto para la radio, tanto así que podría tratarse de Huey Lewis. Burda, comercial y completamente pegajosa, es la única de esas tres canciones en entrar al top 10. “Iba conduciendo por Los Ángeles cuando cayó un aguacero sin igual y había una chica muy linda en el andén”, le comentó Billy F. Gibbons a Spin en 1986. “La pasé y luego pensé, ‘Será mejor que me detenga, o al menos dé la vuelta para darle un aventón’, pero cuando regresé ya se había ido”. Inquietante, ¿verdad?

Rough Boy (1985)

En las notas de la recopilación de sus mejores éxitos, el trío aseguró haber escrito esta power ballad “en un día de invierno a las afueras de Texas”. En la canción, Gibbons intenta comprender su mal comportamiento, antes de admitir que es “un chico difícil” sobre una línea punzante de guitarra. La banda trabajó junta en la fusión de un blues tejano y el de la nueva era, con teclados etéreos de la mano de Dusty Hill que le sirven al guitarrista de preparación para sus solos más emocionales. Gibbons le dijo a Spin en 1985 que el imaginario de este personaje fue lo que les impulsó a componer una balada: “La forma en que surgió fue, ‘¿Cómo un fanático de ZZ Top aceptaría que un sonido tan hermoso y sublime entrara en su mundo?’. La música dulce debía tener a un chico rudo en ella, y ahí está presente”.