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40 años de punk rock con Bad Religion

Hablamos con el bajista Jay Bentley sobre Decades, los cuatro conciertos con el que celebrarán sus cuatro décadas de carrera musical
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Bad Religion publicó Age of Unreason, su más reciente álbum de estudio en 2019.

Jim Wright

Bad Religion celebrará su 40 aniversario con Decades, cuatro conciertos divididos en cuatro episodios donde cada capítulo se centrará en una era diferente de la agrupación. La banda capturó las presentaciones en el famoso Roxy Theatre de Los Ángeles. 

El primer capítulo se enfocará en la música de la banda que surgió en los 80 y se estrenará el próximo 12 de diciembre. Los siguientes tres episodios se estrenarán cada semana luego del lanzamiento inicial.  Luego de comprar cada episodio se podrá ver las veces que se desee hasta el 5 de enero de 2021. La agrupación participará de chats en vivo durante cada premiere y habrá mercancía única. 

La pandemia de seguro dañó los planes de todos este año, y por supuesto que la industria de la música fue una de las más afectadas por este terrible y catastrófico imprevisto. Las bandas no pudieron salir de gira, algunos procesos de producción se vieron afectados y tuvieron que adaptarse a esta nueva virtualidad haciendo conciertos por streaming. “Estos últimos meses fueron… aburridos. Es increíble pensar que este es el primer año en cuatro décadas que no tocamos en vivo. De todas formas este periodo nos hizo reevaluar algunas cosas y para realmente poner sobre la mesa las cosas que realmente importan”, cuenta Bentley desde su casa en Los Ángeles. 

“Nosotros queríamos hacer estos conciertos en vivo, con el público frente a nosotros, la idea de hacer algo específicamente para plataformas digitales no era algo que se nos pasara por la cabeza. Si íbamos a grabar algo lo haríamos con nuestros fans, al igual que lo hicimos hace 10 años cuando celebramos nuestro 30 aniversario tocando en The Palladium”, comenta el bajista. “Fue cuando nos dimos cuenta que ya era imposible tocar este año que se nos ocurrió la idea de hacer algo para conmemorar esta celebración”.

Organizar cuatro décadas de trayectoria y 17 álbumes de estudio en cuatro conciertos no es una tarea fácil, pero que seguro no deja de ser emocionante por algunos de los recuerdos que vuelven a colación. “Lo más emocionante fue discutirlo y cuando tuvimos que hacer el trabajo fue lo peor. Porque eran como 200 canciones y no me acordaba de muchas de ellas, aprendimos demasiadas, fuimos muy ambiciosos. Era mucho. Ojalá hubiéramos tenido un mes para hacer esto, ya que lo hicimos en cuatro días”, dice Bentley mientras se ríe a carcajadas. “A veces tienes que dejar de pensar, y simplemente enfocarte. Todo lo que debíamos hacer era recordar canciones. ‘Olvídate de tu número de teléfono, de la dirección de tu casa’, decíamos. ‘Solo recuerda estos temas y ya está”’.

Steve Albese

“Organizar las canciones fue muy similar a cuando planeamos un setlist. Quieres tocar las canciones que los fans de la banda quisieran escuchar, pero también quieres tocar algunas para las personas que no conocen la banda pero que han escuchado anteriormente una o dos canciones, y por último quieres tocar canciones para las personas que realmente no conocen la banda pero que terminen disfrutándolo”, dice el bajista. “Las canciones más divertidas son esas bien profundas, las que tocas para los fans que te han visto ya muchas veces, así que son como pequeñas joyas escondidas en estos álbumes y que dices, ‘Creo que esta solo la hemos tocado un par de veces en vivo’, en ese momento es cuando le vuelas la cabeza a tus fans”. 

Steve Albese

Tocar canciones de hace 30 o 40 años revive muchos sentimientos, y de cierta manera termina generando vínculos fuertes y uniendo mucho más a los miembros de la agrupación. “En los 80, solo estábamos Greg y yo, y recuerdo estar tocando alguna que otra canción de ese periodo y reirme a carcajadas con Greg mientras le decía, ‘¿recuerdas cuando tocábamos esto?’, no lo hacíamos desde que éramos niños”, agrega Bentley. “También revivimos algunas bromas y chistes internos de los 90, realmente la pasamos muy bien”.

“Era rarísimo tocar sin público, se sentía como tocar en un show de televisión, eso lo hemos hecho muchas veces, solo con la diferencia que cuando tocas para alguna cadena de televisión, solamente interpretas una canción y te largas de ahí, aquí simplemente quedaba un silencio incómodo mientras comenzábamos con la siguiente”, cuenta Bentley. “Ahora las bandas deben mentalizarse de que son más actores de televisión que artistas de escenario, pues ya no hay escenarios donde tocar”, agrega.

Bad Religion a lo largo de su carrera musical ha podido explorar el punk de maneras muy diversas, pero sobretodo ha logrado cosas que muy pocos alcanzan; crear estándares y obras musicales que se destaquen como íconos y referencias para la historia de la música y del mismo punk. “Yo veo los álbumes como una Polaroid, son como fragmentos de una época, un pedazo de tiempo, más que las propias canciones. Pero si es por el sonido, mi álbum favorito podría ser Recipe For Hate, creo que ahí fue cuando alcanzamos otro nivel, pero la manera en la que me hace sentir Suffer yThe Process of Belief es bastante especial, porque hicimos esos discos en dos momentos cuando no le importábamos a nadie, y lo sabíamos, simplemente estábamos haciendo música para nosotros mismos, y éramos una banda casi inexistente”.