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Angus Young, Brian Johnson y Cliff Williams sobre la resurrección de AC/DC

“Este disco es casi que un homenaje a Malcolm, mi hermano”, dice Young sobre el nuevo LP de la agrupación. “Es un tributo para él, así como Back in Black lo fue para Bon Scott”.
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Josh Cheuse

Cuando AC/DC terminó su gira Rock or Bust en septiembre de 2016, la banda parecía haber terminado por siempre. El guitarrista rítmito Malcolm Young estaba en las fases finales de su batalla contra la demencia que provocó su retiro de la banda dos años antes, el baterista Phil Rudd estuvo fuera de la gira luego de que fuera arrestado por las autoridades neozelandesas por “planear un intento de asesinato”, el vocalista Brian Johnson se perdió de los últimos 23 shows debido a su pérdida en la audición, y el bajista Cliff Williams simplemente anunció que se retiraba. 

Pero durante los últimos cuatro años, el guitarrista Angus Young, el último miembro de la agrupación, poco a poco unió los trozos rotos de AC/DC, ayudado de una nueva y misteriosa tecnología que hizo que la voz de Johnson se recuperara y lo trajo de nuevo a la banda. 

El resultado es Power Up, el próximo álbum de la banda que reúne a los cuatro miembros sobrevivientes de las épocas de Back in Black. (Malcolm Young murió en 2017, y su sobrino Stevie Young tomó su lugar en 2014). “Ha sido un recorrido largo”, dice Angus desde su hogar en Australia. “Pero es bueno que todos se montaran de nuevo para darle un poco más de rock and roll al mundo. En este momento, con la pandemia, espero que le de un poco de alegría a las personas”.

Uno de los adelantos de su nuevo disco

El disco fue grabado a finales de 2018 y comienzos de 2019, pero Angus visitó el archivo de canciones inéditas antes de que comenzaran y cada canción está acreditada a Angus y Malcolm Young.““Este disco es casi que un homenaje a Malcolm, mi hermano”, dice Young. “Es un tributo para él, así como Back in Black lo fue para Bon Scott”. 

El camino hacia Power Up fue el más arduo por el que ha caminado AC/DC desde Back In Black, que fue grabado luego de la muerte del vocalista Bon Scott hace más de 40 años. Brian Johnson fue contratado poco después de Back in Black y siguió siendo el frontman del grupo por 36 años más, pero durante la gira de 2016 se encontró con serios problemas en su audición. 

“Era bastante grave”, dice por teléfono desde Inglaterra. “No podía escuchar el tono de las guitarras. Era un tipo horrible de sordera. Solamente me guiaba por la memoria muscular y la forma de la boca. Me estaba comenzando a sentir bastante mal acerca de las presentaciones en frente de los chicos, de la audiencia. No hay nada peor que pararse ahí y no estar seguro”.

La mayoría de los fans no tenían idea de lo que estaba sucediendo, pero era doloroso para la banda verlo tan de cerca. “Se halaba las orejas y solo sacudía su cabeza”, dice Williams desde su hogar en Carolina del Norte. “No podía afinar, la estaba pasando terriblemente mal”.

AC/DC en un concierto en Dallas, Texas en 2016

La banda intentó seguir con las siguientes fechas de la gira, pero los doctores de Johnson intercedieron. “Los doctores dijeron, ‘sordera es sordera, hijo’, dice Johnson. “Cliff y Angus no querían ser los responsables por dañar más mi audición… Estas mierdas suceden. Al menos no era terminal”.

Con Brian fuera, los miembros remanentes de la banda tenían una gran decisión por delante. “Brian estaba corriendo el riesgo de perder su audición completamente”, dice Angus. “Tuvimos algunos días para contarles a todos la situación y dar el mensaje. No quieres que haya personas que aparezcan y se ofendan por enterarse a lo último”. 

En un comunicado de prensa que salió el 7 de marzo de 2016, la agrupación anunció que las fechas que quedaban de la gira Rock or Bust serían pospuestas debido a los problemas de audición de Johnson. “Desde el show de mañana en Atlanta hasta el concierto en Madison Square Garden en Nueva York, quedarán para finales de este año”, decía, “posiblemente con un vocalista invitado”.

Esas últimas cinco palabras le pusieron los pelos de punta a toda la comunidad de fans de AC/DC. La banda no había tocado ningún concierto sin Johnson desde el momento que se unió en 1980, y el prospecto de traer a un nuevo cantante era inimaginable. Un mes después, soltaron otra bomba de noticia.

“Los miembros de AC/DC quieren agradecerle a Brian Johnson por su contribución y dedicación a la banda durante tantos años”, decía un comunicado de prensa. “Le deseamos lo mejor con sus problemas de audición y próximos proyectos… Axl Rose se ha ofrecido para tomar supuesto y acabar los conciertos programados”. 

Johnson no fue citado en ninguno de estos comunicados y los rumores comenzaron a aparecer, se decía que se encontraba en descontento por la manera en la que se manejó la situación. Tres días después publicó su propio comunicado. “No creo que los anteriores comunicados de prensa dijeran lo que realmente yo quería decirle a los fans y tampoco creo que esa sea la manera en la que debe presentarse”, escribió, antes de comentar su situación de salud con gran nivel de detalle. “Espero que mi audición mejore y pueda volver a las presentaciones en vivo. Aunque los resultados sean inciertos, mi actitud es positiva. Solo el tiempo lo dirá”. 

Axl Rose tocando con AC/DC

La decisión de seguir sin Johnson fue un poco dura para algunos fans, pero Young insiste en que él no tenía sino opciones terribles. “Cuando miras los diversos escenarios, te das cuenta de que ninguna era una buena opción”, dice. “Y piensas, ‘¿Debemos cancelar?’, luego vienen las cosas legales y eso. Tuvimos algunos consejos por parte de nuestros managers. Había una larga lista de personas para que tomaran ese puesto. Pero de la nada, Axl Rose nos contactó y dijo que nos ayudaría, cosa que fue bastante buena”. 

“Pudimos haber cancelado”, continúa, “Pero de todas formas… cuando miras las opciones… Sigue siendo una decisión bastante difícil”.

Johnson se negó a hablar de lo sucedido poco tiempo después, pero en 2019 habló un poco con Dan Rather. “Es como si te dispararan en el campo de batalla; es tu turno”, dice. “Seré honesto contigo, fui a mi oficina y sepulté mi cabeza en una botella de whiskey, buen whiskey”. 

Johnson lo cuenta de manera diferente hoy en día. “No me sentí muy bien conmigo mismo durante todo ese tiempo”, dice. “Pero eso fue en ese entonces. Con todas las bandas y las cosas, son como pequeños baches en el camino”. 

Con la ayuda de Axl Rose, AC/DC terminó la gira de 2016. Pero Williams dijo que esta era su última vez. “Para ser franco, no fue una gira fácil para terminar”, dijo el bajista. “Tenía algunos problemas de salud que no pienso comentar. Pero me estaban pasando varias cosas mientras estábamos allá afuera, un vértigo terrible. Pensé que ya era mi hora”. 

Tocaron por última vez en el Wells Fargo Center de Filadelfia el 20 de septiembre de 2016. Cuando los últimos disparos del cañón sonaron, la banda caminó hacia un futuro incierto. Stevie Young había hecho un trabajo increíble durante toda la gira, y el baterista Chris Slade de la era de Razors Edge, volvió a su puesto de trabajo y se dieron cuenta que Rudd no podía seguir tocando. Pero Axl Rose no era una solución a término indefinido para el problema del vocalista, ahora ya no tenían bajista. 

Angus volvió a Australia, se tomó un largo descanso y comenzó a depurar un gran catálogo de canciones inéditas que había escrito a lo largo de los años junto a su hermano Malcolm. La mayoría de ellas venían del período de Black Ice en 2008. “Hubo bastantes ideas para canciones de esa época”, dice. “En su momento él me dijo, ‘Dejemos esas canciones ahí por ahora. Si seguimos, nos saturaremos”. Saldrán en el siguiente. Eso siempre se me quedó. Cuando me senté a escucharlas de nuevo, dije, ‘Si hay algo que deba hacer en mi vida, es publicar todas estas canciones’”.

El trabajo se pausó en 2017, cuando el hermano mayor de Angus y Malcolm George Young, guitarrista de la legendaria banda australiana The Easybeats y productor de siete álbumes de AC/DC, murió. Malcolm falleció tres semanas después. “Mi hermano George fue una gran parte de AC/DC, especialmente en nuestros primeros años”, dice Angus. “George y Malcol siempre fueron dos personas en las que me apoyé. No importaba si estábamos en el estudio o donde fuera, siempre les pedía consejos para lo que yo hiciera”. 

Esas dos pérdidas seguidas fueron devastadoras para Angus, pero también pavimentaron el camino para que su fracturada banda comenzara a unirse nuevamente cuando Brian Johnson, Cliff Williams y Phil Rudd viajaron a Australia para el funeral de Malcolm. Era la primera vez que Angus veía el rostro de Rudd desde los ensayos para la gira de 2016. 

“Se veía tan bien”, dice Angus. “Estaba allí y en buen estado. Se estaba preocupando por él. Estaba yendo a terapia y se estaba organizando, fue bastante bueno”. 

Los cargos iniciales que se le imputaron al baterista parecían bastante graves, pero muchos de ellos fueron retirados y su sentencia terminó siendo de ocho meses de detención domiciliaria. “Nosotros defendemos a Phil con capa y espada. Lo que pasó allá, no es el Phil que conocemos. Eso fue otra cosa. Él se está viendo muy bien ahora y todo lo está haciendo bien”, dijo Johnson.

La situación de Johnson era más complicada. Mejorar las cosas con Angus no iba a servir de nada si sus problemas en la audición persistían. Pero encontró a un especialista que quería intentar un tratamiento experimental en él. El cantante se rehúsa a dar muchos detalles, pero un experto vino a su casa una vez al mes durante tres años para intentar solucionarlo. 

“La primera vez que vino trajo algo parecido a una batería de carro”, dice Johnson. “Dije, ‘¿Qué carajos es eso?’ y dijo, ‘Vamos a miniaturizarlo”. Le tomó dos años y medio. Venía una vez al mes. Nos sentábamos y era aburridísimo con todos esos cables, pantallas y sonidos. Pero valió la pena. Lo único que les puedo decir es que usa la estructura ósea del cráneo como receptor. Eso es todo lo que les puedo contar”.

Milagrosamente, el aparato súper secreto de Johnson le permitió cantar de nuevo. “Nos contaban cómo iban con el proceso y todo eso”, dice Angus. “Fue bastante bueno. Yo sabía qué tanto significaba todo esto para Brian y lo difícil que era. Así lo fue para todos nosotros”. 

Una vez que Rudd y Johnson estuvieron de vuelta en la nómina de AC/DC, no tuvieron que convencer mucho a Williams para que regresara también. “Fue como tener a la vieja banda de nuevo”, dice el bajista. “No fue como comenzar desde cero, pero esto es lo más unido que ha estado la banda en casi 40 años. No quería perdérmelo”. 

Se reunieron en 2018 en los Warehouse Studios en Vancouver con el productor Brendan O’Brien, quien también trabajó en Black Ice de 2008 y Rock or Bust de 2014. “Lo que me gusta de Brendan es que te mantiene trabajando cuando estás en un proyecto con él”, dice Angus. “Él es talentoso. Sabe de bajos, guitarras y un poco de batería y piano. Él cubre el espectro de lo que hacemos musicalmente. Es muy bueno porque estás trabajando con un músico, que puede aplicar ese conocimiento musical.

Para el fin de la sesión, Young ya tenía 12 canciones que quería producir. Ninguna de ellas estaba muy lejos de la fórmula AC/DC que se estableció en 1973: Escritas como si fueran un himno, coros para estadio, guitarras fuertes y títulos tenebrosos como Demon Fire y Wtich Spell. Como siempre, no había baladas o canciones de amor en la lista. 

El primer sencillo, A Shot in the Dark, es un ejemplo perfecto. “Tiene esa gran vibra AC/DC, y un gran cántico de rock and roll”, dice Angus.  “El título es gracioso porque a todos nos gusta un poco de alcohol en la noche, o algunos shots en la oscuridad. Estuve orgulloso cuando la disquera la oyó por primera vez y dijeron que era una canción fuerte y que debía ser la primera que escuchara la gente”. 

“Hemos estado juntos durante todos estos años, es como pausar el tiempo”, dice Angus. “Todavía estamos en ese tiempo donde tocamos rock. No es que estemos tocando otra cosa. Nos aferramos a lo que sabemos hacer mejor. Tiene un poco de sabor a museo, creo yo. Pero las pinturas como la Mona Lisa perduran en el tiempo, así es como yo veo esa canción”. 

La banda se ensambló en Vancouver con cinco integrantes, pero Johnson trabajó excesivamente con O’Brien para tener las voces como quería. “Estoy cantando algo que alguien más había hecho y quiero que sea lo que el escritor tenía en mente”, dice. “Cantaba un verso, lo escuchaba y decía, ‘Brendan, creo que lo puedo hacer mejor. No estoy feliz con eso’. Luego lo intentaba de nuevo. Brendan siempre fue el juez, él decía, ‘Creo que vamos por el camino correcto’”.

Este es el primer álbum luego de la muerte de Malcolm Young, aunque su presencia se sintió fuertemente por todos durante el proceso creativo. “Incluso cuando estoy en casa y tomo mi guitarra, lo primero que pasa por mi cabeza es. ‘Creo que a Mal le gustaría este riff’”, dice Angus. “Así es como sorteo muchas de las canciones”. 

“Malcolm siempre estuvo allí”, dice Johnson. “Como Angus diría, la banda fue su idea. Todo pasaba por él. Él estaba en tu mente o tus pensamientos. Todavía lo veo a mi manera. Todavía pienso en él. Y cuando estábamos haciéndolo en el estudio, había que tener cuidado al mirar por ahí porque parecía que él estuviera ahí”.

“AC/DC sin Mal no es AC/DC”, dice Williams. “Él está de alguna forma. Siempre está aquí”.

La mayor parte del disco se grabó en un lapso de seis semanas a mediados de 2018, aunque la banda continuó modificándolo en 2019. Ellos planeaban lanzar Power Up a principios de este año, pero la pandemia los hizo reconsiderar. “Estábamos esperando lanzar el disco antes de que todo esto sucediera”, dice Angus. “Ellos estaban teniendo ideas para empacarlo y promocionarlo. Luego vino el virus y todo eso. Tocó detenerlo todo”. 

Una gira también estaba en los planes pero querían continuar con cuidado debido a la condición auditiva. “Pensamos, ‘¿No sería divertido tocar un par de shows pequeños antes de empezar?’”, dice Johnson. “Eso fue lo más lejos que llegó. Volvimos a casa luego de la reunión y dos días después todo valió mierda. Fue China y Europa y luego se comenzó a expandir como un incendio. No era posible”. 

Ellos pudieron ensayar una vez antes de la pandemia. “Fue con los chicos y con todo el montaje, fue brutal, brillante”, dice Johnson. “Me sentí como un niño de nuevo”. 

Ellos esperan llevar a Power Up a los conciertos cuando la pandemia pase. Por ahora, están contentos de que AC/DC volviera a ser una banda funcional y que tienen la oportunidad de mostrarle al mundo algunas de las canciones finales de Malcolm. “Recuerdo visitarlo tras una operación”, dice Angus. “Esto es cuando aún podía hablar. Me dijo, ‘No te preocupes. Estaré luchando por ti. Siempre nos apoyó”.

“Él es el fundador de todo esto llamado AC/DC”, continúa. “En los comienzos de la banda le dije, ‘¿Qué vamos a hacer?, y me respondió: ‘Yo sé qué es lo que vamos a hacer. Haremos rock and roll puro y duro”.