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Bruce Dickinson y su llegada a Iron Maiden

El cantante recuerda cómo aterrizó en la banda en su autobiografía What Does This Button Do?
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La vida de Bruce Dickinson cambiaría en el festival Reading de 1981.

PYMCA/UIG via Getty Images

Aunque Iron Maiden ha tenido tres vocalistas, no hay ninguna duda de que Bruce Dickinson ha sido el más representativo. Más allá de que Paul Di’Anno cantara en los dos primeros álbumes (Iron Maiden y Killers), el gran éxito de la banda llegó con The Number of the Beast y los alaridos de Dickinson. Pero antes de ser parte del grupo, el carismático cantante estuvo en Samson.

En su autobiografía What Does This Button Do?, Dickinson recuerda cómo y cuándo le ofrecieron ser vocalista de Maiden. Después de algunos ensayos y una presentación en el Marquee Club con Samson, el cantante tenía inconvenientes con su voz. Le dolía garganta y no podía hablar después de algunos toques. En ese momento tenía una novia que había tenido clases de canto. Ella guardaba un cuaderno con diferentes ejercicios para fortalecer el diafragma y evitar los problemas al acabar los conciertos.

“El teatro de la mente [el término que usa Dickinson para describir los grandes conciertos] era cada vez más emocionante, pero no estaba seguro si Samson lo haría. En A&M Records estaban interesados en nosotros”, relata el vocalista. “Para ser más preciso, yo les interesaba, lo cual quedó muy claro en una sesión de fotos en la que estaba al frente y la banda atrás”.

En 1981, después de practicar los ejercicios del cuaderno de su novia, lo cual le había abierto las puertas a un mundo nuevo para su voz, Dickinson se presentó en el festival Reading con Samson. En la grabación de esa presentación se puede ver toda la potencia que tenía. Estaba preparado para algo más grande y una propuesta que le cambiaría la vida estaba a punto de llegar.

“Estaba en la esquina de una carpa donde vendían cerveza cuando Rod Smallwood [mánager de Maiden] se acercó y me dijo, ‘Vayamos a un lugar menos ruidoso para que podamos hablar’. Salimos y nos hicimos junto a un poste en el backstage, para que todo el mundo nos viera”, cuenta el vocalista. Luego fueron a la habitación de Smallwood, donde le ofreció una audición para estar en Iron Maiden.

“Yo le dije lo que pensaba: ‘Primero, sabes que voy a conseguir el trabajo, o si no ni preguntarías. Segundo, ¿qué va a pasar con Paul? ¿Él sabe que se va? Tercero, cuando tenga el trabajo, y lo tendré, ¿están preparados para un estilo y opiniones totalmente diferentes de alguien que no va a ceder?’”, escribió Dickinson. “’Puedo ser muy molesto, pero es lo mejor. Si no quieren eso, dímelo ahora y me voy’”.

La jugada de Smallwood sería la correcta. Iron Maiden tocó el cielo en los 80 con álbumes como The Number of the Beast y Powerslave, hasta que Dickinson abandonó la banda a mediados de los 90. Su remplazo, Blaze Bayley, dejó dos discos con la banda, The X Factor y Virtual XI. En 1999, la voz de clásicos como Run to the Hills y Aces High regresó. Hasta el día de hoy sigue liderando el grupo y girando por todo el mundo.