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Bruce Springsteen se enfrenta a sus demonios en Letter to You

El disco fue grabado en tan solo unos días en compañía de la E Street Band, este es uno de los álbumes más personales de la carrera de Springsteen
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Bruce Springsteen intenta encontrarle sentido a su pasado en Letter to You.
Danny Clinch

Bruce Springsteen

Letter To You

Durante los últimos 50 años, Bruce Springsteen ha escrito canciones sobre crecer muy rápido, rockeros locales que solo sueñan con tocar en estadios, y muchas cosas más. Aunque él se metía en esos roles durante sus canciones, ese mismo sentido de esperanza por el futuro y el deseo de vivir una vida más simple fue el que conectó con sus personajes desde el comienzo, y esos hilos se han vuelto más aparentes con el paso del tiempo. Ahora en Letter to You, su vigésimo álbum, y con 71 años, Springsteen parece haberle encontrado sentido a todos esos disfraces. 

La sentimentalidad que fluye a través de Letter to You se siente más auténtica y personal que las historias ficticias que inventó en sus primeros trabajos o incluso en sus inmersiones recientes en la nostalgia, como su álbum Magic. Él grabó el disco rápidamente, en cinco días, en vivo en el estudio con la E Street band, de una forma similar como lo hicieron con Born to Run y Born in the U.S.A. Juntos suenan bastante cómodos, reajustando la Pared de sonido inspirada en Phil Spector que crearon en los 70, con campanas, saxofones y miles de guitarras. Cuando Sprinsgteen canta sobre días gloriosos, es este momento, que está compuesto por sus verdaderos días gloriosos.

Tal vez él publicó el álbum de country rock orquestal Western Stars inmediatamente después de su autobiografía y de su inmersión en Broadway, pero hasta ahora parece que estuviera mirando su pasado a través de sus canciones. Muchas de las letras del álbum son introspectivas, privadas y quijotescas, él esconde sus sentimientos en Letter to You, y las pocas canciones que no se sienten íntimas es porque se está refiriendo al pasado, a canciones que escribió en 1972 y que tocó una o dos veces nada más. Es un álbum con varios niveles de Bruce Springsteen trabajando con diferentes sueños de distintas épocas en un solo concierto. 

El disco abre con varias señales de tránsito apuntando hacia atrás. La música es sombría, construída con guitarras acústicas y arreglos de cuerdas sintetizadas, y su voz suena pensativa mientras confiesa, “Baby, baby, baby, I’m so alone/Baby, baby, baby, I’m coming home”, posiblemente refiriéndose a los fantasmas de Clarence Clemons, George Theiss de su banda The Castiles de los 60, o tal vez a él mismo. Él también habla de la inmortalidad en Last Man Standing, mirando las desteñidas fotografías de cuando “éramos fuertes, jóvenes y orgullosos…”, y referenciando algunos lugares donde tocó en algunos bares de la costa de Jersey, terminando con la frase “Soy el último hombre en pie”. Y termina el disco con I’ll See You in My Dreams, una canción movida y folkera en la que parece que le sigue la corriente a Dylan al decir, “la muerte no es el fin”. 

Entre toda la autoterapia que predica Springsteen, un órgano de iglesia pasa a través de House of a Thousand Guitars, mientras da un sermón sobre el poder curativo del rock and roll: “Here, the bitter and the bored wake in search of the lost chord that’ll band us together … in the house of a thousand guitars”. Este es el mismo millar de guitarras que Springsteen referenció en Radio Nowhere del álbum Magic. Luego viene Ghosts, quizás la canción más fuerte y rockeable del disco, donde canta sobre “escuchar el sonido de la guitarra viniendo de las lejanías místicas”, mientras detalla los rituales de tocarla hasta que estalla cuando él y la E Street band cantan juntos, “para el final del set nadie quedará con vida”. Esta canción une las dos grandes temáticas de Springsteen hasta ahora, uniendo sus años de formación y encontrando la salvación por medio del rock and roll.

También hay canciones en Letter to You donde deja que esos fantasmas lo posean. Varias canciones datan de la época de los días de “Nuevo Dylan” de Springsteen a principios de los 70. Estilísticamente son muy diferentes a la naturaleza confesional del resto de Letter to You, pero como también son canciones de Springsteen y como la E Street Band las está tocando en vivo, tal como sucedió hace 50 años, las canciones no se sienten fuera de lugar. Song for Orphans es una canción country que habla de los perdedores de la historia, el Eje del mal perdiendolo todo, los estados confederados rindiéndose, mientras canta sobre los hijos buscando a sus padres, pero “sus padres ya no están”. Janey Needs a Shooter, con su órgano gospel y su armónica cuentan la historia de doctores, curas y policías depredadores mientras Springsteen actúa como el ángel guardián de una chica vulnerable. 

Letter to You, es en su mayoría, una sorprendente declaración personal, y es extraño escuchar a una de las voces más actualizadas del rock hablar sobre las cosas que le importan, su vida, su familia, el arte, la política, el pasado y la religión, todo en tiempo real. Pero Springsteen se escucha en paz. Aunque el LP no posee la misma urgencia juvenil de sus álbumes de los 70 y los 80, puedes escuchar como la ira y la depresión de sus momentos más duros y sus personajes le dieron a él estabilidad. Las partes más fascinantes de Letter to You suceden cuando él sale de las sombras para admitirlo. Mucha de su música trata sobre aprender a vivir con los contratiempos que sus personajes no pueden cambiar; este es el sonido de Springsteen admitiendo todo eso.