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BTS demuestra su maestría pop en Map of the Soul: 7

Lo más reciente de la banda de k-pop está lleno de experimentos que funcionan a la perfección
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BTS es imparable en este momento.
Big Hit Entertainment

BTS

Map of the Soul: 7

Nunca habíamos visto algo como BTS. Los reyes del k-pop han llevado el sonido de Seúl a lo más alto de los listados en Estados Unidos sin comprometer su arte. No han hecho canciones en inglés, ni han colaborado con celebridades. Incluso en el tema en el que participa Halsey, Boy with Luv, ella canta en coreano, e igual llegó al Top 10 el año pasado, convirtiéndose en su mayor éxito en América hasta el momento.

Han invadido el continente bajo su propia ley, llenando estadios sin olvidarse de los detalles en su sonido y en su estilo. Han permitido que el mundo entero se acerque a ellos. Cualquier persona que sepa un poco de la industria musical les hubiera dicho que era una tarea imposible, sin embargo, BTS le ha demostrado a todos que estaban equivocados, convirtiéndose en un nuevo fenómeno pop de nivel mundial. Nada puede detener a los jóvenes rebeldes de Seúl.

Hay que reconocer estos nombres: RM, Suga, Jin, Jungkok, Jimin, V y J-Hope. Definitivamente no les falta personalidad. Cada año aparecen en los Premios Grammy por unos segundos. Este 2020 se unieron a Lil Nas X en Seoul Town Road, y en 2019 se metieron entre el público para cantar Jolene de Dolly Parton. Eso fue lo único que necesitaron para robarse la mirada de todos.

Pero lo que convierte a BTS en un gran grupo de pop es que a medida que su fama aumenta, se vuelven más extraños. Estos tipos se especializan en grandes álbumes conceptuales inspirados en Herman Hesse y Carl Jung. Son el tipo de boy band que menciona a Frederich Nietzsche y Justin Bieber. En Map of the Soul: 7 parecen un equipo de estrellas compuesto por ídolos del nivel de Kiss o Wu-Tang Clan (RM es como Gene Simmons, y J-Hope puede ser Ace Frehley, aunque ese debate podría durar todo el día).

Map of the Soul: 7 es su álbum más potente hasta el momento, en el que muestran que son unos maestros para hacer diferentes estilos de pop, desde rap hasta baladas, pasando por electro-disco y estilos progresivos en los que aprovechan para filosofar. Los siete integrantes han estado juntos por siete años, lo cual los ha inspirado a resumir este tiempo, sin perder de vista el futuro. Algunas canciones ya eran conocidas por el EP Map of the Soul: Persona que salió el año pasado, como Dionysus y Make It Right (que escribieron con Ed Sheeran). En Intro: Persona, RM dice “superhero” [superhéroe] en su rap coreano. Solía soñar con convertirse en uno, luego lo logró, pero ahora se da cuenta de que el trabajo apenas está empezando.

En un viaje de 74 minutos, los experimentos en estilo logran fluir con claridad, y es por eso que las canciones de Persona se sienten mejor en este contexto, es que BTS trabaja mejor cuando su lienzo temático es amplio. Comparten su historia en ON, una colaboración con SIA, que también es un juego de palabras con su éxito N.O. de 2013. Louder Than Bombs (coescrita con Troye Sivan) es una fusión de sus mejores elementos musicales. Black Swan y 00:00 (Zero O’Clock) son confesiones sobre dudas y el miedo. Hasta tienen un juego de guitarras que podría pasar por algo de The Smiths en Moon, una canción de amor a una chica de la Luna, que también funciona como una canción de amor para las que están entre el público.

We Are Bulletproof: The Eternal es una canción sobre los autoproclamados Bulletproof Boy Scouts, mientras que en Friends, V y Jimin unen sus voces, aceptándose como almas gemelas. J-Hope, el bailarín más acrobático del grupo, tiene el momento más sorprendente con la autobiográfica Outro: Ego, que cuenta con un sample del rap con estilo ochentero que abrió su álbum debut de 2013, *2 Kool 4 Skool*, mientras el cantante reflexiona sobre qué pasó en su niñez para que quisiera ser una estrella, admitiendo, “Mi baile perseguía fantasmas”.

Pero lo mejor de todo es Interlude: Shadow, que tiene a Suga mirando los sueños de su infancia mientras canta, “Quiero ser una estrella de rap/ quiero estar en lo más alto/ quiero ser una estrella de rock/ quiero tenerlo todo”. También rapea sobre los horrores de la fama, mientras flota en el espacio y mira a su cuerpo desde arriba. Juega con su voz, pero todo es coherente entre los susurros de miedo y el canto lleno de confianza. Es su propia versión de Space Oddity de David Bowie o Rocket Man de Elton John. Es un ejemplo muy claro de la gran fortaleza de BTS: un momento pop que se siente íntimo y personal, pero al mismo tiempo universal.