fbpx

Caetano Veloso responde vía mail

El gigante de la música brasilera responde por correo electrónico a una entrevista para hablar de su nuevo disco y algunas cosas más
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Fotografía por Por Fernando Young (@_fernandoyoung_)

A Caetano Veloso le viene perfectamente el cliché de “no necesita presentación”, o al menos no debería necesitarla, aunque buena parte de nuestra región haya sido tan sorda a la música hecha en el Brasil. Pero no nos adelantemos, de esa barrera nos habla el maestro en una parte de esta entrevista.

Caetano es Caetano, y reducir su carrera a los premios que ha ganado, o a los millones de discos que ha vendido, sería reducirlo de forma infame. Su larga historia, su aporte a la memoria de nuestra región y a la dignificación de nuestros pueblos, van mucho más allá de los números y la industria musical. Se trata de un artista de los que quedan ya muy pocos: laborioso, profundo, virtuoso, ajeno a las camisas de fuerza que imponen los géneros, y enemigo de los tiranos. No le ha temblado la mano para criticar la temible estupidez de Bolsonaro.

Su obra musical y su figura son patrimonio para toda la humanidad, y es una lástima que muchos de los grandes medios no parezcan conscientes de eso. Definir una carrera tan larga es un absurdo, y recomendar uno o dos de sus discos es igualmente difícil. Sin embargo, pensando en quienes se asoman a su obra por primera vez, el responsable de estas líneas se atreve a sugerir una tímida aproximación a partir de algunos discos en vivo: Caetano Veloso E Os Mutantes – Ao Vivo(1968), Fina Estampa ao Vivo(1994), Live in Bahia(2002), Live at Carnegie Hall(grabado en 2004 junto a David Byrne, pero lanzado en 2012).

En medio de la promoción para Meu Coco, su nuevo álbum, el maestro tuvo la amabilidad de responder este breve cuestionario por correo electrónico. Nos habría encantado tener otro tipo de acercamiento, pero por algo se empieza, y siempre será un honor leer sus palabras:

Meu coco es su nuevo álbum, ¿cómo describiría las letras y el estilo musical de este disco?

Es cosa mía. Son canciones diferentes de las muchas que he hecho a lo largo de décadas, pero son las cosas que van por mi cabeza. Así que, en el fondo, hay una unidad que reúne todo lo que vengo haciendo desde el comienzo.

Por favor, cuéntenos sobre el proceso de composición y grabación de Meu Coco.

Escribí algunas de las canciones -incluso y principalmente la que da título al álbum- entre diciembre de 2019 y febrero de 2020. Soñaba empezar a grabar en marzo de 2020, pero llegó la pandemia y todo paró. Pensé que esperaría unos tres o cuatro meses. Después de un año, vi que tardaría mucho todo, y empecé a grabar en el pequeño estudio que hay aquí en casa. Lucas Nunes, un colega de banda de Tom, mi hijo menor, me ayudó a producir. Trabajábamos solo los dos. Después fuimos llamando un percusionista aquí, un acordeonista allá, amigos, más tarde arreglistas, y grabaran todo a distancia.

¿Se ha acostumbrado a las plataformas digitales (Spotify, Deezer, Apple, etc.) como artista y como persona que ama la música?

La verdad es que no mucho. No estoy muy habituado a lo digital. Veo cosas en YouTube. Pocas veces entro en Spotify.

¿Cómo explica que, después de tanto tiempo, usted conserve el prestigio y el respeto de sus colegas, del público y la prensa?

La canción popular es algo que siempre fue importante en Brasil. Así que fui abducido por esa fuerza. Hay muchas largas carreras en la historia de la música popular brasileña. Amigos míos de mi generación también siguen siendo respetados y celebrados por el público, por sus colegas y por la prensa: Chico Buarque, Gilberto Gil o Milton Nascimento, para dar apenas tres ejemplos.

¿En este punto de su vida se preocupa mucho por trazar planes y llevarlos a cabo, o prefiere dejar que las cosas ocurran mientras se van presentando?

Siempre tendí a dejar que las cosas ocurran. No siento que haya dirigido mi vida a partir de planes hechos por mí. Es mi forma natural manera de responder a lo que aparece. 

¿Por qué cree que la música brasilera no ha penetrado profundamente en Colombia después de tantos años, siendo un país vecino en América del Sur?

Brasil es un tanto aislado en Latinoamérica. Hablamos portugués. Tenemos una dimensión física y geográfica que permite que el consumo musical interno sea o parezca autosuficiente. 

Después de la bossa nova, la canción brasileña ganó cierta notoriedad en muchas partes. Con la llegada de mi generación, la Argentina, que ya estaba conquistada por Vinicius de Moraes y Jobim, pasó a consumir mucha música brasileña. Lo mismo pasó con Uruguay. Pero cuando yo era un niño, todo el pueblo brasileño conocía tangos, boleros y salsas, cantados en español y a veces vertidos al portugués.

A finales del Siglo XX oí de jóvenes argentinos alguna queja por no haber conocimiento del pop porteño en Brasil cuando la música brasileña era tan conocida en Argentina. Pero de México, Perú, Colombia o Venezuela (para hablar de algunos) no me llegaba nada. Fue una sorpresa la primera vez que canté en Ciudad de México y el enorme teatro estaba lleno, mucha gente había venido de otras ciudades del país para verme. La discográfica nunca me dijo que hubiese un interés notable por mi música allí.

Cosa semejante pasó en Chile y Perú. En Colombia no fue tan distinto. Pero en todos esos países la gente que parece interesarse por lo que hace un cantante brasileño es minoritaria. En Colombia sobre todo, donde hay muchas cosas que incluso influyen sobre el pop brasileño, y de donde salen figuras que triunfan en los Estados Unidos y el mundo.

Siento que Brasil es como una inmensa isla mulata que habla portugués, enclavada en Latinoamérica. No me entristece, es real. Es la vida.

Hace 50 años usted lanzó el disco que grabó en Inglaterra durante su exilio, quisiera que nos contara sobre ‘London, London’, una de las canciones incluidas en aquel álbum.

El productor Ralph Mace se retiró de la gran discográfica con la que yo tenía contrato en Brasil para trabajar en la Paramount, que comenzaba un sello en Inglaterra, entonces quiso hacer cosas conmigo y con Gil. Me pidió que compusiera en inglés, ‘London, London’ fue una de las primeras que hice. Hablaba con sinceridad de lo que sentía entonces. Recuerdo que en Brasil la gente hablaba de naves espaciales que venían de otros planetas. En Londres no se oía hablar de eso; yo no me interesaba por los platillos voladores, pero extrañaba Brasil.    

Finalmente, ¿por qué cree que tantos países han elegido recientemente gobiernos radicales y dictatoriales por las vías democráticas?

El mundo vive un cambio de gran magnitud. Es y será turbulento. Los conservadores, que eran “la mayoría silenciosa”, pasaron a ser histéricos. Demuestran a la vez vulnerabilidad, menor fuerza y mayor peligro.