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Daniel Bustos, el ingeniero que cambió la música en Colombia

Este es un homenaje a uno de los productores e ingenieros musicales emblemáticos que ha tenido este país
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Cortesía familia Bustos

El pasado 22 de noviembre la música colombiana se vistió de luto por el fallecimiento de  Daniel Bustos, ingeniero de sonido y productor, que con su trabajo no solo participó de cientos de proyectos musicales, sino que ayudó a forjar la industria musical colombiana tal y como la conocemos gracias a su atención a los detalles y sobretodo por esa pasión que tanto lo caracterizaba.

Daniel Bustos tuvo la oportunidad de estudiar Ingeniería de sonido y producción musical en la Universidad de Utrecht en Holanda. Se desempeñó en su profesión en algunos países antes de regresar a Colombia para fundar Retro Knob, su empresa de importación de equipos musicales de la más alta gama y calidad que se pueda encontrar en el mercado, y por supuesto, continuó nutriendo y apoyando el talento de cientos de artistas colombianos que tuvieron el honor de trabajar con uno de los mejores ingenieros de sonido que hayan nacido en este país.

Hablamos con Juan Galeano, líder de Diamante Eléctrico y uno de sus amigos más cercanos para que nos contara un poco más acerca de la vida, obra y legado de Bustos.

“Yo conocí a Daniel en Holanda, estaba en el aeropuerto y se me acercó un chino (Dani era tres años menor que yo), y me dijo, ‘¿Qué hubo? Oiga, es que estoy estudiando ingeniería y producción en Utrecht y me han hablado mucho de usted, y aquí no hay tantos colombianos y me gustaría conocerlo’. En ese momento no le paré tantas bolas y me fui para Colombia. Cuando regresé a Holanda, él me volvió a llamar y me dijo que si nos podíamos reunir para hacer algo de música, y esta vez le dije que de una.

Ahí nos comenzamos a volver amigos y se gestaron los primeros proyectos y los primeros demos que yo hice en 2004 y 2005, el primer EP que yo saqué que casi nadie conoce, lo hice con él, cuando Juanes me dio esa primera oportunidad de abrirle la gira en Europa, él siempre estuvo ahí conmigo, fue el ingeniero de sala de esos shows, y comenzamos una amistad de muchísimos años en el que colaboramos en todo tipo de proyectos; desde bandas indie chiquiticas, mi disco solista, Peregrino, lo hicimos con él, trabajamos junto a Andrew Loog Oldham y Noel Gallagher, y comenzaron a pasar un montón de cosas.

En 2011, yo iba a sacar un segundo disco como solista y al final no salieron las cosas como quería, y le dije ‘A la mierda todo, yo quiero hacer una banda de rock and roll’, y así fue como nació el primer disco del Diamante, entre él y yo. Así de cercanos éramos y de ahí en adelante salió el B y La Gran Oscilación.

Aprendí muchísimo de él, casi todo lo que sé de producción. Nosotros nos jodíamos entre los dos, porque hoy en día pues puedo hacer casi todo lo que él hacía, obviamente de una manera muy rupestre y sin teoría, porque ese man era muy ñoño. Sin lugar a dudas todo lo que se de grabarme, o grabar en cinta o desde el compu lo aprendí de Dani, de verlo trabajar directamente.

Daniel era otro nivel de persona, lo que hizo conmigo lo siguió haciendo con mucha gente, esto lo descubrí solo hasta ahorita que murió, mucha gente me dijo ‘con él hice mi primer demo’, ‘Dani me enseñó tal cosa, me ayudó con esto otro’, él quería el bien común, y es algo que no se ve mucho, sobretodo en esta industria. Y lo digo sin miedo, la ingeniería de sonido en Colombia era una mierda hasta 12 años que llegó acá a cambiar la cosa.  Todos lo sabemos y hay un antes y un después en el audio en Colombia. A mí se me fue un amigo, pero a la música se le fue alguien que le aportó muchísimo”.